22 de julio de 2025
Dejamos de buscar para pedir seguridad
24 de mayo de 2017
Algo-ritmo y sustancia
- Abro mi aplicación preferida para escuchar musica y en base a los últimos temas y bandas que escuché en la aplicación, me recomienda nuevos temas para escuchar.
- Abro un sitio de compra de libros donde estoy registrado y en base a mis últimas compras, me recomienda unas ofertas “imperdibles”.
- Suena mi celular con una alerta de una aplicación con ofertas de vuelos y paquetes turísticos, me recomienda atractivas ofertas en base a mi perfil.
- Abro mi aplicación favorita de microblogging, y me recomienda leer las tendencias más relevantes de la región donde estamos y también a nivel mundial.
- Abro mi red social favorita y me recomienda nuevos contactos para agregar que podrían llegar a interesado debido que es contacto a su vez de “x” cantidad de mis contactos.
- Abro la pagina de un buscador, tipeo lo que deseo buscar, y lo que buscó el método de ordenamiento de los resultados estará regido por un algoritmo que se encarga justamente de eso, de ordenar resultados.
- Me subo al auto con un amigo, tenemos que ir a un lugar que no sabemos cómo llegar. Ponemos el GPS y nos recomienda la mejor ruta para llegar.
5 de noviembre de 2009
Las bodegas en Mendoza y el mercado en Buenos Aires
Durante el transcurso de la jornada desfilaron varios especialistas en diferentes temas como: Jorge Vasconcelos (macroeconomía), Javier Merino (potencial del mercado del vino internacional), Jimena Estrella (mercado del vino a nivel nacional), y varios especialistas del sector y de bodegas (I. N. V., Departamento de Drenaje, Norton, Peñaflor y Chandon), de los cuales rescato las exposiciones de Pablo Minatelli (Gerente de Viñedos de Norton), Juan Viciana y Cristóbal Sola (inversiones en el sector) Pablo Rodríguez y Walter Formica (insumos), Juan Gómez Saa y Ricardo Perrone (logística), y por último Milton Kuret y Florencia Ferreira, de Nieto Senetiner y Fincas Decero respectivamente (finanzas y manejo de stocks)
29 de julio de 2009
Los nuevos centros de la estrategia: Entrevista a C.K. Prahalad
El doctor C.K. Prahalad (C.K. es por Coimbatore Krishnarao) es profesor de varias universidades del mundo, autor de muchos libros importantes de management y estrategia, los primeros escritos en colaboración con Gary Hamel (como "Compitiendo por el futuro") y los últimos en solitario o con otros autores (como "El futuro de la competencia", "La oportunidad de negocios en la base de la pirámide" y "La nueva era de la innovación")
Esperamos que puedan reflexionar a partir estas ideas y que sirva para generar un diálogo creativo.
"Compitiendo por el futuro" fue escrito en 1994 y tuvo un inmenso impacto en la manera en que las empresas pensaran la estrategia. ¿Cómo ha cambiado su visión del mundo desde entonces?
"Compitiendo por el futuro" era una visión del mundo donde el centro era la empresa. Todavía estábamos enfocados en la firma. También estábamos muy centrados en el producto y el servicio. Piense en lo que ha ocurrido desde entonces. El libro fue escrito antes de que la conectividad ubicua fuera lo corriente. Tanto si hablamos de computadoras o de conexiones inalámbricas, el libro era pre-conectividad. Además, el mundo de los negocios no estaba tan bien desarrollado en términos de convergencia de tecnologías e industrias. Ese proceso apenas comenzaba.
¿Qué cambió entre la publicación y ahora?
En los últimos diez años, varias fuerzas cambiaron la manera en que pensamos y vivimos. Una es la tremenda desregulación. Piense lo que está pasando con lo inalámbrico en todo el mundo. Es una locura. Hoy hay más teléfonos inalámbricos que fijos. Diez años atrás lo inalámbrico era apenas un embrión.
Una segunda fuerza es el creciente rol que tienen los mercados emergentes. China e India están impulsando las ventas inalámbricas y el desarrollo de aparatos inalámbricos tanto como el mundo desarrollado. En realidad, yo diría que los pobres, más que los ricos, han impulsado todo eso. Tenemos modelos de negocios fundamentalmente nuevos, como tarjetas prepagas, con las cuales yo ni siquiera tengo que tener casa para tener teléfono. Puedo ser pobre y sin embargo tener acceso a teléfono.
¿Qué impacto cree usted que han tenido esos cambios en la relación entre empresa y consumidor?
Desregulación, mercados emergentes, nuevas formas de globalización, convergencia de tecnologías e industrias y conectividad ubicua. Todo eso ha cambiado muchos aspectos del negocio. También cambiaron la naturaleza de los consumidores. Hoy usted tiene consumidores que están informados y conectados por redes, que son activos y globales. Como consumidor, yo no tengo que abandonar mi casa para estar activo y conectado globalmente.
Al mismo tiempo, cambiaron la naturaleza de las empresas. Hoy las firmas pueden fragmentar su cadena de valor como antes no habrían podido hacerlo. No sólo los productos físicos, sino la parte intelectual de la compañía -- procesos de negocios, incluyendo investigación y desarrollo, ingeniería - todo eso puede fragmentarse. Algunas partes pueden estar en India y otras en Gran Bretaña o Estados Unidos.
Combine tecnología digital y revolución en telecomunicaciones, la naturaleza de las interacciones consumidor-consumidor y consumidor-empresa y la naturaleza del negocio se vuelve muy diferente. Cambia la base misma de todas las transacciones. El consumidor está interactuando de manera diferente con la firma y no sólo eso, está interactuando en forma diferente con otros consumidores.
¿Podría dar un ejemplo de cómo han cambiado esas interacciones?
Hay un medicamento llamado Lotronex. Lo usa la gente con síndrome de colon irritable. Después de que unas 250.000 personas lo tomaron, se demostró que aparecían diversos efectos secundarios. Entonces la Food and Drug Administration ( FDA ) sugirió que se retirara de la venta. Pero la gente que tomaba ese medicamento se organizó y apeló a la FDA diciendo que "comprendemos que hay riesgos pero estamos dispuestos a correrlos porque la alternativa para nosotros es peor".
Entonces, la comunidad de consumidores aparece como activista que desafía la decisión de la FDA, y la FDA volvió a autorizar la venta del remedio. Ahora Lototrex se vende pero a un grupo muy selecto de personas. Los médicos, la farmacia, la empresa -- GlaxoSmithKline en este caso - los pacientes y la FDA, todos se reunieron, se pusieron de acuerdo sobre los riesgos, en cómo hacer explícitos esos riesgos y en cómo asegurarse de que el medicamento se venda bajo un justo nivel de supervisión, más alto del que tenía antes. Todas las partes entienden lo que esto implica. Es una forma inteligente de correr riesgos. Reflexionemos entonces sobre lo que ha pasado aquí. Los consumidores, los pacientes, han creado la posibilidad para que GlaxoSsmithKkline hiciera retornar el producto al mercado y creara valor para sí misma. Y también los pacientes. Ellos están creando valor para ellos. Es una situación "ganar-ganar" para ambos, un ejemplo excelente de co-creación de valor, en el cual el consumidor está comprometido activamente.
En el nuevo libro (La nueva era de la innovación) usted habla del consumidor como co-creador de valor. ¿Qué quiere decir eso exactamente?
Estamos yendo hacia una nueva forma de creación de valor, donde el valor no es creado por la firma y pasado al consumidor, sino más bien donde el valor es creado conjuntamente por los consumidores y la compañía. Entonces la primera pregunta es: ¿cómo pasamos de una visión unilateral de creación de valor por la compañía a la co-creación de valor por los consumidores?
La co-creación de valor es una cosa muy diferente de tener orientación al consumidor. No se trata de que la firma se dirija a los consumidores y sea más sensible a lo que quieren. Se trata de permitir que los consumidores resuelvan problemas en plano de igualdad, para que colectivamente creen valor y colectivamente extraigan valor. De tal manera que el consumidor está ayudando a la compañía a crear valor y también extrayendo valor en acuerdos explícitos o implícitos.
Entonces, la primera gran idea es el concepto de co-creación de valor que desplaza al de creación unilateral de valor por la firma.
La segunda gran idea es que ya no gira todo alrededor del producto sino alrededor de la experiencia. El producto se convierte en el artefacto alrededor del cual se crea una experiencia. Si pensamos en Lotronex, la experiencia es sentirse bien, y tener una buena relación con la comunidad de personas que sufren el mismo problema. Entonces es la experiencia la que tiene valor, además del medicamento. El medicamento es claramente el transportador, pero el valor está en la experiencia.
En tercer lugar, importan los individuos. Las comunidades de consumidores y la interacción con los consumidores entre sí, y entre esas comunidades y la compañía son de gran importancia cuando se piensa en creación de valor. Si usted piensa en la transición que hemos hecho, hemos partido de una visión centrada en la firma y en el producto hacia otra centrada en la experiencia y la co-creación de valor. Es una distinción inmensa: de mirar a los consumidores como objetivos a mirarlos como co creadores de valor. Mirar las redes de consumidores. Que están involucradas en forma autónoma, como parte integral de cómo creamos valor.
¿Cuán importante es ese giro?
Creo que "Compitiendo por el futuro" fue una ruptura conceptual con la visión anterior de cómo crear valor. La Co-creación es una ruptura igualmente fundamental de la visión centrada en la firma.
Lo que nos dice la creación es, debido a los cambios que ocurrieron en la última década ya no podemos ser firma-céntricos. Ese, creo yo, es un cambio grande.
Usted mencionó anteriormente la influencia de los mercados emergentes. ¿El proceso de co-creación llega a ellos o los pasa de largo?
Lo más interesante para mí es que no podemos enfrentar los mercados de los pobres, o la base de la pirámide, sin una visión de co-creación. Porque los pobres son muy conscientes del valor. Los pobres no pueden darse el lujo de correr riesgos con sus compras. Por definición, van a estar mucho más preocupados por sus experiencias con los productos. Hay mucho más boca-a-boca y mucho más activismo comunitario al hacer sus decisiones de compra.
Entonces, en realidad la co-creación es más natural, no entre los ricos sino en la base de la pirámide. Porque los ricos en los mundos desarrollado y en desarrollo se comportan igual. Cuando compran algo la actitud es: "si no nos gusta no pasa nada, no se va a romper el banco". Por otro lado, si usted es muy pobre la actitud es otra. Usted tiene sólo una bala cuando compra algo, más vale que se asegure que es absolutamente lo que quiere y, por lo tanto por definición, hablan mucho e intercambian información antes de elegir.
Ya que estamos en el tema de las economías emergentes, en el pasado usted ha hablado del inmenso potencial de la economía india. ¿Avizora un cambio importante en el orden económico mundial?
Creo que hay tres fuerzas cambiando el orden mundial:
Una es la co-creación de valor de la que acabo de hablar.
La segunda es la importancia de los mercados en la "base de la pirámide". Hay 5.000 millones de personas en la base de la pirámide. Han estado en la parte de abajo de la pantalla del radar de las grandes empresas, o directamente ausentes de la pantalla. Pero ahora están adquiriendo seguridad. Si usted mira la cantidad de televisores, radios y aparatos inalámbricos que compran, es fenomenal. De pronto descubrimos que los pobres de China, los pobres de India, los pobres de Brasil están cambiando la dinámica básica de las industrias en todo el mundo.
La tercera cosa es algo que, por desgracia, se identifica como tercerización, ya sea que se refiera a call-centers, o investigación y desarrollo o ingeniería o TI. Hay, creo, una nueva disposición de las empresas a fragmentar sus cadenas de valor para lograr velocidad, bajo costo y calidad. La mejora de calidad es un tema que no se ve mucho en la prensa, y todo el tema de la tercerización es visto primeramente como para aprovechar la asimetría de los sueldos en India y China, por ejemplo, comparado con los de Inglaterra y Estados Unidos. Esa parte está, sí. Pero los niveles de calidad son muy superiores en TI, por ejemplo, en términos de lo que se puede hacer en India, comparado con muchas compañías aquí en Gran Bretaña y EE.UU.
Y luego claro está el acceso a un inmenso banco de talento al cual, creo, como gerentes, tenemos la obligación de acceder.
Entonces, si usted toma estas tres cosas:
Disposición a acceder al banco de talento y calidad para lograr velocidad, reducción de costos e ingresos en todo el mundo.
Surgimiento de los mercados en "la base de la pirámide" como agentes de crecimiento y cambio en la economía global.
Y co-creación, donde consumidores activos se convierten en un recurso para las empresas y solucionan problemas en pie de igualdad para crear nuevas oportunidades de negocios.
Esas tres fueras, juntas, van a cambiar el orden económico mundial.
Vía: Emprendedores News - http://www.emprendedoresnews.com/notaR/conversando_con_c.k._prahalad-8546-1.html
Fuente: Thinkers50.com
http://www.thinkers50.com/interviews/1
1 de diciembre de 2008
Los mensajes de este fin de año
Paralelamente a la circulación de la supuesta carta de Carlos Slim, se suman voces, gestos, amagues, discursos, etc. de restricciones, desaliento, inmovilidad... status quo total. ¿Y la responsabilidad social empresaria? ¿Qué mejor que sean las empresas, las organizaciones, los gobiernos, quienes lideren el nuevo ciclo de recuperación? ¿Qué mejor oportunidad para nuestra empresa, si las otras se quedan atentas a que la radio diga que no hay alerta meteorológico por un año para ponerle azúcar al café y decir "feliz 2009"...?
La noticia publicada en El País comienza con un relato impactante, muy cercano al estilo de tragicómico de ¨Crimen ferpecto¨de Alex de la Iglesia.
Una estampida de consumidores ávidos por hincarle el diente a las rebajas en el estado de Nueva York ha asesinado este viernes a un dependiente de los grandes almacenes Wal-Mart. El hombre, de 34 años, pereció pisoteado a las cinco de la mañana, después de que un millar de personas arrancara las puertas de un comercio donde hoy, al igual que en todo Estados Unidos, se inauguraba la temporada de rebajas en medio de la peor crisis del último siglo.
La noticia es sólo la excusa para hablar sobre el Buy Nothing Day (Día de no comprar), un llamado a la abstención de consumo.
Son muchos los que por estos días hablan del no consumo.
Ramit Sethi, desde su popular Blog se dedicó todo el mes de noviembre a dar consejos para ahorrar 1.000 al mes.
Un rápido recorrido por la web nos enseña la tendencia: hoy la posta es recomendar no consumir.
El sector corporativo ha comenzado entonces a implementar la política que técnicamente se denomina ¨ahorro en la lechuga para el canario¨. El ejemplo más representativo es la suspensión de los brindis de fin de año.
¿Un brindis en estos días?, ¿cuál sería el discurso del CEO? ¨Por un año que… no, eso no¨. ¨Por que estemos todos…, no eso tampoco¨. ¨Para que todos juntos el año que entra…, no eso menos aún¨. ¨Mejor suspender el brindis¨. La otra frase que estoy escuchando últimamente es: ¨En realidad se trata de un mensaje, es preventivo, es para mostrar que las cosas no están bien¨
De nuevo la lucidez de Pablo Oszlak: ¨en Diciembre yo brindo por lo que pasó en 2008, y este fue un buen año. Para el 2009, ya veremos¨
Si las empresas cancelan los brindis, las empresas de catering tampoco podrán brindar, y los empleados de las empresa de catering menos aún. Entiéndase lo del brindis sólo cómo una ¨figura¨.
Es simple, pero hay algo que no me cierra, a ver si Diego Fainburg me lo puede explicar.
ENTRAR AL LINK PARA ESCUCHAR EL PODCAST: http://weblogs.clarin.com/management-y-negocios/archives/2008/12/la_lechuga_para_el_canario_1.html
Autor: Manuel Sbdar
Fuente: http://weblogs.clarin.com/management-y-negocios/
4 de octubre de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Casos
Es un viejo Airbus con sus alas rotas. Por 4 dólares, quienes nunca volaron cumplen sus fantasías.
La idea es maravillosa y atrae a cientos de pasajeros, turistas extranjeros e intelectuales fascinados. Se trata de la compañía aérea de más bajo costo del mundo que propone el vuelo de los sueños. No va a ninguna parte, o sea que lo lleva adonde uno quiere ir con la imaginación. Un vuelo virtual en un avión Airbus 300 con la cola, la trompa y un ala rotas. No hay peligro, porque el jet lleno de pasajeros entusiastas no decola jamás.
El capitán Bahadur Chand Gupta recibe a los pasajeros vestido con su uniforme que sabe usar porque fue piloto de Air India durante muchos años y es también ingeniero. En un país de mil millones de habitantes de los cuales sólo el 1% ha volado al menos una vez, todo es posible. El avión está aparcado en un campo en el barrio suburbano de Dwarka, cerca del aeropuerto internacional de Nueva Delhi.
En 2003 el capitán-ingeniero indio tuvo la genial idea de comprar por muy poco precio a una compañía de seguros el gran jet que había sufrido un accidente. De inmediato creó la compañía que no regala horas en las nubes sino sueños.
Bahadur Chand Gupta se ha hecho mundialmente famoso en estos días, aclamado por la prensa que lo señala como el empresario mundial de 2007. La imaginación al poder, piensan todos. "¿Este es el avión que va a ninguna parte?", le preguntan. "Sí, pasen y no se olviden de ajustar el cinturón", responde el capitán con su mejor sonrisa.
Seis azafatas muy elegantes con una jefa de cabina que es la esposa del capitán, reciben a los pasajeros, los ayudan a encontrar sus lugares, les acomodan las valijas de mano en las góndolas.
El viaje cuesta menos de 4 dólares y comprende módicas bebidas y una frugal pero digna comida. El capitán anuncia la partida. Las azafatas, como se hace en los vuelos, explican las medidas de seguridad, avisan a los pasajeros que bajo los asientos están los salvavidas y que hay seis salidas de emergencia. Les dicen cómo deben sacarse los zapatos y lanzarse por los toboganes que se inflan si el avión sufre un aterrizaje de emergencia.
El Times de Londres y el Corriere della Sera de Milán trazaron sendas crónicas de un vuelo maravilloso. Una joven profesora y su marido salieron del avión y contaron que habían vivido "el viaje más lindo de nuestra vida".
La compañía se llama Air Gupta y por los altoparlantes del avión se escuchan diálogos entre el capitán y una torre de vuelo virtual para el viaje Nueva Delhi-Nueva Delhi sin escalas y sin moverse un centímetro. Los pasajeros, que lucen sus mejores pilchas, se emocionan cuando escuchan que Air Gupta J-459 pide "autorización para decolaje inmediato por pista 34" y recibe la respuesta: "Autorizado".
Las azafatas recorren las filas impecables y limpias para asegurarse que todos estén bien atados. Todos obedecen. El avión está lleno porque también pueden entrar, si hay lugar, los que no tienen las 150 rupias y pagan lo que pueden.
El señor Gupta cuenta a quien lo escucha que su propósito inicial fue comprar el avión a la compañía Lloyd's de seguros para utilizarlo como escenario de cursos de formación de pilotos y azafatas. Como sus amigos y muchos desconocidos le pedían poder visitar el Airbus 300, pensó que valía la prueba proponer vuelos virtuales.
Las charlas entre los pasajeros forman parte de la fascinación del vuelo. Cada uno elige adonde quiere ir. "Es mi bautismo de vuelo", informa una estudiante. "Puedo decir que he volado", afirma una señora acompañada por una nena. "Ella ahora sabe como deberá comportarse cuando viaje". Las chicas hostess reciben felicitaciones y piropos mientras reparten snacks. Afuera se escuchan los motores de los aviones que parten y aterrizan.
El señor Gupta propone a los alumnos de las escuelas momentos de emoción, emergencias que obligan a colocarse los salvavidas y a respirar con las máscaras de oxígeno. "Fantástico", repiten los chicos. Sentado en su asiento, mirando las nubes imaginarias por la ventanilla, un argentino recordaría aquel libro del inolvidable Osvaldo Soriano, que concluye con el protagonista que se sienta en uno de los vagones del tren abandonado y abre una lata de cerveza tibia a la espera de que el tren (metáfora de la Argentina) arranque. Y sonríe, esperanzado, mientras ve pasar bajo, entre las nubes, al avión indio de la Gupta Air que obedece a los sueños del pasajero argentino que quiere ver las pampas desde arriba.
Autor: Julio Algañaraz
5 de septiembre de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
Tuve hace un tiempo la oportunidad de leer un libro que me venía llamando desde su nombre: "No son extraterrestres (aunque a veces lo parezcan)". Se trata de una gran obra para entendernos a los argentinos desde el consumo. El libro está escrito por Guillermo Oliveto, director de CCR, quien lo encaró desde lo sociocultural y contextual, lo cual hizo al texto ser válido no únicamente para gente de negocios, y permitirle a éstos un poco de reflexión por sobre la búsqueda ferviente de "herramientas concretas". Más tarde pude leer artículos y disfrutar de conferencias, volviendo a apreciar esta capacidad de mirada curiosa, penetrante y relacional de Oliveto, por eso me alegro que haya vuelto a escribir. Todavía no leí el nuevo libro, pero dejo esta nota al respecto, como introducción y recomendación anticipada. Intentaremos hablar de algunos de estos temas en nuestro módulo de Marketing. Mariano Morresi
Para matar al consumidor alcanza con apretar "delete"
Guillermo Oliveto, como presidente de
Entre las muchas variables que caracterizan estos tiempos todo lo que está ligado a la interconexión ocupa uno de los lugares privilegiados. De allí la frase que Oliveto presenta en su libro: “esta sociedad, para matar gente, ya no necesita empuñar un arma, simplemente basta con apretar delete”.
El celular se ha convertido en uno de los iconos de estos tiempos. Esto no solo se da a nivel mundial sino que es una realidad palpable entre los argentinos. El aparatito móvil que cada vez tiene más funciones es un adminículo imprescindible para salir a
El celular permite no “perderse”. No solo porque facilita la localización por parte de los demás sino porque también permite que uno no se “pierda” nada. Noticias, juegos, fotos, videos, ringtones, agenda y despertador, por solo nombrar lo básico, acompañan día y noche al consumidor esté donde esté.
La tecla de delete (borrar) o la papelera de reciclaje son los recursos fáciles para “matar” a cualquiera ya que desconectarlo, sacarlo de la lista de contactos es un poco como “borrarlo del mapa” y sacarlo de circuito... o sea, prácticamente, matarlo.
Esta no es más que una de las tantas dimensiones que caracterizan a esta sociedad caratulada como híbrida por Oliveto en honor a la inspiración de Zygmunt Bauman, autor de
Oliveto condensa en este libro gran parte de lo que viene diciendo en sus múltiples presentaciones de estos últimos años. Lo suyo no pasa solo por brindar asesoramiento a las grandes empresas a partir de su función ejecutiva en
“La felicidad del consumidor ya no tiene que ver con la plata” expresó Oliveto en un almuerzo que compartió con la prensa para presentar su obra de 382 páginas. Muchos seguramente saltarán al leer esto ya que aún vivimos en una etapa de transición donde prima mucho de lo que fue clave durante el siglo XX.
El mundo del siglo pasado, donde nacieron los adultos de hoy, estuvo signado por la funcionalidad, el industrialismo y el taylorismo. Hoy todo esto está en suspenso, al menos para los grandes marcadores de tendencia. Obviamente Oliveto se refiere a aquellas aspiraciones que se pueden permitir quienes tiene resuelta su supervivencia. Pero una vez resuelto lo básico, hay una tendencia cada vez más fuerte por priorizar el bienestar global. En este contexto la “felicidad por la plata” no es lo único que puede “cambiarle la cara a la gente”.
Cada vez pesa más el status logrado por la pertenencia y por los saberes. La sociedad posmoderna prioriza los placeres más allá de lo rentable. También tiene una necesidad creciente de volver a los “grandes valores”. Y esto es un camino que emprenden también las marcas. Coca Cola habla de la importancia de las comidas como ritual familiar, Ala reinvindica el juego de los chicos aunque se ensucien y Key Biscaine plantea “si vivis más despacio, vivis más”. Es que en estos tiempos donde se acabaron las estructuras rígidas y hay más margen para elegir, también hay más presencia de miedos y angustias. Ese “precio” de la libertad genera incertidumbre e inquietud y algunas marcas están haciéndose cargo de la problemática. “Hay tanta duda que necesitas que alguien te hable y ese rol lo toman las marcas”.
“En
El caos no es malo en sí mismo, pero sin duda asusta. Entre otras cosas remite a la falta de control, algo que provoca temor. Pero parece que para estar en órbita en esta sociedad hay que saber convivir con cierta dosis de caos. El acercamiento de los hombres de negocios, incluyendo a los de marketing y a los comunicadores, a esta realidad se va dando de a poco y por etapas. Algo que caracteriza a este momento también involucra a los propios “opinadores” del rubro. “Ya no hay gurúes de saco y corbata” admite Oliveto. Y no casualmente los filósofos, los antropólogos y hasta los humoristas y los actores suelen ser figuras escuchadas por atención por quienes manejan negocios.
Es que el arte y el libre pensamiento tiene mucho más camino recorrido en términos de convivir con
Los números y las estadísticas sirven pero sin la mirada holística y “blanda” que interprete otros aspectos, más cualitativos, los análisis serán acotados, incompletos y muchas veces, inconducentes.
Autor: Alicia Vidal
Fuente: Infobaeprofesional.com, 22 de agosto de 2007
31 de agosto de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Casos
La cadena minorista más importante de Estados Unidos comercializará temas musicales a bajos precios, junto con la empresa informática RealWorks. Su objetivo es hacerle competencia a Apple y a su tienda de canciones en iTunes, según publicó hoy la prensa estadounidense.
La cadena de supermercados Wal Mart y la empresa informática RealWorks llegaron a un acuerdo para comercializar música a bajos precios y hacerle competencia a Apple y a su tienda de canciones en iTunes, según publica hoy la prensa estadounidense.
La cadena minorista más importante de Estados Unidos comenzará a vender temas musicales a 94 centavos por unidad y contará con el acuerdo de RealWorks para distribuirlo a través de los teléfonos celulares de Verizon y en la cadena de televisión MTV.
Pese a que la estrategia es la competencia con la compañía fundada por Steve Jobs, ésta podría salir beneficiada si se hace fuerte el mercado de la venta digital, ya que es Apple quien lidera el negocio de los reproductores digitales con su popular iPod.
"Definitivamente la posibilidad de que se venda más música digital en más sitios beneficia a Apple", asegura Richard Greenfield, analista de Pali Research. "Obtienen muy poco dinero en las transacciones de venta de música, pero sacan mucho por la venta de los iPods", explica el experto al diario "Los Angeles Times".
La competencia abierta en el campo de la música digital pone de manifiesto la crisis que atraviesa el formato CD en su 25º aniversario.
Fuente: DPA, iEco + Clarín.com
http://www.ieco.clarin.com/notas/2007/08/24/01484771.html
La publicidad sale al rescate de la industria de la música
Microcentro de Buenos Aires,dos de la tarde del lunes 6 de agosto. La banda de rock Los Piojos ofrece un recital sorpresa y gratuito ante una multitud. Es para promocionar la venta de su nuevo CD, "Civilización". Londres, domingo 15 de julio. Prince, el cantante estadounidense, regala casi tres millones de CDs con la edición del tabloide británico The Mail. Busca impulsar la venta de entradas a una serie de 20 conciertos en la capital británica.
Es curioso el mundo del marketing de la música: unos regalan conciertos para promocionar ventas de CDs y otros regalan CDs para impulsar las ventas de conciertos. ¿Quién de los dos está haciendo lo correcto?
"Ambos ", responde Al Lieberman, un experto estadounidense en marketing del entretenimiento en la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York. Y esto ocurre porque las fronteras entre la música en vivo y la grabada están comenzando a borrarse. "Hoy se están produciendo CDs instantáneos al finalizar los conciertos,y se venden muy bien ", observa Lieberman, que dictó esta seana un seminario intensivo en la Universidad de Palermo.
El negocio tradicional de la música, dominado por los "cuatro grandes "(Sony-BMG, Universal, EMI y Warner Music) está en crisis desde que sus mejores consumidores, los jóvenes, descargan millones de canciones gratuitamente de Internet.
El pico de la venta de CDs en Estados Unidos se alcanzó en 2000, cuando se vendieron 942 millones de unidades por valor de 13.200 millones de dólares, según datos de la RIAA (Recording Industry Association of America). En 2006,se colocaron 615 millones (una caída del 35%)por US$9.100 millones.
Camilo Kejner, director para Argentina y Chile de Emi Music, dice que si esta tendencia continúa, la industria marcha hacia el abismo."Tenemos que encontrar un nuevo modelo de negocio o vamos a desaparecer ", dramatiza.
Parte de la solución Lieberman, que trabajó largos años en Grey Advertising antes de dedicarse a la academia,sugiere que este nuevo modelo debería incluir cada vez más a la publicidad . Durante décadas, la música fue financiada por las compras de los consumidores.
Pero ahora que circula gratis (aunque ilegalmente) en la Web, se resisten a pagar por ella. Por eso Lieberman dice que parte de la solución ya lo ofrece el branded entertainment, grandes marcas que patrocinan producciones musicales. En Nueva York, la cerveza Budweiser organiza desde hace tiempo conciertos gratuitos en el Central Park. En la Argentina están Pepsi Music o Quilmes Rock (aunque no son gratis).
"Los comerciales de televisión son otra fuente de ingresos para la música ",dice Lieberman, para quien la TV, lejos de estar en declinación, está expandiendo su audiencia."La gente hoy vive más años. Los jubilados miran televisión todo el tiempo,compran DVDs y pantallas de plasma de a millones ".
Pero si Internet ya era una pesadilla para las grandes discográficas, aún hay algo peor: la telefonía celular se está metiendo en el negocio."En Europa ya hay una empresa de telefonía celular que creó su propio sello discográfico", informa Mariana Martín, gerente de publicidad de Telecom Personal.
Con su potente canal de distribución (hay muchos más clientes de telefonía celular que de Internet y cada vez más gente escucha música en sus teléfonos), la telefonía celular se vé a si misma como potencial generadora de nuevos talentos musicales.
"Antes las bandas se hacían conocidas tocando en los clubs de barrio. Ahora lo podrán hacer en los portales Wap de los celulares ", pronostica la ejecutiva de Telecom.
Fuente: iEco + Clarín.com
http://www.ieco.clarin.com/notas/2007/08/24/01485125.html
1 de agosto de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
Cambalache - Lo barato sale caro
El mercado, nombre de guerra del viejo y no siempre amable "comercio", dicta sus leyes tiránicas en medio de las idas y venidas de un mundo previsible y al mismo tiempo imprevisto. Sus aspectos más frívolos o intrascendentes generan seudoinocentes millones o billones de ganancias o pérdidas; de ahí la importancia mediática que siempre han tenido la moda, la estética y la vidriera de los ricos y famosos diciendo a los pobres y anónimos sus reglas y manías desde la alfombra roja de una feria de vanidades, mezcla de poder y patetismo esnob.
Así, lo que nació como prenda de trabajo de esforzados campesinos y obreros que necesitaban una tela fuerte y resistente a cortaduras y que, al mismo tiempo, los protegiera de las inclemencias del tiempo con más contundencia que el clásico pantalón, se convirtió, en la segunda mitad del siglo XX, en el "moderno blue jean", destinado a los paseos y salidas deportivas, a los picnics estudiantiles y al baile juvenil con el rock and roll como bandera. Era, de todos modos, una prenda algo más barata que un buen pantalón de vestir, mantenía su línea clásica y sobria que se resistía a dejarse influir por modas pasajeras. Pero, a finales de los 60, y sobre todo en las décadas siguientes, el pudoroso vaquero se hizo oxford, con pinzas, sin pinzas, bombilla, tubo, ajustado, holgado, con botamanga floreada, sin botamanga, talle alto, tiro bajo, elastizado y de cualquier color. Todo esto convirtió al viejo, querido y modesto pantalón de laburo en una prenda de alta costura, cara, carísima, extravagantemente onerosa y, más que nada, con marca, esa mágica etiqueta por la que mucho piojo resucitado es capaz de matar. Pero los mandatos del rey mercado exigieron más y más del "pobre jean" y crearon el "jean pobre", o sea, tener dinero suficiente como para pagar un altísimo precio para parecer pobre. Es decir, como soy rico me hago el pobre y achico la brecha entre clases que los gobiernos acentúan, pero, eso sí, si el pobre quiere parecer rico va a tener que dejar un ojo de la cara para adquirir algo parecido a un buen traje, y si quiere seguir pareciendo pobre va a tener que gastar como un rico, a menos que se avenga a comprar uniformes de trabajo. Y rezar que no se pongan de moda en alguna alocada pasarela y también los mamelucos y trajecitos de mucama se conviertan en la vestimenta preferida de Paris Hilton.
La hamburguesa, comida de pobre, se convierte en estas latitudes en un plato de lujo; la pizza, salida alegre de la miseria napolitana que consistió en un poco de pan, sobras de queso y una gotita de tomate, hace rato es comida de restaurante y cuesta caro.
En fin, el mercado no se conforma con fabricar y cotizar "lo caro", sino que se empeña en encarecer lo barato, sofisticar lo simple y venderlo al precio que la moda exija.
En 1870, un pobre vaquero viste un vaquero pobre y en medio del desierto trata de asar una hamburguesa hecha con carne de descarte. En 2007, un niño rico con un vaquero roto y desteñido paga con su tarjeta platinum un combo de hamburguesa hecha con carne de descarte y una gaseosa dietética, mientras piensa qué lindas serán sus próximas vacaciones en una isla pobre, sin luz, gas, agua potable y aire acondicionado, donde sólo tienen acceso los millonarios más exclusivos que quieren darse el gusto de pagar por lo más barato como si fuera lo más caro. ¡Eso es justicia social!
Autor: Enrique Pinti (autor, escritor y artista argentino)
Fuente: Revista La Nación, domingo 29 de julio
25 de julio de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
Un hecho histórico
Agosto de 2006 quedará como una fecha clave en la historia de la industria discográfica.
La semana pasada, el sello Universal anunció que, para fin de año, publicará su catálogo completo en Internet, para libre acceso de los usuarios. Universal tiene en su haber los catálogos de algunos artistas muy importantes como Peter Gabriel, Bob Marley y Elton John, entre muchos otros. Se dice que uno de cada cuatro discos vendidos es de ese sello musical.
A este fin utilizará la web de Spiralfrog, en la cual, según se anuncia, los usuarios podrán acceder a los títulos de forma gratuita, teniendo como contrapartida que ver cierta cantidad de publicidad.
Seguramente, el resto de los jugadores de ese mercado tendrán que seguir a Universal muy rápidamente.
La letra chica
Sin embargo, el acuerdo con Spiralfrog supone algunas obligaciones para los usuarios. En primer lugar, quienes quieran descargar música estarían obligados a usar un “downloader” proporcionado por el site. Salvando las diferencias, me recuerda a esos discadores que ofrecen algunos proveedores de Internet dial-up, que, si bien garantizan la gratuidad del servicio, no son clementes con la factura telefónica de los usuarios. Suponiendo que este downloader será un programa descargable, no hay ninguna garantía de que no sea una puerta de entrada para todo el spyware que pulula por Internet.
La codificación de los archivos es otro tema a tener en cuenta. Los archivos no serán mp3 ni ogg vorbis, sino una versión modificada de wma, codificada de manera tal que los usuarios estarán obligados a entrar al site al menos una vez cada cierta cantidad determinada de días, so pena de no poder seguir utilizando los archivos. Además, los archivos descargados con ese sistema sólo podrán ser reproducidos en una PC, y no podrán ser bajados a Ipod ni copiados a CD. Por lo visto, no es la panacea.
Las noticias que cada tanto sacuden los medios sobre sites piratas cerrados, o usuarios multados o encarcelados por bajar ilegalmente contenidos multimedia apenas asustan a los “pichis” o usuarios casuales, pero no son suficientes para asustar a la inmensa comunidad de “downloaders”. Evidentemente, un usuario acostumbrado a bajar sus archivos vía Emule, Kazaa, o cualquier otro programa P2P seguirá prefiriendo esta opción, que le evitará tener que pasar por el molesto filtro publicitario de Spiralfrog.
El cambio necesario
Más allá de todo eso, era obvio que algo tenía que pasar con la industria discográfica.
El advenimiento de los Ipods simplemente reforzó y puso en evidencia un fenómeno generalizado: la compra de CDs originales se extinguía. Por distintas razones, la gente de distintos estamentos dejó de adquirir música a la industria discográfica legal.
Desde el tipo de clase media o alta que se bajaba la música por los P2P (peer to peer) por cuestiones de facilidad o disponibilidad, hasta la gente humilde que comenzó a comprar las copias truchas de CDs en puestos callejeros por un tema de precios.
“No recuerdo cuando compré el último CD. Empecé bajando música por Napster, luego me pasé a Kazaa. Desde hace años me bajo todo por Kazaa, y no solo por una cuestión de no pagar. En muy pocas disquerías de Buenos Aires, quizás en ninguna, puedo encontrar gran parte de la música que consumo…” dice Ignacio, empresario de muy buen nivel económico.
“…Los CDs que tengo son casi todos truchos. Los copiamos de algún amigo que le regalan un original o los compramos en puestos callejeros (sic).”, dice Federico, de 14 años, residente en el conurbano y alumno de un colegio del estado.
En estos extremos, muy diferentes entre si, existe un factor común: la industria discográfica percibe cero de la música que ellos escuchan.
El control imposible
Toda la imaginación que pudo pagar la industria discográfica en los últimos años no logró generar un sistema que evite copiar la música. Decenas de métodos se aplicaron, otros solo quedaron en ideas, pero nada sirvió. Y eso que los muchachos de los discos gastaron mucho, mucho dinero. Los expertos en informática más preclaros dicen esto desde hace años: es inútil tratar de proteger, algo que es tan simple de grabar y reproducir.
La pregunta es, si los que generaban los métodos anticopias eran tan obtusos como para creer en que era posible llegar a algo realmente efectivo, querían retrasar lo inevitable con cortinas de humo, o simplemente eran vendedores de buzones que estuvieron años expoliando a la industria discográfica.
La penalización del peer to peer
Napster fue una revolución. El ataque y destrucción de ese emprendimiento fue lamentable, ya que muchos lo usábamos y era genial, pero podría decirse, lógico como reacción de los afectados.
Pero quizás la reacción más vergonzosa de la industria discográfica, fue el ataque judicial a los chicos que se bajaban MP3 desde sus hogares. Con demandas armadas, semejantes a los procesos por brujería de Salem, los vendedores de discos escribieron su página más deshonrosa.
Lograron, sin embargo, asustar por un tiempito a muchos estadounidenses, que temen a su sistema judicial más que a Bin Laden.
El futuro de la industria
Probablemente, la facturación total de la industria discográfica disminuirá aún más.
Ahora, es más probable aún que el negocio se vuelva más simple y más puro. Los costos serán solo los derechos de los artistas, que seguramente serán rebajados en función de la nueva política. Ya no más distribuir plástico, ya no más mantener gente atendiendo disquerías, ya no más imprimir covers.
Lo que podría pasar también, es que la promoción de músicos también varíe en este nuevo esquema de cosas.
Autor: Martín Salduna
Fuente: Simplex

