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20 de octubre de 2026

No hay una voz en el teléfono

Ya nadie habla por teléfono. 

No sé en qué preciso instante del colapso silencioso de la civilización occidental, los teléfonos dejaron de ser un medio útil de comunicación humana. No me refiero al smartphone multi-tool que ahora sirve para pagar cafés, subir selfies y recibir notificaciones de apps que nunca abriste conscientemente, sino a la función primigenia del teléfono. A la función "hablada" de un teléfono. 

No sé cuándo pasó, pero sí sé que pasó. Sé que ahora llamas a un número —cualquier número, el de una administración pública, el de una empresa privada, el del tipo que te vendió el sofá o la aseguradora que te mandó un correo que literalmente decía “por favor, llámenos”— y lo que obtienes a cambio no es una voz humana sino una concatenación de señales acústicas, bucles de espera, melodías new age irritantemente tranquilas y una serie de menús automáticos que, paradójicamente, nunca contemplan el motivo real por el que tú estás llamando. Nunca. 

Y lo peor no es que no contesten; es que hacen como que van a contestar. Te dan la opción. Te piden que pulses el 3 “si desea hablar con un operador”. Te dicen que “su llamada será atendida en breve”. En breve. Esa expresión que en otros contextos podría significar algo tan esperanzador como “enseguida” o “ya casi” pero que aquí funciona como un encantamiento vacío, una profecía incumplida que se repite cada treinta segundos sobre un fondo de flautas pan y cascadas sonoras. 

Y mientras tanto tú —tú, que tenías la absurda pretensión de resolver algo hoy, de hablar con un ser humano, de completar una de esas tareas básicas que en teoría hacen girar la rueda del mundo civil— te ves atrapado en una especie de limbo digital, un agujero negro de tiempo donde la única variable constante es la música de espera y la única evolución narrativa posible es que, en el minuto 21, una voz grabada te informe de que “debido a un alto volumen de llamadas” (siempre hay un alto volumen de llamadas) no podrán atenderte, que lo intentes más tarde o que consultes su página web. La misma página web que ya consultaste, de donde sacaste el número, y que te mandó llamar por teléfono. 

Y al final, claro, quedas como estabas. No sólo sin resolver nada, sino con la molesta sensación de haber sido gastado. Como si hubieras depositado algo de ti —tiempo, energía, voluntad, la fe residual en que todavía es posible que una persona le hable a otra por voz, sin intermediarios ni formularios CAPTCHA— en un sistema que ha sido cuidadosamente diseñado para devolverte exactamente eso: nada.


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12 de noviembre de 2024

Experiencia y camino del cliente

Parece que es tiempo de hablar de la "experiencia del cliente", de "UX" (más usado para lo digital) o del "marketing de experiencias". ¿Escuchaste algo del tema? ¿De qué se trata? ¿Es algo nuevo?...

Comienzo por el final para contarte que no es nada nuevo, pero no por ello debemos dejar de prestarle atención, así que veamos algunos conceptos acerca de cómo mejorar tu propuesta de valor de la mano de la experiencia que se le ofrece al cliente.


Si sos dueño de una PyME, gerente de producto o director de multinacional, ya sabés que en contextos donde la competencia cada vez es más intensa y donde el valor diferencial de un producto es fácil de igualar entre competidores, el recorrido para generar "eso" que hace que un cliente elija tu propuesta de valor y no otra es un camino ineludible.

¿Cuántas veces te preguntaste si tu cliente es efectivamente feliz con eso que compró? ¿Exagero? Ok. ¿Cuántas veces te preguntaste qué tan satisfecho quedó con su compra?...

Cualesquiera que hayan sido tus respuestas, lo concreto es que esas sensaciones justamente residen en la experiencia de compra que se le brinda a cliente, en su vivencia, en lo que se le hace sentir; no solo con el producto o servicio puntual, sino también en todos los momentos de verdad que tengan lugar antes, durante y después de la compra. Aquí, entonces, aparece el concepto de "customer journey". ¿A qué se refiere? Esta idea se refiere al reconocimiento y optimización de todas esas instancias ("momentos de verdad") que un cliente atraviesa, desde el primer contacto hasta el último que tenga con nuestra empresa, definiéndose así el "camino del cliente" (ahora en español).

A propósito de los clientes y sus experiencias, por supuesto que siempre será importante saber por qué compran lo que compran, así que, en esa dirección, pensemos lo siguiente: si tuviéramos la pretensión de generalizar cuáles son las motivaciones más elementales por las que compran (compramos), luego de hacer muchísimas hipótesis con argumentos racionales y/o interpretaciones simbólicas de diversa índole, llegando a lo más primitivo, podríamos decir que todos compran (compramos) por dos motivaciones esenciales: 
  1. Mejorar el estado actual o aumentar el bienestar (por ejemplo, cambiando el celular o yendo al gimnasio);
  2. Prevenir amenazas o alejarse de la posibilidad de sentirse peor (por ejemplo, al comprar una cobertura médica o contratar un seguro).
Sin detenernos en el obvio supuesto de que a ninguna persona le gusta sentirse mal, entonces podríamos arribar a que la principal preocupación, a la hora del diseño y oferta de productos, es pensar cómo ese producto, ese servicio, esa propuesta, puede hacer sentir mejor al cliente o usuario. Ya que, en definitiva, eso es lo que está buscando.

Si lo anterior es cierto, vos, en caso que conceptualices, diseñes, desarrolles y/o vendas productos o servicios, podrías preguntarte:
  • "¿Qué están haciendo mis productos o servicios para que mis clientes se sientan mejor?";
  • "¿Qué están haciendo los equipos de trabajo de mi empresa para ofrecer una mejor experiencia de compra?".
Debemos reconocer que ya no se compite como antes. Ya no se trata de pensar los productos únicamente como satisfactores de necesidades -aunque lo siguen siendo, claro-, sino que se trata de ir un paso más allá e imaginar qué experiencia de compra y consumo seríamos capaces de ofrecer a nuestros clientes para que se sientan mejor, para que disfruten, para que se sorprendan positivamente y así puedan interpretar que en ningún otro lugar (y con ningún otro producto) podrían disfrutar de la vivencia que se les está ofreciendo.

El marketing de la experiencia toma como premisa fundamental la idea de cómo lograr que un cliente quiera volver a vivir "eso" que le ocurrió cuando eligió tal o cual producto de tal o cual empresa. De esta manera, el valor diferencial deja de estar solo en el producto en sí y pasa a formar parte, más que nada, de la vivencia que el comprador atraviesa.

Como seguramente podemos inferir, un acabado conocimiento del perfil de los clientes ("buyer persona") que atendemos o deseamos atender es la "materia prima" fundamental para el diseño de buenas experiencias. Así como la definición del segmento meta comienza con el reconocimiento de necesidades y deseos en distintos perfiles de compradores, esa misma información es la que sentará las bases para poder construir una experiencia acorde para cada segmento. Y deberá ser "para cada segmento" por algo muy importante que debe considerarse: una experiencia positiva para un segmento de compradores puede no resultar igual de positiva para otro.

En el marketing de la experiencia, entonces, una empresa o negocio no compite solo con productos, no compite solo con promesas, no compite solo con precios; en el marketing de la experiencia se compite a través de la generación de vivencias y sensaciones únicas que los clientes de un segmento quieran repetir una y otra vez. Y esas vivencias podemos construirlas todos los días, poco a poco, a través de todas las oportunidades de contacto que nuestra empresa, marca y productos o servicios, ofrecen a nuestros clientes y prospectos.


Autor: Gustavo Alonso (Gustavo es consultor y profesor en distintos posgrados)

13 de octubre de 2021

Simular, una necesidad, una cultura

Nota de Lalo Zanoni en su newsletter "Teik Away"




El mercado de obras de arte falsificadas no para de crecer en todo el mundo. En China se subastan por millones de dólares obras que resultan falsas. Es tan grande la demanda de este tipo de piezas que cientos de miles de chinos trabajan en la industria de la falsificación. Algunas obras tienen una calidad asombrosa y para averiguar si son verdaderas tienen que mandarlas a estudiar por expertos. Es un proceso que puede tardar meses y además es muy costoso. Mejor dejarlas en el living.
Muchas de esas obras se usan para hacer regalos empresariales después de millonarias licitaciones. Un soborno que ya tiene nombre. Los chinos le dicen "yahui", que significa "soborno elegante".

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Nuestros presidentes se sientan en el "Sillón de Rivadavia". Pero en realidad no es el que perteneció a Bernardino Rivadavia. Es más, el de Rivadavia nunca existió. Nunca tuvo un sillón especial.
El actual, donde se sienta Alberto Fernández, se usa desde la primera presidencia de Julio Argentino Roca y data de 1885.

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Los partidos de fútbol de ahora se juegan sin público, con las tribunas vacías. Se ponen banderas e incluso llegaron a poner cartones con fotos de los hinchas y personas hechas por animación, como en los videojuegos. Pero lo que más me impresiona es el ruido ambiente que le ponen a las transmisiones por tele. Cuando alguien hace un gol, se escucha a la hinchada gritar gol. O cuando la pelota pasa cerca del arco, se escucha "uhhhh". El otro día Messi metió un gol en la Bombonera y la hinchada gritaba "Messsiii, Messsssi".
Pero en la cancha no hay nadie. Era un parlante.

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Leí que varias aerolíneas de Asia y Australia están ofreciendo vuelos reales pero a ninguna parte. Despegan, vuelan un rato y un par de horas después, aterrizan en el mismo aeropuerto de partida. La idea es un éxito y los pasajes se agotan en pocas horas. Los pasajeros sienten algo parecido a la emoción de entrar a un aeropuerto, hacer el checkin, subirse a un avión, comer la comida a bordo y aterrizar. Flight Simulator.

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En Las Vegas hay hoteles temáticos. Por ejemplo, adentro del Venetian, hay un paseo para recorrer los canales de Venecia. Los gondolieri, vestidos con remeras a rayas rojas y blancas, te hablan en italiano y te llevan a remo en un góndola hasta una Plaza San Marcos que imita a la original. Suena la canzonetta de fondo y todo es bajo techo pintado de celeste con nubes. Afuera, a pocas cuadras, está el hotel Paris. En la entrada hay una Torre Eiffel de 165 metros de alto. De noche se ilumina y los turistas se sacan fotos con la torre atrás.

***

El mercado de ropa falsa es cada vez más grande. Mueve millones de dólares y detrás hay verdaderas mafias muy bien organizadas. En las calles de Europa o en el barrio chino de New York venden carteras Louis Vuitton, Prada, Gucci, Channel, Birkin. Las compran la gente de clase media-alta que no llega a comprar una original. Muchos de ellos no dicen cartera trucha sino "réplicas" o "imitaciones".
En Beijing, China, recorrí un mercado infinito de puestos de ropa, zapatillas y carteras truchas. Era tan grande que adentro te perdías, cada puesto era igual al otro y vendían lo mismo. Los vendedores te persiguen durante una hora si le preguntás how much. El regateo puede terminar en un par de zapatillas All Star por 1 dólar. No exagero. Me llevé dos bolsas llenas de ropa "de marca" por 20 dólares.
Ese día me enteré que había distintos niveles de imitaciones. Con un colega mexicano -hoy amigo-, nos llevaron a una especie de VIP donde había relojes. Imitaciones de mucha calidad. Rolex, Omega, Tag, Cartier, etc. Nos explicaron que son idénticos y hay que ser casi un experto para darse cuenta que son falsos. Imitan hasta el peso exacto de los originales. Las copias podían valer 500 dólares o más. Los compraban empresarios y gente con plata.

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En el siglo pasado existían "las lloronas": personas que iban a los velorios y a los entierros a llorar a un muerto por unos pesos. Además de una cuestión de status social (cuanto más llanto y dolor, más importante era la persona), las lloronas cumplían una función muy importante: catalizar el llanto de los demás. Ver y escuchar el dolor ayuda a que uno se afloje y se anime a expresar también el suyo. El llanto -como la risa- es contagioso.

La simulación como ordenamiento social. Como válvula de descompresión. Todos, en alguna medida, necesitamos simular.

¿Vos qué simulás?
 
 

5 de agosto de 2021

Acumular


 
 
La pandemia o la ya no pandemia sigue en pie. El esbozo de nueva normalidad se incorporó a nuestro ADN y andamos por ahí pensando que ya todo es normal. Tiene para mí algo de siniestro. Como esa señora que cuando el Titanic se hundía le contaba cuentos a los niños para dormir. Siempre pensé en esa escena: qué pasaría cuando los niños sintieran el agua. Porque uno puede mentir de la boca para afuera, del gesto para afuera, pero algún día llega el agua. 

¿Por qué digo esto? Porque creo que lo único que podemos hacer es lograr que no pase en vano. Que no seamos los mismos antes o después de estos tiempos oscuros.

Mientras medito estas cosas por distintos lugares me llegan voces sobre lo inútil que es acumular. Es una de las lecciones que podríamos aprender. De la pila de platos que tengo en casa ya solo utilizamos tres. Los días más felices cinco. Todo el resto es exceso. La moda y los hábitos cambian no solo porque cambian los paradigmas de belleza sino porque empieza a perder sentido la máscara (los tacos, los colgantes, las carteras) Solo tiene sentido lo que nos da salud y paz. La mutación crece en mí como un animal herido que hace eco con la tierra. Entonces anoche, en un curso que estoy tomando, contrapusieron dos fotos: la primera, un niño con su madre, tapadito, cara feliz, una casa y un árbol; la segunda un hombre desnudo gritando. Su torso tenso y venoso como el troco del árbol. Alguien dijo: ha perdido todo. Yo: ¿por qué ver la vida como un perder? ¿por qué la ropa más que la desnudez? ¿por qué la madre más que su propio ser? ¿por qué el árbol y la casa más que su propio cuerpo hecho árbol? Si todo lo que tenemos es la vida, y hemos descubierto que se va en cualquier momento, por qué ver el paso del tiempo como una pérdida y no como una ganancia. La pila de platos me mira, yo la observo de costado. Lo único que vale la pena acumular es experiencia vital, sea risa o grito o abrazo. El resto es materia inerte.
 
 
Autora: Gisela Galimi (colega, poetisa y profesora del DBA)

20 de julio de 2021

¿Por qué la Experiencia del Empleado tiene que ver con la HumanCompany?

Hace unos días leí un tuit de Marc Vigilante (director de Humannova) donde decía que la Experiencia del Empleado tiene que ser un objetivo en tu organización. El tuit conectaba a un artículo más desarrollado y, tras revisarlo, lo relacioné con el concepto de HumanCompany.  

Las HumanCompany no sólo deben ser capaces de diseñar entornos que importen y formar talentos productivos para lograr "engagement". Porque, sin ninguna duda, son los seres humanos los que hacen andar y crecer a las empresas. También las empresas, entendidas como HumanCompany, deben encontrar en el mercado laboral y en la sociedad global, personas que tengan como talento por lo menos tres capacidades que no se pueden comprar. Estas capacidades algunos las entendemos como dones. La primera es Iniciativa, tiene que ver con brotar el sentido de libertad para cambiar las cosas. La segunda es Creatividad, para generar las innovaciones tan necesarias para el desarrollo, la transformación y la sostenibilidad de los negocios en el futuro. Y la tercera es Pasión, para estar comprometidos a dar ese plus que nos permite seguir trascendiendo las rutinas y los problemas.

Recordemos que la pasión es algo intrínseco al ser humano. El colaborador apasionado necesita sentir autonomía, ese impulso de dirigir su propia acción; responsabilidad, un estado de independencia que nos involucra; y estar en su elemento, es decir haciendo lo que hacemos bien, nos hace bien y podemos hacer un bien (aportar valor y ser creativos). Esta pasión nos anima a actuar, a confiar en nosotros, a pensar distinto e ir más allá las ordenes, la experiencia y el statu quo.

Los mejores talentos generalmente son convencidos por las principales empresas del mundo, es parte de las competencias que debe manejar una gerencia de RRHH para competir en el entorno global. Por eso la forma de jugar a este juego para los que no tienen tantos recursos es con la Serendipia. No se trata sólo de buscar en agencias de empleo, universidades y redes profesionales como LinkedIn. Será difícil encontrar estos talentos, pero hay que estar ahí donde las cosas pueden pasar, abiertos en todo momento, porque en caso de aparecer, nos perderíamos la posibilidad de encontrarlos, aunque sea por casualidad.

En el artículo de Vigilante, también dice que el liderazgo centrado en las personas es el presente y futuro de las organizaciones. Aquí me permito hacer una diferencia con la frase. No creo que éste SEA el futuro, creo que DEBERÍA ser el futuro. Entre la primera expresión y la segunda hay una gran diferencia, y es la acción. Debemos hacer nuestra parte.

Sobre este tema quisiera detenerme y plantear un toque de atención. No me cabe duda que todo lo referido a dar importancia al ser humano, debería ser presente y futuro, pero existen muchos empresarios y dirigentes que no piensan así. Creo que ahí debemos trabajar, como educadores y decisores, para lograr persuadir que debemos cuidar tanto al ser humano como a su hábitat. Generar conciencia es una responsabilidad estratégica.

Ha habido un cambio importante, de la mano de las nuevas generaciones, en la integración de las personas a las empresas.

Antes el Expertise estaba puesto al servicio de la Empresa, es decir que la Institución buscaba Gente  para obtener Ganancias. El ser humano considerado como eslabón para que la empresa funcione, era un recurso más, como la materia prima, un "recurso humano".

Hoy, la Pasión está puesta al servicio de la Gente. Encontramos Individuos en busca de una Organización para producir Impacto y generar Valor para la sociedad. Hoy los talentos se cotizan y debemos como empresarios encontrarlos, convencerlos e integrarlos. Para esto además de serendipia, necesitamos valores y objetivos que combinen lo humano, lo social, lo ambiental. E incentivos para dar rienda suelta a la pasión por compartir nuestros dones con la organización.

Las búsquedas de gente que hagamos no deben basarse en que sepan hacer la tarea (pronto la reemplazará una tecnología), que sean obedientes (es mejor hacer lío, como dijo el Papa) o que tengan experiencia (hay una disrupción o un cisne negro a la vuelta de la esquina).

Vigilante dice que “Lo más importante son las personas que componen tu organización”, pero para que la misma se sostenga en el tiempo, nos deben importar de igual modo los clientes y la innovación. Para innovar necesitamos pensar en personas, a las cuales resolverles sus problemas, y trabajar con personas, que producirán las nuevas soluciones. En definitiva las grandes experiencias de los empleados y de los clientes dependerán de ser más humanos. Y ahí es donde HumanCompany puede hacer la diferencia. 

- Fernando Cerutti

12 de diciembre de 2017

La revolución del cambio

Nuevamente se suma al blog nuestro colega Andrés Ceballos. Hoy habla del cambio en tiempos de big data e inteligencia artificial, de la revolución que está atravesando el ser humano. A partir de la lectura de Harari y de un corto provocador nos plantea escenarios trascendentes para personas, empresas y marcas. 


¿La siguiente etapa de la evolución humana?
Del Homo sapiens al Homo Deus o el Homo inútil

La Revolución del Cambio

“La revolución cognitiva hace unos 70.000 años y con el lenguaje fictivo que permitió la colaboración a gran escala, los seres humanos crearon esa 'realidad intersubjetiva' donde residen imperios, religiones y dinero; al desacoplar inteligencia y consciencia con los avances de la inteligencia artificial, la humanidad pudiera estar en las vísperas de una segunda revolución cognitiva”.

“El humanismo, una forma de religión ahora la dominante que adora a la humanidad en lugar de a Dios, puede que tenga los días contados; la religión dominante a final de siglo quizá se centre en big data, y esté surgiendo ya en Silicon Valley”.
“Los organismos no son sino algoritmos y, por lo tanto, pudiera suceder que en un universo en el que el paradigma dominante sea el dataismo, el homo sapiens pierda su preeminencia.”

Yuval Harari, en Homo Deus


Esta introducción es la que lleva a imaginar sobre el corto que comparto hoy.




Pensando y estudiando sobre sustentabilidad con un enfoque de cultura estratégica viene a mi recuerdo algunas citas tomadas de este libro, sin duda que son las más conocidas pero que reflejan un poco el proceso de cambio y, al futuro que nos estamos incorporando, es como si hubiésemos pasado de la era de la vida analógica, a la era de la vida tecnológica y, hoy a la era de ciber vida o vida “infinitamente punto cero”.

No resulta novedoso hablar que la era del conocimiento ha marcado un nuevo rumbo para las personas o, mejor dicho la humanidad entera, para todos el conocimiento se ha convertido en algo central de la vida humana, la razón de esto es que el hombre desde hace siglos lucha por la libertad y en esta historia de agonalidad permanente por este gran objetivo, el conocimiento se ha convertido en una variable estratégica y verdaderamente sustentable.

Como Harari nos dice que estamos viviendo una nueva revolución cognitiva, la data es una forma de alto desarrollo tecnológico que tiene por finalidad quebrar las barreras de la intimidad humana, HAL 9000, la inteligencia artificial de la película 2001 odisea en el espacio, hoy es real y está en las ciber redes observando y documentando cada movimiento y experiencia vivida, construyendo su base de experiencias humanas, conociendo desde ahí a su padre, la humanidad. 
Por otro lado, las personas de hoy, entendiendo de manera errónea el concepto de libertad creen tener el derecho a quebrar el valor de la intimidad y “convidar” a todos los secretos confiados por alguien, Umberto Eco diría algo así como, “antes queríamos ser conocidos por…, hoy solo queremos estar en boca de...”.

El inmediato acceso a la información nos ha generado en un brevísimo tiempo el deseo constate e insaciable de más y mayor información que aportar al conocimiento. Ahora bien, este conocimiento no es el que usted señor lector está pensando, las nuevas generaciones conviviendo con las anteriores, esas que migraron y en su viaje de vida pasaron de lo analógico a lo tecnológico y de lo tecnológico a los digital y, ahora entrando a los ciber digital o “infinitamente punto cero”, basan el conocimiento en todo lo que genere valor a lo efímero sin dejar esto de serlo, aún siendo incierta su utilización por no decir inútil, el conocimiento, para las personas está basado en aquello que pueda descubrir “algo que lo mantenga actualizado”, es decir no nos interesa el conocimiento del pasado para entender el presente y proyectar futuro, nos interesa saber para tener y a partir de ahí pensar en el futuro.

Esta idea tan general como superficial de la información y el conocimiento me hace pensar en las personas, en el sentido simple de una vida efímera, liquida y auto semejante, como crítica Bauman al posmodernismo y yo adhiero sin casi ninguna objeción, solo la de plantear que en el fondo de esta sociedad deben quedar algunas cenizas de lo que alguna vez fue el compromiso real por los valores humanos, esos valores que hicieron a las personas durante un largo periodo creer que el humanismo era una forma de venerar al hombre y su naturaleza, hoy el big data ocupa ese lugar de pseudo-dios, si la información era poder, ahora el big data lo es todo, el gran saber está en manos de una enciclopedia en tiempo real, la sociedad se moviliza del mismo modo que los medios y las marcas anticipan el movimiento, ¿existencialismo?; no realidad actual, realidad fractal. Lo difícil hoy es caminar al lado de la innovación tecnológica, la inteligencia artificial es capaz de anticipar lo natural y construir realidades más satisfactorias y convenientes.

Asimo fue un humanoide presentado en el año 2000 y su invención estuvo pensada para poder asistir a aquellas personas con problemas de movilidad completa de su cuerpo, es decir en el año 2000 Asimo sería quien remplace el trabajo de un enfermero y, en menor medida colabore hasta el punto que logre superar al hombre. Este humanoide podría llegar a almacenar, procesar, decidir y llegar a sentir la necesidad del paciente, dándole una respuesta inmediata al médico de la situación clínica de la persona, en caso de una emergencia comunicarse de inmediato, brindar un reporte constante del status e incluso aconsejar el médico en un análisis de diagnóstico, creo que a este caso le cabe el adjetivo de “impresionante”.

A partir de este podemos decir que el big data ha llegado para poner fin a algo que mantuvo anclada emocionalmente a la humanidad, el fin de la esperanza. Desde el momento que todo es posible las emociones se centran en la necesidad de no ser olvidados. Las Marcas han llegado a la era del propósito por esta razón, la razón de que las ellas ya no pueden solo prometer, si quieren ser relevantes en la vida de las personas deben decir claramente para que están. El big data se alimenta de las experiencias que las marcas hacen vivir a las personas junto a la construcción de historias que serán recordadas. La esperanza ha muerto, pero las personas vamos a seguir viviendo por los “likes” de los demás y siendo parte de una nueva sociedad, este nuevo “dios” virtual ha dado razones para creer en él, el big data.


Autor: Andrés Ceballos

Bibliografía: Harari, Yuval Noah: Homo Deus: Breve historia del mañana. 2016. Debate 
El corto "Cuánto. Más allá del dinero" fue desarrollado por Santander Río para su producto Cuenta 123 Smart en España. Lo dirigió Kike Maíllo y lo protagonizó Adriana Ugarte.

9 de junio de 2016

Experiencias que transforman la comercialización

Creemos que la experiencialidad es un asunto clave en la gestión comercial. El desarrollo y el interés por las experiencias que atraviesan los clientes son el eje del conectar y vincular, que planteamos como propósitos del marketing. En cada momento de la verdad se juega el valor actual y su potencialidad, se crea o destruye marca. El ser reales, el estar vivas en el contacto directo empresa-cliente las hacen mas verosímiles que las comunicaciones tradicionalmente asociadas al marketing.

Para revisar este tema compartimos un artículo de Malenka Gavazza. Malenka es una destacada consultora y capacitadora, basada en Río Cuarto, Argentina. Es egresada de nuestro posgrado en Management Estratégico y viene desarrollando una fuerte actividad por el aprendizaje y la profesionalización empresarial en la provincia de Córdoba.


Mejor que lo vivan, a que se lo cuenten

Lic. Malenka Gavazza
En más de una oportunidad hemos comentado acerca del beneficio de implementar estrategias y metodologías de trabajo orientadas al cliente dentro de las organizaciones. Pues, si poner en discusión la calidad de los productos o servicios que se ofrecen; si el cliente no se encuentra satisfecho y no se alcanza a cubrir sus expectativas, este no regresa y tampoco da su recomendación a otros.

Ahora bien, en nuestros días el objetivo de lograr satisfacción en el cliente por sí solo, ya no es un elemento suficiente de diferenciación. La gestión del valor de la oferta de un producto o servicio, debe necesariamente ir más allá  de la presentación de sus cualidades técnicas y necesidades básicas que cubre al momento de su uso o consumo por parte del cliente -como indica el Marketing Tradicional– e introducirse en los deseos y sentimientos que enmarcan la realidad del propio cliente, considerando el antes, durante y después de la acción de compra y de consumo –principios del Marketing Experiencial-.

Cada oportunidad de contacto, debe aprovecharse como un espacio de generación de estímulos positivos y gratificantes para el cliente, dónde éste logre receptar y vivenciar experiencias propias e inherentes a una marca: nuestra marca. De ello, hoy la diferenciación debe centrase en el ofrecimiento de experiencias; las experiencias son fuente de emociones y las emociones son el motor de la toma de decisiones. El Marketing Experiencial toma relevancia entonces, en el objeto de establecer conexiones profundas entre una marca y sus consumidores, por medio de una comunicación personalizada con un alto contenido emocional que promueva el compromiso entre la organización y sus clientes.
La pregunta que surge entonces es: ¿cómo se puede identificar aquello que emociona al cliente y, a través de ellos, ofrecer una experiencia que nunca olvide?

Por suerte desde las prácticas del Neuromarketing, el camino se ha allanado bastante, haciendo conocer varios factores claves para entender la mente del consumidor y la manera de influir en ella mediante el uso estratégico de los colores, las imágenes, los aromas, los sonidos y los sentimientos. El Marketing Experiencial invita a poner en práctica esos indicadores, sumando un gran esfuerzo creativo e innovador por parte de las empresas, para crear una nueva fórmula de relación e interacción real entre su marca y sus clientes.

Como punto de partida a las acciones de Marketing Experiencial, es necesario que una organización:

  • Analice las necesidades, hábitos de consumo y motivacionales de compra de sus clientes, para conocer sus expectativas.
  • Realice una lista de las sensaciones, emociones y experiencias que su cliente busca al momento de consumir el producto o servicio que se le ofrece.
  • Asociar luego esas sensaciones, emociones y experiencias, con las necesidades, hábitos de consumo y motivacionales de compra del cliente.
  • Por último, aplicar acciones de comunicación y comercialización creativas e innovadoras que logren ofrecer al cliente una experiencia personal, única e inolvidable; cuyo recuerdo sea directamente identificador y diferenciador de la marca o institución.

Diseñada y planificada la estrategia de Marketing Experiencial, algunas de las acciones específicas pueden consistir en:
  • Cambiar los ritos y lugares de consumo del producto o servicio en nuestros clientes.
  • Aportar al cliente más valor de lo esperado.
  • Educar a los clientes, no todos conocen y saben cómo funciona una marca o institución.
  • Buscar nuevas utilidades del producto o servicio.
  • Invitar a los clientes a formar parte de la comunidad de la marca o institución, que sean actores activos y en continua relación.
  • Crear propuestas exclusivas para los clientes actuales, agradeciendo su fidelidad.
  • Innovar con y desde los clientes; puede preguntarse a los clientes actuales qué desean.
  • Asociar el producto o servicio que ofrecemos a un ritual, como elemento que acompaña el día a día del cliente.
  • Satisfacer nuevas necesidades.
  • Crear experiencias multicanal, no quedarse con “cara a cara” y gestionar varios canales de comunicación y relación con el cliente.
En resumidas palabras, las organizaciones deben convertirse en vendedores de experiencias. Deben ocuparse de que sus clientes “mejor que lo vivan, a que se lo cuenten”. El punto de partida está en conocer profundamente a los interlocutores y ser capaces luego de sorprenderlos, agradarles y retenerlos como parte activa de la red de usuarios y consumidores de los productos, servicios o marca que se representa. Reconocidas marcas internacionales y nacionales han realizado y continúan realizando campañas de este tipo de marketing. ¿No es momento de comenzar a experimentarla?


*Nota de Malenka y Asociados, publicada en Otro Punto, Ed. N° 455, marzo de 2016. Río Cuarto, Argentina. Link original.

12 de octubre de 2012

Pastas con Magia… “al fondo”. Un juego de paradojas.

Don Chiquino combina de forma gourmet los siguientes ingredientes: Originalidad, Experiencia y muy buenas Pastas. 

El visitar Esquel es en sí mismo una paradoja, sus contradicciones la hacen verdadera, su tranquilidad es provocativa. Es un acto de magia, aunque no quiero ni me atrevo descifrar cuál es el truco para lograrlo.

–Señor, señor, ¿dónde podemos ir a comer la mejor pasta?

La respuesta no se hizo esperar:

–A lo de Chiquino, por Ameghino saliendo hacia la ruta. 

Y fuimos hacia allí… pero… no lo encontramos y volvimos a preguntar a otras personas del lugar.

–Ahí a mitad de cuadra. ¡Al fondo! –nos contestaron. 


Llegamos a una rampla como si fuera la entrada de un garaje, donde en una de las paredes laterales se lee “Don Chiquino. Pastas con magia. Pase al fondo”. Entramos y luego de atravesar el patio, que ya dejaba entrever un lugar para hacerse preguntas, llegamos… ¡al fondo!. Allí nos recibió una escultura de un “Piel roja” [sí, leyeron bien] tallado en madera al lado de un pupitre viejo reacondicionado de una escuela provincial. Al abrir la puerta del salón, vimos listones de madera donde la gente pincha papeles, servilletas y otro enseres con frases sobre como lo han pasado, y ya no queda lugar, por lo que los mensajes se superponen y confunden de autor. 

Este restaurante es para aguzar los sentidos, pues el decorado sale de lo esperado. Lo primero que me llamó la atención fue un mapa, dibujado milimétricamente indicando cada relieve, accidente y paraje, donde las rutas están súper indicadas como así también su incipiente división política, pero no es de Chubut como ameritaría el lugar… ¡es de Australia!. 


También noté un arado mancera, que se contrapone a una lámpara a kerosene y una bigornia cerca de un apero criollo, mezcladas con fotos de Mar del Plata y trampas para zorros con cercos hechos no hace mucho tiempo, también techos a medio terminar, vasos y bozales, sifones y cueros de Ñandú; se hacía imposible retener la innumerable diversidad de elementos. 


Paradojas y Popurrí 

Uno trata de sacar una radiografía, de tejer historias de cada uno de eso elementos, saber el por qué del lugar que ocupa cada uno, o tratar de encontrar explicaciones de aquello que nuestros ojos observan y no pueden razonar. 




Esta decoración tiene una tilde casuística, nacida en el galpón de Chiquino, el abuelo de Tito, hace muchos años, una fuente inagotable de piezas, llaves, maderas y destornilladores que era un mundo en sí mismo, una gran juguetería con herramientas para que jueguen los adultos. 

Nos recibió el dueño, Tito, y nos señaló el lugar donde podíamos sentarnos y nos preguntó si estábamos bien. Luego de nuestro consentimiento desapareció yéndose hacia el otro salón. 

En ese otro salón, extensión del gran éxito de este negocio, tiene un pequeño mostrador que no se usa y una escalera que no conduce a ningún lado. Las mesas están bien separadas: 

–Es importante no escuchar la conversación de los demás mientras uno comparte un delicioso plato de pastas. Tengo 21 mesas y las ocupan tres personas en promedio... Este es mi mercado. –nos diría Tito después. 

La carta es muy simple, la comida también. En una página están todas las pastas. ¿Por qué Pastas?: –Por mi limitación –cuenta Tito–, sólo sé hacer pastas. –(Explicación simple pero concreta y lógica)–. Cuando era joven siempre me pedían que hiciera Sorrentinos, y de tanto hacerlos me hice especialista entre mi entorno de amigos. Mi hijo me dice que agreguemos más productos, –me contará al otro día–, pero… me costó mucho armar el concepto “Don Chiquino. Pastas con Magia”, es marca registrada, creo que intenta ser un concepto. 

En la otra página están las salsas, los vinos y los postres. ¡Simple! Y se terminan las hojas del menú, para qué más si el espectáculo aparecerá después, ni bien la cerremos y nos dispongamos a hacer el pedido. 

No había terminado de hacer el comentario cuando Tito me dejó 6 maderos y un comentario imperativo: –Tenés que armar un barrilito con todo esto –y dando vuelta la cara le encarga una adivinanza a mi mujer–: ¿qué fruta se mira el espejo y no se reconoce?1 –y se va. Al rato regresa, nos interrumpe y nos dice: –¿Vos sabes que mi abuelo Chiquino nos reunía alrededor de la mesa y nos decía que en la cocina uno debía saber cuando utilizar la magia y cuando no? –y seguidamente mete un puñado de sal en su puño cerrado, que luego de abrirlo desaparece, pero hace aparecer la sal en la otra mano y la tira vaya a saber adonde. 

Mientras seguía enfrascado en armar el barrilito, Tito me entregó un típico juego de alambres donde hay que separar las piezas, entonces abandoné el barrilito y me puse manos a la obra, pero muy pronto me olvidé del tiempo, de la carta, y de estar levantándome para observar alguna que otra artesanía. Al rato mi mente volvió a quedar orientada sólo a armar el famoso barrilito con los seis pedazos de madera, y mi mujer empezó a reír porque descubrió, al fin, el nombre de la fruta. Los dos perdimos el hilo del tiempo y la espera se transformó en deleite. Seguramente se preguntará ¿y el pedido? A quién le importaba a esta altura del juego el pedido, si ese maldito barrilito no aparecía por ningún lado, si estaba sumergido en la experiencia de poder resolver algo que mágicamente se había transformado en lo más trascendental en ese momento, como si un pase de la varita hubiera transformado lo importante en secundario y viceversa. 




–Permiso, te dejo el plato y estos clavos, trata de separarlos, mirá que te voy ganando tres a cero. 

Me entregó el plato de tallarines caseros al que desplacé para observar el nuevo intríngulis que me había traído, absorto hasta que mi pareja me dijo: –se te va a enfriar la comida, luego continuas. Recién ahí tomé contacto con el plato, que se transformó en una experiencia gourmet por el sabor, el aroma y la presentación de los ingredientes. Les cuento: parece ser que el clima de Esquel es muy seco y por eso las pastas adquieren una consistencia que las hace únicas, realmente espectacular. 

La magia y el entretenimiento aparecen en “Don Chiquino” en su primer local de Esquel, como necesidad, cuenta Tito: –Era un agujerito que no sabía cómo taparlo, los nenes mientras esperan la comida crean un estado de caos en la mesa, por momentos es molesto comer con los pibes. Un día me acerqué a una mesa con dos corchos y dos fosforitos, ¡muy limitado, muy limitado! –expresa como arrepintiéndose de lo que hizo, y reflexiona sobre su impronta creativa y exitosa. 

“No sólo te admiro sino que te envidio, porque sin ser mago trabajas todos los días de mago”, le dijo alguna vez el gran maestro René Lavand, uno de los tantos ilustres que pasaron por el restaurante. –Le hice un truco de cartas, que me enseñó mi abuelo, con las dos manos, y Lavand me respondió, con un sesgo de tristeza, “ese truco no lo puedo hacer porque necesito las manos”. Se llama “Pastas con Magia” por él. 



Este negocio es diferente porque se vive la experiencia de la magia y el entretenimiento, es como disfrutar de un espectáculo, y además uno se come unas buenas pastas. La experiencia es el esparcimiento, la diversión, el desafío de separar dos pedazos de alambre o la sorpresa de ver aparecer el As de Pique en el bolsillo del tapado de tu pareja, es esto y mucho más, incoherencia en la decoración, una sinrazón de la ubicación, y un popurrí en lo que se vive. 

Este es un negocio que nace en la cabeza de Tito, estoy convencido que no fue taxativamente de esta manera, pero está bueno creer que hubo un sueño, un viejo sueño de poner un restaurante en el sur, que empezó a hacerse realidad en agosto del 89 cuando llegó a Esquel con el dinero justo para alquilar un local. Empezó haciendo Sorrentinos porque cuando trabajaba en Mardel un amigo le regaló el primer molde para hacer Sorrentinos. Le faltaba todo lo demás, hasta la máquina para hacerlos, y con dinero prestado la compró de una fábrica de pastas que se cerraba y surgió el primer local: “Sorrentería Don Chiquino”. 


Tito es un loco, pero un loco distinto, un loco protagonista: –Si no nos acompaña un poco de locura, ¡uno es playito!2 –dice. En los negocios hace falta una dosis de locura creativa para poder hacer. “La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá” cantaba Sui Generis inspirados en José Ingenieros.

Don Chiquino no hace publicidad, entonces ¿Por qué viene la gente, por qué te recomienda?

–Este negocio nace porque mi papa era viajante, vendía en los pueblos, un tipo muy trabajador. Yo lo acompañe una vez a vender a un pueblo, cuando llegamos me dijo “antes de empezar vamos a reservar la comida”. Era una casa de familia, cuando llegó a la hora del almuerzo entramos y encontramos otros viajantes y una señora gorda que oficiaba de cocinera y anfitriona nos sirvió un plato espectacular, pero lo que más me gustó, fue su preocupación porque todos ahí tuviéramos lo que queríamos: ¿está bien de salsa?… ¿querés que te lo caliente?... ¿un poquito más de pollo?. ¿Qué papel cumplía Rosa? Era la esposa, la madre, la abuela; cuando un turista sale de su casa está solo –y depende de las organizaciones para sobrevivir entonces “Don Chiquino” viene a reemplazar la comodidad de su casa–. 



¿Qué le damos? –me dice que se trata de una experiencia–. Atención personalizada como si lo conociéramos de siempre, le cuento un cuento, le doy una bienvenida agradable, en definitiva lo acompaño, le doy entrada para que me cuenten su historia. Si yo lo paso bien él también lo pasa bien. Yo me cargo de energía con lo que hago. Luego de un rato logro que las mesas empiecen a comunicarse entre ellos y los clientes hablan entre sí, en ese momento dejo de ser un restaurante para convertirme en un pedacito de su casa.







Un escrito que está por ahí, dejado por un comensal, dice “Don Chiquino es un lugar donde los grandes juegan como chicos y lo chicos piensan como grandes” 


Don Chiquino: Ameghino 1641, Esquel - Facebook



1Haciendo un comentario puede intentar responder la adivinanza o preguntar la respuesta. 

2Sin profundidad, sin contenido.


Fernando Cerutti


Nota: Fernando falleció en febrero de 2025. En este artículo lo recordamos. 

29 de julio de 2009

Los nuevos centros de la estrategia: Entrevista a C.K. Prahalad


El doctor C.K. Prahalad (C.K. es por Coimbatore Krishnarao) es profesor de varias universidades del mundo, autor de muchos libros importantes de management y estrategia, los primeros escritos en colaboración con Gary Hamel (como "Compitiendo por el futuro") y los últimos en solitario o con otros autores (como "El futuro de la competencia", "La oportunidad de negocios en la base de la pirámide" y "La nueva era de la innovación")
La siguiente es una entrevista donde plantea los cambios entre sus primeros pensamientos y su visión actual de las empresas y quienes la dirigen, en una línea de complementación con los pensamientos de Hamel. Plantea un enfoque más cercano a los clientes, el valor y la globalización como disparadores de nuevas formas de hacer negocios.
Esperamos que puedan reflexionar a partir estas ideas y que sirva para generar un diálogo creativo.
- Fernando Cerutti


"Compitiendo por el futuro" fue escrito en 1994 y tuvo un inmenso impacto en la manera en que las empresas pensaran la estrategia. ¿Cómo ha cambiado su visión del mundo desde entonces?
"Compitiendo por el futuro" era una visión del mundo donde el centro era la empresa. Todavía estábamos enfocados en la firma. También estábamos muy centrados en el producto y el servicio. Piense en lo que ha ocurrido desde entonces. El libro fue escrito antes de que la conectividad ubicua fuera lo corriente. Tanto si hablamos de computadoras o de conexiones inalámbricas, el libro era pre-conectividad. Además, el mundo de los negocios no estaba tan bien desarrollado en términos de convergencia de tecnologías e industrias. Ese proceso apenas comenzaba.

¿Qué cambió entre la publicación y ahora?
En los últimos diez años, varias fuerzas cambiaron la manera en que pensamos y vivimos. Una es la tremenda desregulación. Piense lo que está pasando con lo inalámbrico en todo el mundo. Es una locura. Hoy hay más teléfonos inalámbricos que fijos. Diez años atrás lo inalámbrico era apenas un embrión.
Una segunda fuerza es el creciente rol que tienen los mercados emergentes. China e India están impulsando las ventas inalámbricas y el desarrollo de aparatos inalámbricos tanto como el mundo desarrollado. En realidad, yo diría que los pobres, más que los ricos, han impulsado todo eso. Tenemos modelos de negocios fundamentalmente nuevos, como tarjetas prepagas, con las cuales yo ni siquiera tengo que tener casa para tener teléfono. Puedo ser pobre y sin embargo tener acceso a teléfono.

¿Qué impacto cree usted que han tenido esos cambios en la relación entre empresa y consumidor?
Desregulación, mercados emergentes, nuevas formas de globalización, convergencia de tecnologías e industrias y conectividad ubicua. Todo eso ha cambiado muchos aspectos del negocio. También cambiaron la naturaleza de los consumidores. Hoy usted tiene consumidores que están informados y conectados por redes, que son activos y globales. Como consumidor, yo no tengo que abandonar mi casa para estar activo y conectado globalmente.
Al mismo tiempo, cambiaron la naturaleza de las empresas. Hoy las firmas pueden fragmentar su cadena de valor como antes no habrían podido hacerlo. No sólo los productos físicos, sino la parte intelectual de la compañía -- procesos de negocios, incluyendo investigación y desarrollo, ingeniería - todo eso puede fragmentarse. Algunas partes pueden estar en India y otras en Gran Bretaña o Estados Unidos.
Combine tecnología digital y revolución en telecomunicaciones, la naturaleza de las interacciones consumidor-consumidor y consumidor-empresa y la naturaleza del negocio se vuelve muy diferente. Cambia la base misma de todas las transacciones. El consumidor está interactuando de manera diferente con la firma y no sólo eso, está interactuando en forma diferente con otros consumidores.

¿Podría dar un ejemplo de cómo han cambiado esas interacciones?
Hay un medicamento llamado Lotronex. Lo usa la gente con síndrome de colon irritable. Después de que unas 250.000 personas lo tomaron, se demostró que aparecían diversos efectos secundarios. Entonces la Food and Drug Administration ( FDA ) sugirió que se retirara de la venta. Pero la gente que tomaba ese medicamento se organizó y apeló a la FDA diciendo que "comprendemos que hay riesgos pero estamos dispuestos a correrlos porque la alternativa para nosotros es peor".
Entonces, la comunidad de consumidores aparece como activista que desafía la decisión de la FDA, y la FDA volvió a autorizar la venta del remedio. Ahora Lototrex se vende pero a un grupo muy selecto de personas. Los médicos, la farmacia, la empresa -- GlaxoSmithKline en este caso - los pacientes y la FDA, todos se reunieron, se pusieron de acuerdo sobre los riesgos, en cómo hacer explícitos esos riesgos y en cómo asegurarse de que el medicamento se venda bajo un justo nivel de supervisión, más alto del que tenía antes. Todas las partes entienden lo que esto implica. Es una forma inteligente de correr riesgos. Reflexionemos entonces sobre lo que ha pasado aquí. Los consumidores, los pacientes, han creado la posibilidad para que GlaxoSsmithKkline hiciera retornar el producto al mercado y creara valor para sí misma. Y también los pacientes. Ellos están creando valor para ellos. Es una situación "ganar-ganar" para ambos, un ejemplo excelente de co-creación de valor, en el cual el consumidor está comprometido activamente.

En el nuevo libro (La nueva era de la innovación) usted habla del consumidor como co-creador de valor. ¿Qué quiere decir eso exactamente?
Estamos yendo hacia una nueva forma de creación de valor, donde el valor no es creado por la firma y pasado al consumidor, sino más bien donde el valor es creado conjuntamente por los consumidores y la compañía. Entonces la primera pregunta es: ¿cómo pasamos de una visión unilateral de creación de valor por la compañía a la co-creación de valor por los consumidores?
La co-creación de valor es una cosa muy diferente de tener orientación al consumidor. No se trata de que la firma se dirija a los consumidores y sea más sensible a lo que quieren. Se trata de permitir que los consumidores resuelvan problemas en plano de igualdad, para que colectivamente creen valor y colectivamente extraigan valor. De tal manera que el consumidor está ayudando a la compañía a crear valor y también extrayendo valor en acuerdos explícitos o implícitos.
Entonces, la primera gran idea es el concepto de co-creación de valor que desplaza al de creación unilateral de valor por la firma.
La segunda gran idea es que ya no gira todo alrededor del producto sino alrededor de la experiencia. El producto se convierte en el artefacto alrededor del cual se crea una experiencia. Si pensamos en Lotronex, la experiencia es sentirse bien, y tener una buena relación con la comunidad de personas que sufren el mismo problema. Entonces es la experiencia la que tiene valor, además del medicamento. El medicamento es claramente el transportador, pero el valor está en la experiencia.
En tercer lugar, importan los individuos. Las comunidades de consumidores y la interacción con los consumidores entre sí, y entre esas comunidades y la compañía son de gran importancia cuando se piensa en creación de valor. Si usted piensa en la transición que hemos hecho, hemos partido de una visión centrada en la firma y en el producto hacia otra centrada en la experiencia y la co-creación de valor. Es una distinción inmensa: de mirar a los consumidores como objetivos a mirarlos como co creadores de valor. Mirar las redes de consumidores. Que están involucradas en forma autónoma, como parte integral de cómo creamos valor.

¿Cuán importante es ese giro?
Creo que "Compitiendo por el futuro" fue una ruptura conceptual con la visión anterior de cómo crear valor. La Co-creación es una ruptura igualmente fundamental de la visión centrada en la firma.
Lo que nos dice la creación es, debido a los cambios que ocurrieron en la última década ya no podemos ser firma-céntricos. Ese, creo yo, es un cambio grande.

Usted mencionó anteriormente la influencia de los mercados emergentes. ¿El proceso de co-creación llega a ellos o los pasa de largo?
Lo más interesante para mí es que no podemos enfrentar los mercados de los pobres, o la base de la pirámide, sin una visión de co-creación. Porque los pobres son muy conscientes del valor. Los pobres no pueden darse el lujo de correr riesgos con sus compras. Por definición, van a estar mucho más preocupados por sus experiencias con los productos. Hay mucho más boca-a-boca y mucho más activismo comunitario al hacer sus decisiones de compra.
Entonces, en realidad la co-creación es más natural, no entre los ricos sino en la base de la pirámide. Porque los ricos en los mundos desarrollado y en desarrollo se comportan igual. Cuando compran algo la actitud es: "si no nos gusta no pasa nada, no se va a romper el banco". Por otro lado, si usted es muy pobre la actitud es otra. Usted tiene sólo una bala cuando compra algo, más vale que se asegure que es absolutamente lo que quiere y, por lo tanto por definición, hablan mucho e intercambian información antes de elegir.

Ya que estamos en el tema de las economías emergentes, en el pasado usted ha hablado del inmenso potencial de la economía india. ¿Avizora un cambio importante en el orden económico mundial?
Creo que hay tres fuerzas cambiando el orden mundial:
Una es la co-creación de valor de la que acabo de hablar.
La segunda es la importancia de los mercados en la "base de la pirámide". Hay 5.000 millones de personas en la base de la pirámide. Han estado en la parte de abajo de la pantalla del radar de las grandes empresas, o directamente ausentes de la pantalla. Pero ahora están adquiriendo seguridad. Si usted mira la cantidad de televisores, radios y aparatos inalámbricos que compran, es fenomenal. De pronto descubrimos que los pobres de China, los pobres de India, los pobres de Brasil están cambiando la dinámica básica de las industrias en todo el mundo.
La tercera cosa es algo que, por desgracia, se identifica como tercerización, ya sea que se refiera a call-centers, o investigación y desarrollo o ingeniería o TI. Hay, creo, una nueva disposición de las empresas a fragmentar sus cadenas de valor para lograr velocidad, bajo costo y calidad. La mejora de calidad es un tema que no se ve mucho en la prensa, y todo el tema de la tercerización es visto primeramente como para aprovechar la asimetría de los sueldos en India y China, por ejemplo, comparado con los de Inglaterra y Estados Unidos. Esa parte está, sí. Pero los niveles de calidad son muy superiores en TI, por ejemplo, en términos de lo que se puede hacer en India, comparado con muchas compañías aquí en Gran Bretaña y EE.UU.
Y luego claro está el acceso a un inmenso banco de talento al cual, creo, como gerentes, tenemos la obligación de acceder.
Entonces, si usted toma estas tres cosas:
Disposición a acceder al banco de talento y calidad para lograr velocidad, reducción de costos e ingresos en todo el mundo.
Surgimiento de los mercados en "la base de la pirámide" como agentes de crecimiento y cambio en la economía global.
Y co-creación, donde consumidores activos se convierten en un recurso para las empresas y solucionan problemas en pie de igualdad para crear nuevas oportunidades de negocios.
Esas tres fueras, juntas, van a cambiar el orden económico mundial.



Vía: Emprendedores News - http://www.emprendedoresnews.com/notaR/conversando_con_c.k._prahalad-8546-1.html
Fuente: Thinkers50.com
http://www.thinkers50.com/interviews/1