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28 de marzo de 2018

Verdad y comunicación empresarial

¿Es necesaria o importante la verdad? ¿Cómo la distorsión de su sentido ha impactado en la comunicación? En el ámbito de la comunicación organizacional, externa e interna, el terreno se ha vuelto más resbaloso. Y el cambio de valores va extendiendo su dominio. No queda claro si la comunicación es tal o si debiéramos llamarla retórica o manipulación o instrucción subliminal. Incluso hablamos de post-verdad. En un libro cáustico, Michela Marzano se mete en este ring. Su título original plantea el ambicioso propósito: "Extensión del dominio de la manipulación de la empresa en la vida privada". Desde la ética y la filosofía moral cuestiona el discurso del capitalismo y la gestión empresarial y muestra como, victorioso, ha avanzado a múltiples aspectos de nuestra vida en sociedad. Marzano es una filósofa, académica, política y ensayista italiana, autora de distintos libros sobre aspectos controvertidos de la cultura contemporánea. El libro se llama en español "Programados para triunfar" y en el siguiente extracto analizaremos la inserción de la verdad en la comunicación de las empresas. 

La sofística empresarial es muy útil. Con sus "flores" y sus "rodeos", es siempre astuta, puesto que hace creer que el éxito de la forma significa la rectitud del fondo y por lo tanto, mezcla sistemáticamente la estética con la ética... De ahí su éxito. Pero ¿qué queda de la verdad frente a esta violencia larvada de la retórica de la comunicación? Pascal, en las Cartas provinciales, explicaba que la violencia y la verdad no pueden nada una sobre la otra: "Es una extraña y larga guerra, aquella en que la violencia intenta exprimir a la verdad. Todos los esfuerzos de la violencia no pueden debilitar a la verdad y sólo sirven para elevarla más. Todas las luces de la verdad no pueden hacer nada para detener a la violencia y sólo consigue irritarla todavía más. Cuando la fuerza combate a la fuerza, la mayor destruye a la menor; cuando se oponen los discursos a los discursos, los que son verdaderos y convincentes confunden y disipan a los que sólo contienen la vanidad y la mentira; pero la violencia y la verdad no pueden nada una sobre la otra". La vida moderna parece pacificada y la fuerza parece -en apariencia- excluida de ella. Pero en un mundo edificado sobre la astucia y la manipulación, ¿qué lugar le queda todavía a la verdad? 

La noción de "verdad" es ciertamente muy ambigua, y un diálogo sincero no necesita recurrir a la verdad, sino más bien a una cierta forma de franqueza, a fin de que pueda crear un espacio apropiado para "hablar", para "escuchar" lo que se dice, para "plantear" lo que tiene que plantear, para ayudar a "pensar" y a "sentir"... Por otra parte, habría que prestar siempre atención a no mezclar "verdad" y "franqueza". Como recuerda Kant: "Entre la verdad y la mentira (como contradictorie oppositis), no hay término medio, mientras que existe uno entre la franqueza que consiste en decirlo todo y la reserva que consiste en no decirlo expresando toda la verdad, aunque no se diga nada que no sea verdad". A menudo, el discurso filosófico ha sostenido la veracidad como un principio moral, una obligación o una virtud. Aristóteles describe la mentira como "despreciable en sí misma y culpable". John Stuart Mill la defiende en nombre del utilitarismo. Kant incluso llega a afirmar que decir la verdad es un deber. Y sin embargo, el propio Kant señala la necesidad de no confundir verdad y franqueza: si bien un hombre no debe mentir, a veces también puede no decir nada. Ser reservado puede ser una manera de respetar mejor al otro que siendo totalmente franco. 

Ahora bien, en la comunicación contemporánea, la franqueza justamente está ausente, pues el objetivo no es crear un espacio que permita circular la palabra, sino más bien un lugar en que los individuos sean "convencidos" por el discurso que oyen. Por eso, se puede hablar de retórica, más que de comunicación, pues la retórica tiene justamente el objetivo de convencer. Desde este punto de vista, cada vez que se recurre a ella, se produce inevitablemente un deslizamiento del terreno de la lógica al de la psicología. La idea de manipulación nunca está muy lejos. La cuestión no es la objetividad de un saber, ni la pertinencia de una decisión, sino la subjetividad de las personas a las que se dirige. ¿Qué está dispuesta a escuchar? ¿Cómo podemos "servirle" para que pueda aceptarlo? La publicidad no funciona de otra manera. En general, da al espectador lo que tiene ganas de recibir: una bonita imagen de sí mismo, un ideal, un sueño, un cumplido, una visión falsa del mundo (y quizá peligrosa) pero tranquilizadora, "porque yo lo valgo"... 

La retórica nos sumerge inmediatamente en el registro de lo que antaño se llamaba la "vida mundana", una vida llena de trampas: "La más sutil de todas las finezas", escribía La Rochefoucauld, "es saber aparentar bien que caemos en las trampas que se nos tienden, y nunca somos tan fácilmente engañados como cuando pensamos en engañar a los demás". Pero en la retórica empresarial contemporánea, se va mucho más lejos. Ya no se trata únicamente de una manipulación de los intereses o de las emociones, sino de un discurso que pretende crear "significados". Éstos provocarán acciones de acuerdo con ellos. El objetivo es convencer de que la acción solicitada interviene directamente en la creación de sentido: sentido de la vida, sentido del estar en el mundo... No sorprende demasiado que las recetas de la gestión empresarial hayan seducido al mundo político. 


Fuente: Marzano, Michela: Programados para triunfar. Nuevo capitalismo, gestión empresarial y vida privada. 2011. Tusquets.

24 de noviembre de 2016

Publicidad y Cultura: caras complementarias del arte popular

Compartimos nuevamente una nota de nuestra colega Laura Kulfas, quien ya nos ha agregado valor en otras ocasiones. Nuevamente la complementación en el ámbito de la cultura es el tema y cómo marketinear el arte el disparador. Las marcas con sentido social buscan asociaciones de valor, donde haya potenciamiento mutuo y esto ha sido desde hace mucho tiempo, como muestra con ejemplos este excelente artículo a continuación.


Marketing cultural: Publicidad, décadas uniendo marcas y artistas

Revista Continente, 1947
La publicidad gráfica ha sido una herramienta de marketing cultural usada por las más importantes marcas del país, ya fuera mostrando su compromiso con la comunidad a través de su responsabilidad social, creando un deseo de pertenencia aspiracional en un lector ávido por actividad y conocimiento, recurriendo a una celebridad o incluso llegando a reunir una disciplina artística con un producto lejano a la misma. Compartir valores es la clave para que esta asociación entre marcas y actividades culturales en la publicidad rinda buenos resultados, difundiendo servicios y productos, y actividades artísticas de todo tipo…. lo que produce consumidores y audiencias satisfechas.
 
“Nada hay más arduo que reflejar la banalidad de la realidad.” Pierre Bordieu

El fenómeno de marcas que eligen partners con los que comparten valores en el mundo de las artes y el entretenimiento no es nuevo. Una de las formas más comunes para vehiculizar esa alianza ha sido, históricamente, la publicidad gráfica, una herramienta clave al servicio de una estrategia de marketing que tenga como fin atraer a consumidores hacia una marca determinada.

En Argentina, al repasar la historia de la publicidad gráfica de las últimas décadas, es posible apreciar que ha sido utilizada ampliamente, con resultados variados abarcando desde campañas que celebran un “casamiento” real y concreto entre marca y el producto o servicio cultural asociado, hasta aquellos que brindan un resultado un tanto forzado y que generan algunos interrogantes en cuanto a las alianzas propuestas.
 
Revista Síntesis Publicitaria, 1959

En algunos casos, la publicidad proponía generar en el destinatario interés por una disciplina artística que la marca estuviera apoyando, más allá del producto o servicio que producía y difundía. Una gran pieza publicitaria puede despertar verdadera curiosidad por –o promover- un nuevo movimiento artístico, y éste fue el caso de las campañas de la empresa SIAM Di Tella hacia fines de los años 50 e inicios de los 60, en las que se podían ver reproducidas obras de Rómulo Macció, por ejemplo. Macció fue uno de los integrantes de la llamada “Generación Di Tella” por su íntima conexión con el Instituto Di Tella, un centro de investigación de vanguardia, focalizado en la experimentación en el arte contemporáneo, fundado y financiado por la empresa con el fin expreso de divulgar estas actividades artísticas, entre otras. Este anuncio corresponde a una publicación para la revista Síntesis Publicitaria de 1959 y propone apreciar la obra del artista, en este caso apoyado por la marca.
Revista Lyra, 1946

En otros casos, el diseño del anuncio publicitario planteaba generar en el lector un deseo de pertenencia a un mundo conectado a las artes (o al entretenimiento), para inducirlo tanto hacia la compra del producto comunicado como hacia la adquisición de entradas, o de los discos que le permitirían acceder a ese mundo. Un gran ejemplo es una pieza de Columbia para la revista Lyra (una publicación con contenidos culturales), de 1946, en los que se informaba que los mismos conciertos que se podían presenciar en el Teatro Colón, considerado sinónimo de la alta cultura,  se podían disfrutar en la comodidad del hogar del lector con la sola compra de los discos de la casa discográfica.

También podían unirse figuras queridas y respetadas del mundo del espectáculo local a empresas extranjeras, que de ese modo acercaban sus productos o servicios a los lectores. Una publicidad de 1948 desarrollada para Scandinavian Airlines Systems, cuenta con el aval de la actriz Berta Singerman, figura extremamente popular en ese entonces.
 
Algunos ejemplos muestran una asociación poco orgánica entre marca y disciplina artística, muchas veces incluida exclusivamente para adaptar la comunicación de la marca al medio gráfico seleccionado. Una buena muestra es una pauta de medias Minué, de 1946, también para la revista Lyra. La inclusión de una mujer tocando el piano en esta publicidad podría simplemente responder al criterio de conectar a las lectoras de la revista, posiblemente interesadas en la música, con las medias “elásticas y elegantes” producidas por el fabricante. Otro anuncio de 1947 para la revista Continente reunió La última cena de Leonardo Da Vinci con los avances tecnológicos de General Electric.
 
En este marco conversamos con Raúl Manrupe, director, guionista, investigador documental, creative coach y responsable por HistoriaDeLaPublicidad en Facebook, a quien agradecemos su gentileza por facilitar las imágenes que acompañan esta nota que son parte de su colección privada.
Revista Lyra, 1946

LK- El acercamiento de marcas a actividades culturales, encuadradas dentro de sus acciones de marketing, no es precisamente un fenómeno nuevo en el país. ¿Cómo ha sido ese recorrido?

RM- Exacto, es algo que se ha dado desde hace décadas. Durante el último siglo, las marcas han buscado asociarse a través de la publicidad,  a acontecimientos o entidades relacionadas con lo que antes se conocía como la "alta cultura". Al tratarse la publicidad de una disciplina que se vale de artes y técnicas que están específicamente puestas al servicio de la comunicación, tiene la característica de amoldarse a distintos medios o mecanismos, para llegar a determinados públicos o targets. Así, la asociación visual o textual con distintos elementos del imaginario del ballet, la danza, la música, el teatro, ha sido en un comienzo el camino elegido por varias marcas para generar una pieza comunicacional (avisos de gráfica, afiches de vía pública, comerciales televisión o cine).

LK- ¿Y qué caminos se tomaron para asociar el ofrecimiento de un producto o servicio a una actividad cultural?

RM- Esta “sincronización” en un inicio,  intentando manejar los mismos códigos que el público destinatario, el lector,  tuvo momentos que hoy podríamos considerar ingenuos,  en los que se intentó un acercamiento un poco rudimentario y tal vez forzado por el medio gráfico al que la pieza publicitaria estaba destinada. Un caso es el de la imagen de un arpa incluida meramente como recurso decorativo en una publicidad de zapatos, para ser incluida en una revista cultural. En la actualidad todavía es posible ver este tipo de acercamiento de las marcas al medio gráfico, o a una organización cultural. Y con el pasar del tiempo, llegaron los “recomendadores” de renombre, celebrities que avalaban determinados servicios o productos, en una táctica eterna de las marcas que sigue dando buenos resultados. Así pudimos ver cantantes líricos, actrices recomendando volar en una línea aérea, o a bailarines de renombre internacional exhortando las virtudes de pisos de madera. También se utilizó mucho el recurso de la publicidad como una invitación a recrear un momento “elevado” -como podía ser considerada una velada en un gran teatro- mediante la compra de un registro fonográfico en el formato vigente en ese momento (discos de pasta, vinilos, cintas, etc.), o de un aparato reproductor (combinado, equipo, tocadiscos). Se suponía que la adquisición de alguno de esos productos podría mantener en el espectador el recuerdo vivo de ese momento placentero. 

Revista Lyra, 1948
LK- El mundo cambia permanentemente y las formas de sellar auspicios institucionales han ido reflejando esas mudanzas. Si sumamos a eso la responsabilidad social empresaria, el cuidado de la salud y del medio ambiente, además del desarrollo cultural… ¿Cómo se vio todo eso reflejado en la publicidad?  
 
RM- Me viene a la mente la publicidad de una tabacalera apoyando a un gran teatro público, y de otra auspiciando una serie de conciertos, algo que hoy no sería posible debido a la concientización hacia estas temáticas. Sí ha aumentado el apoyo institucional presupuestario o la implementación de premios a la creatividad o el desempeño destacado buscando asociar a las empresas y sus marcas con una actividad filantrópica o enmarcada en sus políticas de responsabilidad social. De todos modos, la búsqueda de valores compartidos pareciera ser lo que se ve reflejado en los últimos años en la mayoría de los casos en que las marcas se “casan” con una actividad cultural, aunque todavía se ven, aunque cada vez menos,  estas inclusiones forzadas que ya mencioné.

Como puede apreciarse, la publicidad gráfica ha sido una herramienta de marketing cultural usada por las más importantes marcas del país, ya fuera mostrando su compromiso con la comunidad a través de su responsabilidad social, creando un deseo de pertenencia aspiracional en un lector ávido por actividad y conocimiento, recurriendo a una celebridad o incluso llegando a reunir una disciplina artística con un producto lejano a la misma. 
Compartir valores es la clave para que esta asociación entre marcas y actividades culturales en la publicidad rinda buenos resultados, difundiendo servicios y productos, y  actividades artísticas de todo tipo…. lo que produce consumidores y audiencias satisfechas... En definitiva, personas felices.


Autora: Laura Kulfas (Laura es egresada del Posgrado en Management Estratégico)

29 de diciembre de 2009

Miles de moscas no pueden estar equivocadas

Publicidad peso mosca





Pancho Vilaseca, un amigo de Facebook, cargó en su blog una publicidad muy buena que aquí reproducimos.


Para promocionar a la editorial Eichborn en la feria del libro de Frankfurt, la agencia alemana Jung von Matt / Neckar pegó a 200 moscas pequeños banners con publicidad. A mi me gustó mucho, espero que a ustedes también . 





Gracias Pancho por subir esta idea! Cuanto espacio hay todavía disponible para la innovación!
Excelente. Lo recomiendo para ver y comentar.
Fernando Cerutti

31 de agosto de 2007

Management Estratégico = Espíritu Curioso. Casos

El debate sobre los modelos de negocio en la industria música sigue candente. Y no sólo se aportan comentarios sino también notas, que encaran el tema desde otras miradas, desde otras posibilidades, desde otras formas de negocios, lo cual es la esencia del pensamiento estratégico. A continuación dos interesantes artículos enviados por alumnos de nuestro Curso de Posgrado en Management Estratégico semanal: Gabriela Müller y Daniel Torrillo, contribuyentes asiduos. La discusión sigue abierta. Lic. Mariano Morresi



Wal Mart es la nueva competencia de Apple en la música digital

La cadena minorista más importante de Estados Unidos comercializará temas musicales a bajos precios, junto con la empresa informática RealWorks. Su objetivo es hacerle competencia a Apple y a su tienda de canciones en iTunes, según publicó hoy la prensa estadounidense.
La cadena de supermercados Wal Mart y la empresa informática RealWorks llegaron a un acuerdo para comercializar música a bajos precios y hacerle competencia a Apple y a su tienda de canciones en iTunes, según publica hoy la prensa estadounidense.
La cadena minorista más importante de Estados Unidos comenzará a vender temas musicales a 94 centavos por unidad y contará con el acuerdo de RealWorks para distribuirlo a través de los teléfonos celulares de Verizon y en la cadena de televisión MTV.
Pese a que la estrategia es la competencia con la compañía fundada por Steve Jobs, ésta podría salir beneficiada si se hace fuerte el mercado de la venta digital, ya que es Apple quien lidera el negocio de los reproductores digitales con su popular iPod.
"Definitivamente la posibilidad de que se venda más música digital en más sitios beneficia a Apple", asegura Richard Greenfield, analista de Pali Research. "Obtienen muy poco dinero en las transacciones de venta de música, pero sacan mucho por la venta de los iPods", explica el experto al diario "Los Angeles Times".
La competencia abierta en el campo de la música digital pone de manifiesto la crisis que atraviesa el formato CD en su 25º aniversario.


Fuente: DPA, iEco + Clarín.com
http://www.ieco.clarin.com/notas/2007/08/24/01484771.html




La publicidad sale al rescate de la industria de la música

Las marcas están financiando contenidos, como la música, que los consumidores están cada vez menos dispuestos a pagar.
Microcentro de Buenos Aires,dos de la tarde del lunes 6 de agosto. La banda de rock Los Piojos ofrece un recital sorpresa y gratuito ante una multitud. Es para promocionar la venta de su nuevo CD, "Civilización". Londres, domingo 15 de julio. Prince, el cantante estadounidense, regala casi tres millones de CDs con la edición del tabloide británico The Mail. Busca impulsar la venta de entradas a una serie de 20 conciertos en la capital británica.
Es curioso el mundo del marketing de la música: unos regalan conciertos para promocionar ventas de CDs y otros regalan CDs para impulsar las ventas de conciertos. ¿Quién de los dos está haciendo lo correcto?
"Ambos ", responde Al Lieberman, un experto estadounidense en marketing del entretenimiento en la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York. Y esto ocurre porque las fronteras entre la música en vivo y la grabada están comenzando a borrarse. "Hoy se están produciendo CDs instantáneos al finalizar los conciertos,y se venden muy bien ", observa Lieberman, que dictó esta seana un seminario intensivo en la Universidad de Palermo.
El negocio tradicional de la música, dominado por los "cuatro grandes "(Sony-BMG, Universal, EMI y Warner Music) está en crisis desde que sus mejores consumidores, los jóvenes, descargan millones de canciones gratuitamente de Internet.
El pico de la venta de CDs en Estados Unidos se alcanzó en 2000, cuando se vendieron 942 millones de unidades por valor de 13.200 millones de dólares, según datos de la RIAA (Recording Industry Association of America). En 2006,se colocaron 615 millones (una caída del 35%)por US$9.100 millones.
Camilo Kejner, director para Argentina y Chile de Emi Music, dice que si esta tendencia continúa, la industria marcha hacia el abismo."Tenemos que encontrar un nuevo modelo de negocio o vamos a desaparecer ", dramatiza.
Parte de la solución Lieberman, que trabajó largos años en Grey Advertising antes de dedicarse a la academia,sugiere que este nuevo modelo debería incluir cada vez más a la publicidad . Durante décadas, la música fue financiada por las compras de los consumidores.
Pero ahora que circula gratis (aunque ilegalmente) en la Web, se resisten a pagar por ella. Por eso Lieberman dice que parte de la solución ya lo ofrece el branded entertainment, grandes marcas que patrocinan producciones musicales. En Nueva York, la cerveza Budweiser organiza desde hace tiempo conciertos gratuitos en el Central Park. En la Argentina están Pepsi Music o Quilmes Rock (aunque no son gratis).
"Los comerciales de televisión son otra fuente de ingresos para la música ",dice Lieberman, para quien la TV, lejos de estar en declinación, está expandiendo su audiencia."La gente hoy vive más años. Los jubilados miran televisión todo el tiempo,compran DVDs y pantallas de plasma de a millones ".
Pero si Internet ya era una pesadilla para las grandes discográficas, aún hay algo peor: la telefonía celular se está metiendo en el negocio."En Europa ya hay una empresa de telefonía celular que creó su propio sello discográfico", informa Mariana Martín, gerente de publicidad de Telecom Personal.
Con su potente canal de distribución (hay muchos más clientes de telefonía celular que de Internet y cada vez más gente escucha música en sus teléfonos), la telefonía celular se vé a si misma como potencial generadora de nuevos talentos musicales.
"Antes las bandas se hacían conocidas tocando en los clubs de barrio. Ahora lo podrán hacer en los portales Wap de los celulares ", pronostica la ejecutiva de Telecom.


Fuente: iEco + Clarín.com
http://www.ieco.clarin.com/notas/2007/08/24/01485125.html