“En una Organización todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”
18 de agosto de 2026
El Principio de Peter y los mandos medios
18 de junio de 2024
¿Las habilidades empresariales caducan?
- Capacidad de trabajo: dícese del volumen de trabajo que puede ejecutar una persona en un tiempo determinado, haciéndolo bien por supuesto. Incluso la cantidad de tiempo que una persona puede estar aferrado a sus responsabilidades.
- Inteligencia: sí, lo considero una habilidad o más bien una capacidad pero no tiene que ver con un atributo de nacimiento, más bien con la inteligencia aplicada al negocio (título para otro posteo).
- Liderazgo: refiero con este punto a la capacidad de una persona de convocar, armar y administrar a un equipo de trabajo.
- Negociación: es y debe ser permanente. Interna y externamente, incluso consigo mismo.
- Visión a futuro: es la planificación y la ejecución correcta de dicho plan, teniendo en cuenta las vicisitudes de los imprevistos.
- Creatividad: fundamental para idear, para innovar y para encontrar dentro de la infinitud el mejor camino.
- Resiliencia al fracaso: es la habilidad de entender el fracaso como un aprendizaje, como he dicho en mi libro «Ideas y Claves para Emprendedores», la capacidad de «desfracasar».
Así como un jugador de fútbol profesional debe entrenar todas las semanas arduamente para sostener su etiqueta de «goleador» o de «buen jugador», es que los profesionales, empresarios y emprendedores deben entrenar y capacitarse para desarrollar al máximo sus habilidades ya que, cuando dejan de hacerlo, igual que los jugadores de fútbol, esas habilidades decaen.
28 de noviembre de 2023
Otra idea sobre planes y carreras
- Manifiesto del viaje: escribí lo que quisieras que hayas experimentado al culminar este siguiente viaje. Por ejemplo: en mi viaje debo dominar esta habilidad, en mi viaje debo presentar en una conferencia mundial, en mi viaje debo trabajar con gente de otras culturas.
- Describí el mapa: buscá alternativas de las acciones que podés tomar, de las personas que te pueden ayudar, y documentalas. Agregale piezas al rompecabezas del mapa hasta que ya sea difícil saber qué agregar, y en ese momento vas a poder "ver" una zona para ir explorando en concreto.
- Empezá a recorrer ese camino, cuanto antes lo hagas, mejor. Nunca sabemos si lo que deseamos es lo que realmente necesitamos, y la única forma de averiguarlo es experimentándolo. Luca no estaba tan errado en "Lo quiero ya".
- Y cuando sientas que se está acabando la emoción y entusiasmo por seguir recorriendo el viaje, volvé a leerlo para recordar las buenas experiencias que te trajo, y empezá de vuelta con el manifiesto.
10 de octubre de 2023
El poder del crecimiento y desarrollo en el mundo laboral
En la dinámica actual del mercado laboral, muchas personas están cambiando de empleo en busca de oportunidades que podrían haberse materializado dentro de sus antiguas organizaciones. Es un hecho fascinante y, al mismo tiempo, inquietante (Lo vemos día a día en nuestro feed de LinkedIn). La pregunta que surge es: 🤔 ¿Por qué ocurre esto con tanta frecuencia?
27 de julio de 2022
No se trata de habilidades sino de maneras de pensar
El dilema o el continuo especialización-diversidad es un asunto estratégico para nosotros desde hace mucho tiempo.
En tiempos de conocimiento líquido y aulas difusas, lo que hace potable y potente la adaptabilidad es el modo en que enfocamos nuestro trayecto profesional y nuestras culturas organizacionales.
Creemos, como dice Vikram Mansharamani, autor de la nota que compartimos, que el futuro se orienta más a formas de pensar que a habilidades. Mansharamani es profesor de la Universidad de Harvard, comentarista internacional y autor del libro "Think for yourself: Restoring Common Sense in an Age of Experts and Artificial Intelligence".
Ninguna habilidad específica lo hará avanzar en el futuro, pero sí esta 'manera de pensar'
A muchos de nosotros nos han dicho que una experiencia profunda conducirá a una mayor credibilidad, un rápido avance laboral y mayores ingresos. La alternativa de tener una mentalidad abierta generalmente se descarta como chapotear sin realmente agregar valor.
Pero el futuro puede ser muy diferente: es probable que la amplitud de perspectiva y la capacidad de conectar los puntos proverbiales (el dominio de los generalistas) sea tan importante como la profundidad de la experiencia y la capacidad de generar puntos (el dominio de los especialistas).
El rápido avance de la tecnología, combinado con una mayor incertidumbre, está haciendo que la lógica profesional más importante del pasado sea contraproducente para el futuro. El mundo, para decirlo sin rodeos, ha cambiado, pero nuestra filosofía en torno al desarrollo de habilidades no.
La complejidad dinámica de hoy exige la capacidad de prosperar en situaciones ambiguas y mal definidas, un contexto que genera ansiedad para la mayoría, porque siempre se ha sentido más seguro generalizar.
Solo piense en algunas de las palabras de moda que caracterizaron el asesoramiento empresarial durante los últimos 40 a 50 años: competencia central, habilidades únicas, experiencia profunda. Desde que muchos de nosotros podemos recordar, la clave del éxito fue desarrollar una especialización que nos permitiera ascender en la escala profesional.
No bastaba con ser médico, había que especializarse más, tal vez en cardiología. Pero entonces no bastaba con ser cardiólogo, había que especializarse más, tal vez como cirujano cardíaco. Y no era solo medicina, estaba en casi todas las profesiones.
El mensaje era claro: concéntrese en desarrollar un expertise y ascenderá de rango y ganará más dinero. El enfoque funcionó. Muchos de los líderes de hoy ascendieron especializándose.
El futuro es de los generalistas
Pero como dice el descargo de responsabilidad típico de los fondos mutuos, el desempeño pasado no es garantía de resultados futuros. Es hora de repensar nuestra historia de amor con profundidad. El péndulo entre profundidad y amplitud ha oscilado demasiado a favor de la profundidad.
Hay un dicho muy citado que dice que "para un hombre con un martillo, todos parecen clavos". Pero, ¿y si ese hombre tuviera un martillo, un destornillador y una llave inglesa? ¿Podría él o ella mirar para ver si la parte superior plana tiene una hendidura estrecha, lo que sugiere el uso de un destornillador? O tal vez considere la forma de la parte superior plana. ¿Círculo? ¿Hexágono? ¿Podría una llave inglesa ser una herramienta más efectiva? Y finalmente, la mera adición de estas herramientas puede fomentar una mejor comprensión de un problema.
Esto no quiere decir que la experiencia profunda sea inútil. Al contrario. Llevar un martillo no es un problema. Es solo que nuestro mundo está cambiando tan rápidamente que aquellos con más herramientas en su poder navegarán mejor por la incertidumbre. Para triunfar en el mundo actual, es importante ser ágil y flexible.
Qué significa ser un generalista
¿Cómo se hace esto? Para comenzar, es importante alejarse y prestar más atención al contexto en el que está tomando decisiones.
Lea todo el documento, no sólo la sección sobre su industria. ¿Su enfoque principal es el petróleo y el gas? Estudie las dinámicas que afectan al sector retail. ¿Eres un profesional de las finanzas? ¿Por qué no leer un libro sobre marketing? Piense en algo más grande y más amplio de lo que ha hecho tradicionalmente.
Otra estrategia es pensar en cómo los desarrollos aparentemente no relacionados pueden afectarse entre sí, algo que los pensadores sistémicos hacen de forma natural. Estudie las interconexiones entre industrias e imagine cómo los cambios en un dominio pueden interrumpir las operaciones en otro.
Debido a que los generalistas tienen un conjunto de herramientas para aprovechar, pueden ajustar dinámicamente su curso de acción a medida que evoluciona una situación. Solo piense en lo rápido que cambió el mundo con el desarrollo de Internet y las tecnologías inalámbricas de datos. Jeff Bezos no fue un especialista en ventas minoristas que se enfrentó a sus competidores y ganó. Era relativamente nuevo en el comercio minorista, pero pudo adaptarse rápidamente para aprovechar una oportunidad gigantesca.
Éxito profesional para generalistas
Muchas empresas con visión de futuro buscan experiencia multifuncional al momento de contratar. Esto es esencial para grandes organizaciones como Google, por ejemplo, donde los empleados saltan de un equipo a otro y de un rol a otro.
De hecho, Lisa Stern Hayes, una de las principales reclutadoras de Google, dijo en un podcast que la empresa valora a los solucionadores de problemas que tienen una "capacidad cognitiva general" por encima del conocimiento relacionado con el rol.
"Piense en lo rápido que evoluciona Google", dijo. "Si sólo contratas a alguien para hacer un trabajo específico, pero luego nuestra empresa necesita un cambio, debemos estar seguros de que la persona encontrará algo más que hacer en Google. Esto lleva a la contratación de generalistas inteligentes".
Si es relativamente nuevo en la fuerza laboral, mi consejo es que administre su carrera en torno a la obtención de una diversidad de experiencias geográficas y funcionales. Las capacidades analíticas que desarrolle en el proceso (por ejemplo, habilidades estadísticas básicas y razonamiento crítico) le andarán bien cuando compita contra aquellos que están más enfocados en habilidades específicas del dominio.
La única certeza sobre el futuro es que será incierto. El rápido avance de la inteligencia artificial y la innovación tecnológica han comoditizado la información. La habilidad de generar puntos está perdiendo valor. La habilidad clave del futuro es, bueno, no tanto una habilidad; es un enfoque, una filosofía y una forma de pensar, y es fundamental que lo adopte tan pronto como pueda.
Autor: Vikram Mansharamani
Fuente: CNBC Make it https://www-cnbc-com.cdn.ampproject.org/c/s/www.cnbc.com/amp/2020/06/15/harvard-yale-researcher-future-success-is-not-a-specific-skill-its-a-type-of-thinking.html
Traducción, adaptación y edición: Mariano Morresi
26 de septiembre de 2009
Creatividad e Innovación: El Desafío de Hoy
Cuelgo mi charla por si les sirve para sus empresas o sus clientes. La idea fue hablar sobre creatividad y después dar herramientas de impulsión y acción para que las puedan aplicar.
10 de julio de 2009
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
Todo proceso de conocimiento necesita la implicación del otro, ya que es provocado por el aprendizaje. Y la formación (entendida como transferencia) es sólo uno de los disparadores de este aprendizaje, que a su vez se completa con la acción y vuelve a comenzar un círculo de refuerzo con la reflexión sobre los resultados, la colectivización de los aprendizajes obtenidos y la propuesta de nuevas trayectorias.
Los formadores, especialmente los que hablamos de Responsabilidad como un valor clave de Desarrollo, debemos ser claros en nuestras promesas y proponer el necesario compromiso de nuestros interlocutores para que la información se transforme en tecnología, a partir de la voluntad individual y grupal enfocada en el cambio.
Es por esto que desde Management Estratégico nos presentamos como "Anfitriones de nuevas miradas".
Para pensar sobre este tema les dejamos un gran artículo del atrayente blog que es Optima Infinito. Y los invitamos a pensar en sus situaciones actuales y sus posibilidades futuras y a ejercer cambios concretos en su entorno. Estaremos aquí (personal y digitalmente) para estimularlos y facilitarles la senda de transformación profesional, empresarial y personal.
Creo que seguimos anclados en buena medida en el viejo paradigma de la Formación como proceso de transferencia de conocimiento, proceso en el que el poseedor de dicho conocimiento ("el que sabe") lo transfiere ("enseña") a los receptores ("los que aprenden") durante la sesión formativa.
La Formación, y esto lo digo desde mi experiencia profesional como formador, es además un remedio muy socorrido en el entorno empresarial. Qué el vendedor no vende: se le envía a un curso de ventas; que el jefe es un paquete: necesita un curso de liderazgo... Así, si el vendedor sigue sin vender o el jefe sigue siendo un paquete la culpa es del curso, lo que permite la opción de probar con un curso distinto mientras el tiempo pasa...
Hablamos en realidad de una variante algo más refinada de la Consultolabia de siempre y que al final se resume en pagar por transferir la responsabilidad a un tercero si algo sale mal.
La realidad es que no se enseña, en el sentido de que nadie "es enseñado", sino que se aprende y eso lo sabemos todos los que hemos trabajado en Formación, sea esta del tipo que sea. Una frase que ejemplifica esto magistralmente es la que oí hace tiempo a una maestra ya retirada: "hay niños que aprenden con cualquier maestro; niños que aprenden con un buen maestro y niños que no aprenden ni con el Divino Maestro".
Y esto es así porque al final aprender es un acto volitivo. No se puede enseñar al que no quiere aprender. Además, aprender requiere acción, sea esta física o intelectual. Aprendemos cuando hacemos algo, sea física o intelectualmente.
Un curso de Formación tradicional "informa" pero no "transforma". Un curso sobre ventas o liderazgo no convierte a nadie en un buen vendedor o en un buen jefe, aunque sí da acceso a la información sobre las posibles acciones a tomar para mejorar como vendedor o como jefe. Sin embargo es necesaria la voluntad para, construyendo sobre esa información, aprender a ser mejor vendedor, o mejor jefe, y eso sólo se consigue practicando, es decir, "haciendo" o, en este caso concreto, "siendo".
La palabra Formación en realidad es, al igual que Flexibilidad y tantas otras, una palabra aditivo más. Una palabra sujeta a un uso impostor por las connotaciones positivas que posee. En lugar de Formación deberíamos hablar de Divulgación, porque en eso consiste en realidad, por más que esta palabra esté infravalorada.
La Divulgación nos permite tener acceso a información desconocida, descubrir nuevas alternativas y posibilidades, contrastar lo que conocemos o desconocemos sobre un área y despertar en nosotros la inquietud o el interés por aprender más sobre un tema concreto. Es además el mejor incentivo para impulsar a aprender, sobre todo si se divulga bien. ¿Se le puede pedir más?
¿Por qué entonces decir Formación cuando queremos decir Divulgación? La respuesta es sencilla. Porque la Formación implica un compromiso tácito, aunque fraudulento por incumplible, de cambio. Y digo incumplible porque no está en la mano del formador asegurar el cambio, sino del "alumno", que es quien en última instancia decidirá aprender o no y, por tanto, cambiará o no.
Una de las razones por las que el coaching serio funciona es porque el compromiso de cambio procede de la persona a la que se le hace coaching. El coach profesional no promete cambio porque es honesto y sabe que es algo que no está en su mano garantizar.
Pienso que hay que acabar con el Mito de la Formación como panacea y para ello lo primero es dejar de usar la palabra Formación a no ser que hablemos de una actividad eminentemente práctica que realmente produzca un cambio medible en cuanto a la adquisición de habilidades o competencias.
Creo que ha llegado el momento de llamar a las cosas por su nombre y empezar a hablar de Divulgación, Información o Facilitación como procesos de valor añadido desde los que se provee, con honestidad y sin prometer incumplibles, el acceso a información relevante orientada a posibilitar, facilitar e incitar al verdadero aprendizaje.
Es parte del cambio necesario para que se acepte de una vez por todas que el camino a la solución se puede facilitar desde el exterior pero que la solución final a los problemas debe surgir de las propias personas.
Autor: José Miguel Bolívar
Fuente: Optima Infinito
http://www.optimainfinito.com/2009/07/desarrollo-organizacional-el-mito-de-la.html
19 de agosto de 2008
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
Las obras de los artistas reflejan la vocación puesta en juego, la pasión de quien decide volcar sus energías en algo que es un fin en sí mismo. Y, en los tiempos que corren, los profesionales podrían aprender mucho de los artistas en la toma de decisiones laborales...
Por estos días, en Buenos Aires genera gran afluencia de público la exposición del escultor Auguste Rodin. En el Museo Nacional de Arte Decorativo queda sellada una relación que el artista tuvo con los Errázuriz, antiguos dueños del palacio que hoy forma parte del "paseo de los museos".
El mismo Rodin escribió en "Mi testamento": "El mundo sólo será feliz cuando todos los hombres tengan alma de artistas, es decir, cuando sientan el placer de su labor".
Felicidad, alma de artistas y placer de la labor, tres conceptos que nos retrotraen al tema planteado en el primer artículo de esta serie: el fin de la carrera laboral.
Decíamos que la nueva dinámica del mercado de trabajo nos obliga a reemplazar el viejo concepto de "carrera profesional" por un término más adecuado como "trayectos o trayectorias profesionales".
En este marco, hemos observado en las siguientes notas, que los "Amarres" del profesor Edgar Schein se refieren a la claridad y autoconocimiento necesario en cuanto a preferencias, competencias y valores personales a la hora de tomar decisiones laborales.
Ahora bien, las distintas etapas del desarrollo profesional plantean diferentes desafíos.
En la primera fase, el individuo ensaya acerca de sus preferencias y la construcción de competencias adecuadas a la realidad del mercado, siendo la especialización funcional la marca central de la inserción laboral.
En una segunda fase, para aquellos que deciden emprender un camino gerencial o empresarial, se abre un período de desespecialización creciente.
Las capacidades críticas del éxito se modifican. Las habilidades funcionales específicas pierden peso a medida que se incrementa la importancia de factores como las habilidades interpersonales, emocionales, de toma de decisiones y gestión de equipos.
Así, es altamente probable que aquello que fue clave del éxito en la primera etapa, ya no lo sea en la segunda.
En la tercera fase, el desafío radica en aportar sabiduría antes del retiro y en visualizar horizontes cada vez más amplios.
Ahora bien, más allá de este patrón habitual de elecciones, ¿somos realmente dueños de nuestro destino laboral? ¿La adquisición de habilidades directivas generales nos permitirá acceder a los puestos que deseamos (y conservarlos)?
Es evidente que las decisiones profesionales se encuentran fuertemente determinadas por los vaivenes del mercado.
Por ejemplo, una investigación de la escuela de negocios de Stanford destaca el impacto de la buena o mala fortuna sobre la trayectoria de una persona.
Los jóvenes graduados de MBA en un año de crecimiento económico lograban una trayectoria más exitosa que quienes comenzaban su recorrido en medio de una recesión.
Como dice el sociólogo Zygmunt Bauman, vivimos una era de relaciones laborales "líquidas", signadas por la "managerización" de la conducción empresaria que privilegia la rentabilidad para el accionista sobre cualquier otra prioridad.
En este marco, sostiene Bauman en una nota publicada en la revista Ergo, los puestos se parecen cada vez más a un contrato de alquiler. Su ocupante circunstancial puede ser desalojado sin demasiadas explicaciones cuando cambie el humor del mercado.
Terminar con la idea de "carrera" implica pensar en una identidad laboral que se construye en las sucesivas elecciones personales y no a partir de la empresa en la que se trabaja.
En definitiva, Rodin sostenía que el placer que da la tarea es la base de la felicidad.
Y el placer obtenido en el trabajo parece ser una brújula bastante segura que permita al profesional tomar decisiones ajustadas a sus preferencias, sin dejar su destino expuesto a los caprichos de la diosa Fortuna.
En los tiempos que corren, ésta parece una buena consigna para pensar en la trayectoria profesional, una consigna que se logra con "alma de artista", lo que requiere (paradójicamente) mucho trabajo.
Autor: Ricardo Czikk. Psicólogo y Máster en Educación. Profesor de Posgrado Psicología (UBA)
Fuente: Materia Biz. http://www.materiabiz.com/mbz/capitalhumano/nota.vsp?tok=1219147562233&nid=37860
27 de septiembre de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión
¿Qué es este libro?
Este libro es una serie de 50 capítulos breves en los que el autor ayuda a pensar y organizar el trabajo desde el punto de vista del interés del trabajador. Sí -dice-, es verdad que el mundo del trabajo ha cambiado enormemente, y que la forma en la que se organizaba y concebía el trabajo hace unas décadas es ahora completamente inadecuada. Pero en vez de lamentar este cambio hay que saber enfrentarlo y aprovecharlo. Hoy en día la seguridad laboral no existe, y pertenecer a una empresa ya no puede ser un plan de vida, todo cambia rápidamente. Hoy en día lo mejor es transformarse uno en una marca, en un trabajador independiente, aun cuando uno forme parte de una empresa.
¿Por qué es necesario hablar de este libro?
- Porque es una excelente guía concreta y amena que ayuda a pensar la propia situación laboral, porque hace observar la situación de dificultad laboral actual que atravesamos hoy con ojos de posibilidad. Ese enfoque permite que uno le encuentre la vuelta a una situación que de otra forma puede ser muy asfixiante.
- Además, me interesa sacarle el jugo filosófico a este autor. Es un autor práctico, que pertenece al mundo de la literatura de negocios pero también al universo de libros de auto ayuda. Ya hemos hablado de ellos: la gente culta los critica y los considera poco serios. Los lectores que quieren vivir los adoran, porque saben que resultan muy útiles. En este tipo de abordajes de la realidad, si uno los piensa en profundidad, encuentra muchas puntas para una comprensión filosófica del mundo muy valiosa.
Citas del libro desarrolladas
Cita 1, Pag 64: Yo soy mis proyectos
Dos cosas me llaman la atención, en esta frase:
a) La idea de que uno puede considerarse siempre como persona capaz de desarrollar proyectos, que forma parte de lo propio de ser una persona el tener proyectos. Uno puede tal vez ni siquiera planteárselo, como si siempre fueran otros los que llegan a ese nivel de despliegue de sí mismos. Pero hacer proyectos es simplemente “proyectarse”: formular un deseo hacia delante, pensando y dando forma a los pasos por los que podemos lograr su concreción. La posición más frecuente, la de la mayor parte de las personas, es la que se limita sólo a formular los deseos, como diciendo sería lindo que sucediera tal cosa. Al transformar el deseo en proyecto uno está diseñando la forma en que lo va a concretar.
Podríamos decir que el deseo se manifiesta en primer lugar como necesidad o anhelo y que ese primer momento tiene dos posibilidades inmediatas: seguir por el camino de la fantasía o seguir el camino del proyecto.
En tanto fantasía el deseo se dirige hacia un sector interno de la personalidad, sin consecuencias, o con consecuencias meramente internas y no llega a permear las vivencias de esa persona. En tanto proyecto se propone dar forma al mundo y llegar a poder ser vivido.
b) La idea de que uno es sólo lo que logra poner en movimiento en la realidad, que uno es esos deseos que logra actuar, y no aquellos deseos que quedan en el mundo de la fantasía. Ser es proyectar los deseos en formas externas, pensar su desarrollo, cuidarlo, hacerlos avanzar. Ser es acto y no potencia. No hay potencia si no se verifica en actos.
Es decir: lo que uno “puede” hacer sólo es visible en lo que hace. Si no logra darle forma real esa posibilidad es pura retórica y fantasía. No es malo fantasear, pero madurar las fantasías es volverlas proyecto.
Cita 2, Pág. 161: Esta es mi vida. Pienso hacer de ella que cuente, que valga la pena. Pienso convertirla en algo memorable. Pienso darle todo de mí. Y pienso… convertir en arte… lo que hago en el área de contabilidad… o de los sistemas de información; en el área de ventas… o en la de servicio al cliente. Yo soy “usted como marca”. Soy un artista.
Puede resultar raro que un pensador que trabaja sobre temas de management y empresa hable de arte y lo ponga en la base de una forma de enfocar el trabajo. Creo que hay que notar, en este párrafo, varias cosas:
a) que el punto de partida es que se trata de la vida propia, es decir, que no se está hablando de una cuestión abstracta o secundaria, el foco está puesto donde corresponde y cae como una advertencia: estamos vivos, esta vida es tuya. No quiere esto decir necesariamente que la hayas inventado (es parte del fenómeno más amplio de la vida en su conjunto), pero esta porción de vida está en tus manos.
b) “Darle todo de mí” quiere decir no andar por la vida sin conciencia, sin darse cuenta de que la actitud propia es la que determina cuál va a ser el contenido de esa vida, su estilo, su carácter. Darle todo de sí a la vida propia es
c) La idea de ser una marca es la de poner el énfasis en sí mismo de manera de abrir el espacio cerrado de la personalidad. Uno suele creer que no tiene chance de poner en juego lo que uno quiere porque las circunstancias lo pueden. La visión de Peters, su lucha, aquello en lo que trata de entrenarnos, es en luchar contra este supuesto. Aun si el espacio que poseemos parece pequeño en realidad se trata de una oportunidad para desplegar el arte de ser uno.
d) La idea de que somos artistas, de que el que se asume como “marca” –es decir como dueño de su propia empresa de vivir- no lo hace asumiendo una actitud capitalista o enajenada sino precisamente decidiendo ser un artista de su situación. Ud como marca es un artista porque toma muy en serio su sensibilidad, sus gustos, sus deseos, y los hace entrar en el ámbito laboral, por pequeña que sea su chance, de manera de poner a circular sus valores y su forma de ver las cosas. Ese giro, volverse marca, hacer que la propia manera de ver las cosas importe, es el que hace que una persona resulte valiosa y que pueda entonces desarrollarse laboralmente.
Cita 3, Pág. 151: Invite a un diseñador a cenar o almorzar. Ud. como marca es un diseñador.
La idea de Peters es que el diseño no es un añadido al contenido, una forma seductora de presentarlo, sino que es parte de lo más esencial de cualquier proyecto o realidad. ¿Cómo pensar esto?
a) Quiere decir que lo estético no es meramente estético. El recorte que solemos hacer entre lo sustancial y lo accesorio permite que se nos escape el sentido fundamental de las cosas, porque, como también dice Nietzsche en otros términos: lo más profundo es la piel. Es decir, lo que consideramos superficial no lo es tanto. La belleza de un diseño es el objeto mismo y no un añadido posterior o secundario.
b) Si uno entonces encara sus proyectos a partir de una actitud que tome en cuenta la belleza o el diseño de los mismos logrará poner en juego fuerzas de la personalidad que si hubiera tenido una actitud más “sobria” o “racional” no hubiera logrado mover.
c) Esta perspectiva es el desarrollo de una sensualidad general en el arte de vivir, y pone al diseño, al atractivo concreto, cuidado y artístico, de cualquier cosa en el primer plano que le corresponde.
Cita 4, Pág. 168: Una identidad claramente diferenciada es el activo más valioso de cualquier persona o empresa. Si la “identidad” es algo que funciona para BMW… funciona para usted… Si usted la cultiva. Intensamente.
El tema de la identidad es un tema abusado en las retóricas políticas y culturales, y sobre todo en las llamadas político-culturales. Se considera que la identidad es, por ejemplo, reconocer la presencia en uno de ciertos contenidos que objetiva y racionalmente deberían formar parte de ella. Por ejemplo: si uno nació en Latinoamérica debe tener una cierta identificación con las identidades indígenas. O si uno nació en Argentina debe reconocer como parte de su identidad al tango y al folclore. Y al peronismo, digamos. Pero esto es cerrarle las puertas a la libertad del ser, que no elige qué rasgos siente como propios o no. Es decir, la identidad es ser lo que uno naturalmente es, y no lo que una historia racionalmente observada dice que debería ser.
Cultivar la intensidad intensamente es, según la propuesta de Tom Peters, llegar a desplegar quién es realmente uno al punto de volverse reconocible y ser querido por ello. Tal vez podamos comprender esta idea pensando en su opuesto, que sería el intento de no resultar identificable, o sea, tratar de desaparecer, de ser igual a los otros, de uniformizarse. El cultivo de la identidad propia no es asumir banderas, es dedicarse a conocerse a sí mismo y sacar de sí una serie de gustos y preferencias y deseos que son real y profundamente auténticos. La identidad es cuestión de autenticidad, de autenticidad explorada y puesta en juego. Peters piensa que si uno realiza esta operación resultará necesariamente original y reconocible, y el mercado laboral buscará precisamente esos rasgos propios. Tener éxito en el mundo del trabajo, es decir, tener trabajo y tener clientes (cliente es todo aquel que busca la riqueza que uno produce, así se trate de oyentes, alumnos, compradores, seguidores, etc) tiene que ver con llegar a ser uno plenamente uno (ese es el concepto de Ud como marca) y a ser capaz de mostrar esas características profundamente personales.
Cita 5, Pág. 171: Recuerde: una marca es “un signo de confianza”.
De la manera más directamente comercial podemos pensar que la confianza que inspira una marca (o también la que no inspira, según el caso) tiene que ver con la garantía de calidad que los procesos de confeccionar esos productos lleva aparejada. Pero desde el punto de vista de Ud como marca debemos agregar otro aspecto, que es que la primera confianza que aparece en la marca es la que expresa quien desarrolla su identidad y sus proyectos. Inspira confianza quien confía en sí, porque sostiene con su propio valor y su propio coraje el desarrollo de esas cosas de sí mismo con las que pretende alcanzar al otro.
Una marca es entonces la asunción plena de la confianza, al punto de asumir el nombre propio como un emblema en el intercambio con los demás.
Conclusión:
Ud como marca 50 es un libro que ayuda a sus lectores a desarrollarse laboralmente. El truco es que el desarrollo laboral tiene que ver con el desarrollo humano, espiritual, personal, del individuo del que se trate.
Aunque pueda parecer una literatura liviana y excesivamente mercantilista se trata de un camino espiritual expresado de manera concreta y útil.
Este libro es un ejemplo perfecto de una obra moderna: supera las distinciones y los géneros tradicionales para poner en papel una descomunal fuerza de vida y una gran inteligencia.
Autor: Alejandro Rozitchner
