Mostrando entradas con la etiqueta errores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta errores. Mostrar todas las entradas

16 de septiembre de 2025

Qué se mezclen los granos


Hablar de silos en empresas, refiere a la existencia de barreras que impiden la colaboración efectiva y la integración entre diferentes partes de la organización.

El término "silos" se utiliza metafóricamente para describir situaciones donde los equipos dentro de una organización trabajan de manera aislada o separada unos de otros. Esta analogía proviene de los silos agrícolas, que son estructuras cerradas y verticales utilizadas para almacenar granos, al compararlos con la estructura jerárquica departamental de una empresa.

La separación en "silos" es un efecto multicausal y termina arraigándose en la cultura organizacional como círculo vicioso al punto que, en ocasiones, los equipos divididos tienden incluso a competir entre sí agravando aún más la situación y perdiendo de vista los beneficios del funcionamiento sistémico. ¿Te suena?


¿Cuáles son sus efectos más evidentes?

❌Duplicación de esfuerzos: Los equipos divididos pueden trabajar en problemas similares o idénticos sin saberlo, desperdiciando recursos y tiempo. O peor aún, un equipo puede estar trabajando sobre problemas ya resueltos por otro.

❌Decisiones subóptimas: Sin una visión holística de la organización, las decisiones estratégicas suelen verse sesgadas hacia intereses departamentales. Como resultado, el beneficio global de la empresa permanece estancado.

❌Innovación limitada: La falta de interacción entre equipos obstaculiza la la innovación, ya que las ideas y perspectivas diferentes son menos propensas a ser compartidas, y mucho menos, exploradas. Como efecto, se paraliza la evolución de la empresa hacia mejores prácticas de gestión.

👎 En resumen, altos costos y bajos beneficios...


Enfoque sistémico

Por el contrario, en un enfoque sistémico, las interacciones entre los diferentes elementos de la empresa permiten la creación de flujos de información que son canales propicios para la retroalimentación contributiva, en beneficio del sistema completo.

La promoción de la colaboración y el intercambio de puntos de vista e ideas, fomentan la innovación creando propiedades emergentes que son imposibles de observar en elementos aislados.

En ese contexto los líderes deben hacerse de nuevas habilidades y desarrollar una visión sistémica, que refiere a la capacidad de los gestores de una organización para comprenderla y manejarla como un sistema complejo e interrelacionado, y no como un conjunto de partes individuales.

Sin embargo esto no es sencillo e implica entre otras cosas, desarraigar pensamientos lineales entendiendo que los resultados son multicausales; eliminar la visión fragmentada comprendiendo cómo cada parte contribuye en un todo y salir de la complacencia permitiendo la emergencia de nuevas prácticas.

En tu empresa: ¿Cuál es la visión que prevalece?


Autor: Pablo Quintela (Pablo es egresado del Posgrado en Management Estratégico)

17 de diciembre de 2024

Desaprendiendo de los errores


El 22/11/22 parecía ser un día de la suerte por ser capicúa pero la realidad demostró que fue todo lo contrario, fue el día del famoso "Que la gente confíe, que este grupo no los va a dejar tirados". Ese día, los "Muchachos!" estuvieron a prueba, y la historia nos mostró que fueron unos reales campeones desde ese momento al saber sobrellevar la derrota empezando por reconocerla como tal y hacer muchas cosas bien desde ese momento.

Estos precisos (o mejor dicho, preciosos) instantes son los que ponen a prueba la esencia de los equipos, son los momentos en los que se tiene la oportunidad de evaluar si realmente había unión, alineamiento, confianza, visión, si había "Seguridad Psicológica" (definido por Amy Edmondson) como lo denotaban las sonrisas en las miradas previas a ese momento de inflexión.

Hay que ser claros: nadie quiere al error, y el errar es humano. Con estos dos datos contrapuestos tenemos que construir los lineamientos y reglas para accionar como equipos. En este artículo quisiera quitar un poco del encantamiento que hay últimamente con el error, y establecer límites desde los cuales guiar a los equipos.

Elijo tomar la definición de la RAE que dice: "Diferencia entre el valor medido o calculado y el real", es la acepción vinculada con la Matemática y Física que nos permite encontrar herramientas para accionar frente a los errores. Con esa perspectiva propongo esta Matriz de Accionamiento sobre los Errores, para establecer distintas acciones frente a los tipos de errores que se pueden experimentar.


Matriz de Accionamiento sobre los Errores

La matriz diferencia 4 acciones a seguir considerando que el error sucedió en un Escenario Real o de Laboratorio, y con un Impacto Esperado o Inesperado:
  • Reforzar: los errores que surgen en entornos de lab y dentro de un impacto esperado alientan a entrenar hasta que no se pueda fallar, son los errores que nos muestran que todavía no dominamos el área pero sabemos qué debemos dominar. La acción es Reforzar el proceso de entrenamiento y preparación.
  • Aprender: cuando los errores surgen en entornos de lab pero cuyo impacto no esperábamos deben detenernos a reconocer que todavía no conocemos el terreno que deseamos dominar, y que debemos Aprender ampliando nuestros procesos. Aprender junto con Ratificar son las acciones que se encuadran entre los Errores Inteligentes (Right kind of Wrong, también de Amy) que ayudan a desarrollar y fortalecer las habilidades y llevan a la Seguridad Psicológica de los equipos.
  • Reevaluar: cuando nos encontramos con errores que tienen Impacto Esperado pero en Entornos Reales es que estamos en momentos para entrar en modo alerta, debemos discernir si el error se desencadenó por un evento fortuito o por una limitación. Debemos Reevaluar los procesos del equipo y nuestro entendimiento de la realidad.
  • Desaprender: cuando nos encontramos con errores en los Entornos Reales y con Impactos Inesperados es que estamos frente a lo que no conocíamos o territorio nuevo. Estos son los momentos de altas sensaciones de fracaso, y en lugar de buscar excusas es que hay que identificar qué Desaprender como equipo. No hay medias tintas, algo debe cambiar luego de esta situación.
En particular, los errores que requieren Desaprender son los más esquivados y quisiera darle una vueltita más de espiral. Para desaprender hay que someter a tela de juicio las creencias o hábitos del equipo, principalmente:
  1. ¿Ejecutamos incorrectamente algún proceso que derivó en el error?
  2. ¿Realizamos alguna acción que fue novedosa tomando un riesgo innecesario?
  3. ¿Nuestros procesos contemplan todo lo que sabemos que debemos realizar?
  4. ¿El entorno que desencadenó el error había cambiado de una manera que desconocíamos?
Los equipos de alto rendimiento tienen Seguridad Psicológica, desarrollan sus entornos de laboratorio para fallar frecuentemente. Así y todo, los errores ocurren y tenemos que enfrentarlos con las acciones correctas para que la Seguridad Psicológica no se convierta en cultura de complacencia sino que potencie las actitudes de responsabilización y reajuste los hábitos de cada integrante del equipo.

Si posteriormente al error no hay cambios ni participantes que reconozcan las acciones que generaron el error, quiere decir que no se realizó el proceso de desaprender y la capacidad del equipo quedará reducida frente a la nueva realidad. Y lamentablemente, si se llega a la conclusión de que el error fue una mera despreocupación por hacer las cosas bien y que se insiste en correr el riesgo de hacer las cosas incorrectamente, Desaprender se puede transformar en Desvincular.

Volviendo al partido de los "Muchachos!" frente a Arabia Saudita, no podría decir fehacientemente qué desencadenó esa derrota en el técnico, pero sí veo muchos aciertos en el análisis de Scaloni frente a ese partido:
  • Los offsides, milimétricos: varios errores que sucedieron durante el partido que lo llevaron a Reevaluar, justamente en el siguiente punto.
  • Los cambios en la segunda parte: ya en ese partido Lionel comenzó a probar cambios, Reevaluando esos errores, para ver si podía Aprender.
  • Un partido extraño: reconociendo que algo había que Desaprender.
Y otro punto a tener en cuenta, más allá de haber probado durante el segundo tiempo frente a Arabia, en el partido siguiente contra México sólo hizo un par de cambios al inicio, y posteriormente Reforzó que el éxito iba por profundizar cambios que había comenzado a probar.


Autor: Guillermo Colsani (Guillermo es egresado del Posgrado en Management Estratégico)

20 de febrero de 2024

Cómo NO dirigir una PyME

Hay estilos, prejuicios, modos, conocimientos, espíritus, que guían a quienes conducen las empresas que muchas veces le juegan en contra a la evolución de su pyme. Funcionan como un ancla o, a veces peor, impiden a la organización aprovechar buenas oportunidades.

He visto en más de 30 años de consultoría varias decisiones que NO deberían tomar sus conductores. En este artículo les presento las que a mi entender son las más frecuentes y a veces las más graves.

Para el título de este artículo me he inspirado en un libro que deleitó mis primeros pasos en el aprendizaje de las estrategias del juego ciencia: Como no debe jugarse al ajedrez, de Eugenio Znsko-Borovsky. Un compendio de errores que los principiantes, pero iniciados en el juego, no deben cometer, tanto en la apertura, el medio juego o final de una partida. Pensé que si ese libro tuvo buen impacto en mi desempeño ajedrecístico: ¿por qué no intentar algo similar con quienes conducen las pymes? 


No definir objetivos de venta

Tal vez sea el error más relacionado con la falta de formación. En algunos casos, los empresarios abandonaron la práctica debido a las considerables diferencias que obtuvieron en el pasado entre lo planificado y lo real. Sin embargo, la cantidad de información que produce un buen sistema, para definir, actualizar y controlar el objetivo de venta, es central para el buen funcionamiento de la pyme.

La falta de definición de objetivos genera muchas veces: vendedores satisfechos pero baja rentabilidad en la empresa, fluctuaciones en el nivel de ventas durante el año, problemas para anticipar compras o bien planificarlas para obtener ahorros, incentivos que no cumplen su propósito, crisis en la planificación de la producción, entre otros problemas.


Priorizar organizarse

La organización de la empresa es uno de los cinco temas que debe trabajar un dirigente para conducir la empresa, sin embargo es muy común errar el momento para hacer foco en el tema (en algún momento me pueden consultar sobre los otros cuatro).. Las empresas se organizan o cambian su organización cuando definen o redefinen la estrategia. Por ejemplo, si una pyme decide sumar la venta por canales alternativos o bien decide fabricar parte de su oferta, o bien tercerizar sus servicios, recién luego de este cambio estratégico debe pensarse nuevamente la organización. El conductor de la pyme debe validar o revalidar si está en el camino correcto antes de decidir invertir en cambios en la organización. Las estrategias son acompañadas por un tipo de organización y no al revés.


Certificar ISO antes de definir la estrategia

Este error podría ser un corolario del anterior, pero decidí separarlo por la frecuencia que aparece entre las pymes. Certificar en calidad “solo” educa a los recursos de la pyme a sostener un proceso que generará siempre el mismo resultado y nada más (y nada menos). Recomiendo certificar en calidad luego de haber validado o revalidado una estrategia competitiva apropiada, ya que si la estrategia de la empresa es modificada, es probable que tengan que alterarse los procesos de producir, comercializar, administrar o cualquier otro procedimiento interno.

Existe una excepción, es el caso que la pyme necesite certificar ISO porque está en riesgo mantener un cliente que se la exige, o bien, por algún beneficio que puede obtener del Estado. En este caso, hacer todo lo posible para obtenerla y si se puede, certificar solo como le sacan punta a los lápices.


Retener muchas tareas operativas

La mayoría de las pymes crecieron alrededor de su socio o socios fundadores. En la etapa inicial, socios y empleados trabajaban a la par en tareas operativas. Les ha resultado difícil a muchos dueños desprenderse de algunas rutinas. Todavía venden o realizan tareas de marketing digital, o generan contenidos, supervisan personalmente el funcionamiento de máquinas, o bien generan código ejecutable, para mencionar algunos casos.

Algunos de ellos disfrutan mucho de estas tareas y comprendo que no las hayan delegado, pero muchos otros las padecen y sin embargo no pueden desprenderse de ellas. Alegan que no han encontrado un recurso que los supere al hacerlas, o bien al menos que obtenga similares resultados. Este argumento tiene patas cortas ya que atar al dueño o socio de la empresa (que resulta el recurso más caro de la organización) a realizar tareas operativas impide, en la mayoría de los casos, crecer a la organización. El mejor recurso debe ocuparse de planificar, motivar, dirigir y alejarse de las tareas pedestres.

Claro que también están las pymes que no pueden evolucionar, no crecen (también diría no aprenden) y sin embargo sobreviven bien. ¿Es esto último lo que espera de su pyme?


Mantener éxitos del pasado

Descubrir este error en la pyme no es de mi autoría, se lo debemos a Peter Drucker, mi admirado colega (recomiendo la lectura de cualquiera de sus textos).

Muchas pymes han dado un salto cualitativo y cuantitativo en el pasado con un producto o servicios que el mercado reconoció y demandó. Seguramente el nivel de ingresos que produzco el “invento” permitió crecer, incorporar tecnología, nuevos recursos, desarrollar nuevos canales y hasta comercializarlo en el exterior. Pero el ciclo de vida de los productos/servicios tiene un final y no siempre la dirección lo percibe. Suele ocurrir que la clásica y tradicional solución que ofrece la empresa aún sostiene algo de demanda y los maquillajes parecen mantenerlo competitivo. Pero no es así en realidad, los recursos necesarios para producirlo o mantenerlo se vuelven más caros y las soluciones de la competencia le sacan ventajas. La dirección mantiene tal vez un compromiso afectivo con la línea exitosa de otrora y no determina su discontinuidad. Cae así parte de la rentabilidad, y se desvía energía que podría ser mejor utilizada. 


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiYx0ZSvE7OEyCf2El3e_bo-bbxUSsUMUSbi59sigh6S50VaPrMOlTyWZkBueNn7-sdS6kYab94KSu77kq_slVVdvYJ6IP4B-Daiz1ZncUVvKp7MeHrP3vG_2MQ2zI5MD020xy6ZsmIu67F/s1600/Jefe+bueno+jefe+malo.jpg

Conclusiones

Claro que he visto más errores que los mencionados, me la paso ayudando a los empresarios a superarlos, aportando mi formación y experiencia. Puedo mencionar la selección de personal o bien su reemplazo, o la escasez de información financiera para administrar la rentabilidad, y también el seguimiento de indicadores de resultados del marketing, sea este tradicional o digital, entre otros más.

Considero que se puede salir de estos errores cuando se tiene muy presente que los resultados de la empresa están afuera y no dentro de la organización. No definir objetivos de venta es tener la visión nublada frente al mercado, lo mismo decidir depositar prioritariamente energía en organizarse o bien certificar ISO, esto, a mi entender, significa no darle tanta importancia a la estrategia, una estrategia competitiva que se define mirando la competencia y el mercado. Que el alto ejecutivo mantenga varias tareas operativas le quita tiempo y energía en entender que está pasando con la demanda, en poner la mira en generar valor para el mercado objeto, o sea, renovarse. Y no abandonar los éxitos del pasado es otro claro ejemplo de no mirar o entender que es lo que está pasando afuera.

Te cuento que mi nivel de ajedrez creció bastante bien, espero que a tu capacidad de conducir la pyme le pase lo mismo. 

Si estás padeciendo algunos de los errores descriptos me podés contactar (y si no sabés si los tenés, también).

 

Autor: Simón Lutvak (Simón es consultor, egresado del Posgrado en Management Estratégico) 

Fuente: Blog de Simón Lutvak - Business Coaching

20 de diciembre de 2023

Cuando el exceso de confianza tiene un costo de 135 millones de dólares



😐 Cuando el exceso de confianza tiene un costo de 135 millones de dólares.

Corrían los primeros días del mes de septiembre de 2003. La empresa Lockheed Martin tenía a cargo la integración del satélite NOAA N Prime, un satélite meteorológico de la serie NOAA, luego conocido como NOAA-19.

El satélite NOAA-19 en proceso de ensayos, requería ser volteado 90°en su carro manipulador, para alcanzar un instrumento de microondas. Operación comúnmente realizada sin ningún tipo de riesgo.

Sin embargo, aquel 6 de septiembre de 2003, las cosas no sucedieron como se esperaba.

Al iniciar la operación de volteo, el satélite cayó al suelo sufriendo daños importantes en su hardware.

¿Qué sucedió? Ganó la confianza por sobre la disciplina.

- Un primer equipo de trabajo preparó las pruebas de vibración, incluyendo la colocación de los pernos que sujetaban el satélite a su carro manipulador.

- Un segundo equipo retiró los pernos para utilizarlos con otro propósito. Esa extracción no quedó documentada.

- El primer equipo regresó al satélite sin advertir que los pernos fueron removidos, y continuó con su prueba para la cual debía colocar el satélite en forma horizontal.

- Al alcanzar sólo los 13° de inclinación, el satélite cayó al suelo.

¿Pero no existen procedimientos de chequeo en la construcción de un satélite?

Por supuesto que sí. Sin embargo, el comité de investigación de incidentes de la NASA comprobó que el inspector firmaba los documentos de verificación sin inspeccionar, confiando en el equipo ejecutor. Tal era el exceso de confianza, que incluso la función del especialista en Seguridad no era cubierta en los ensayos, y además la planificación de las tareas era muy pobre.

La NASA y su contratista estaban demasiado confiados y complacientes debido a los éxitos pasados. La operación de inclinación, realizada ya numerosas veces, era considerada como rutinaria. Nada podía malir sal.

Pero todos olvidaron aquella ley de los años 40, que el ingeniero aeroespacial Edward Murphy acuñó en medio del programa espacial americano: "todo lo que puede salir mal, saldrá mal". Y así fue.

¿Qué podemos aprender de este suceso?

Tal lo publica la NASA en su informe, la primera lección aprendida es que el desempeño exitoso en el pasado no predice el éxito en el futuro. Incluso el esfuerzo más extraordinario realizado en el pasado no garantiza que los esfuerzos futuros se sostengan con el mismo nivel de alta calidad.

👉 Entonces, a no dormirse en los laureles... El desempeño exitoso se trabaja continuamente. Las recetas que funcionaron bien se vuelven a utilizar, pero también se revisan. Nada es inmutable en el tiempo.

Que la confianza no te encandile.


Autor: Pablo Quintela (Pablo es egresado del Posgrado en Management Estratégico)