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11 de agosto de 2026

Cuando dar feedback incomoda: el coraje de no callar

Queridos lectores:

Esta edición nace de una pregunta que se repite mucho en conversaciones, talleres y sesiones de coaching: ¿Cómo le doy feedback a alguien con quien me cuesta?

No me refiero al feedback técnico, ese que simplemente corrige una tarea. Hablo del feedback real, ese que toca lo humano, que señala un comportamiento, que busca construir, pero puede incomodar. Especialmente cuando la otra persona nos genera rechazo, frustración o simplemente no hay onda.
El riesgo de callar

Postergar el feedback por incomodidad tiene costos. Se acumula la tensión, se deteriora la relación y muchas veces terminamos hablando de la persona en lugar de hablar con la persona.

Cuando evitamos la conversación difícil, no estamos cuidando al otro. Nos estamos cuidando a nosotros mismos. Pero en ese intento de protegernos, muchas veces dejamos de liderar.


¿Qué hacer cuando el feedback incomoda?

✔ Revisá tu intención: Si el objetivo es ayudar a crecer, no a descargar tu enojo, ya estás en buen camino.

✔ Sacá el juicio y apoyate en los hechos: Hablar desde lo observable y concreto ayuda a bajar defensas. No es lo mismo decir “sos poco profesional” que decir “ayer llegaste 20 minutos tarde a la reunión”.

✔ Mostrá el impacto que eso tuvo en vos o en otros: Poder decir “eso generó que perdiéramos tiempo y se alteró la dinámica del equipo” ayuda a visibilizar lo que quizás la otra persona no ve.

✔ Abrí la conversación para mostrar un punto ciego: Así estás colaborando para que el otro abra su ventana de Johari y pueda liderar con más conciencia e impacto.

✔ Prepará la conversación con apertura: Podés decir: “Este tema me incomoda un poco, pero creo que es importante para nosotros hablarlo.” Mostrar vulnerabilidad abre puertas.

✔ Escuchá más que lo que decís: A veces el feedback real aparece en la respuesta del otro, no en tu guion inicial.

Liderar es también animarse a lo incómodo

No esperes que siempre fluya. No te frustres si el otro no responde como esperás. Lo importante es el intento genuino por construir.

Dar feedback cuando te cuesta no es señal de conflicto, es señal de coraje.

Y vos, ¿a quién necesitás decirle algo que venís postergando? ¿Cuál es la conversación que, si te animás a tener, puede cambiar el vínculo?

La invitación, como siempre, es a #DejarHuella. A veces, dejar huella significa no callarse lo importante.

Te leo.

Con cariño,

Ceci Giordano


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Autora: Cecilia Giordano (Cecilia es líder, mentora y autora, profesora invitada al Posgrado PIDE y la Diplomatura DGST)
Fuente: Influencia

5 de mayo de 2026

Bienestar y liderazgo: la clave para transformar vidas y organizaciones


En el ajetreado mundo actual, donde los desafíos se presentan a cada paso, la clave para un liderazgo efectivo no radica solo en las habilidades técnicas o en la capacidad de tomar decisiones estratégicas. Cecilia Inés Giordano , en su obra "Dejar Huella a Través de la Influencia", nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer y armonizar nuestras emociones, pensamientos y cuerpo. Este enfoque integral nos guía hacia un camino de bienestar, el verdadero motor para “bienlograr”.

Ceci Giordano nos recuerda que el bienestar no es solo un concepto abstracto; es un estado que se traduce en acciones y resultados concretos. Las personas saludables, que cultivan hábitos y comportamientos positivos, no sólo impactan sus propias vidas, sino que también transforman sus entornos y organizaciones. En contraste, cuando los colaboradores se encuentran en un estado de malestar, la energía necesaria para innovar y enfrentar las crisis se desvanece. La salud emocional y física se convierte, así, en el cimiento sobre el cual se construyen empresas resilientes y exitosas.

El texto destaca tres condimentos esenciales para cultivar este bienestar: oportunidad, capacidad y motivación. Sin ellos, el camino hacia un equipo comprometido y eficiente se torna complicado. La oportunidad brinda el espacio para crecer, la capacidad permite poner en práctica lo aprendido y la motivación es el fuego interno que impulsa a cada individuo a dar lo mejor de sí.

Al integrar estos elementos, no sólo se crea un ambiente propicio para el desarrollo personal, sino que también se establece una cultura organizacional sólida, capaz de reinventarse y adaptarse en tiempos de incertidumbre. Como líderes, tenemos la responsabilidad de fomentar este bienestar, no solo para el crecimiento de nuestros colaboradores, sino para el futuro de nuestras organizaciones.


Conclusión:

Al final del día, el bienestar es un viaje compartido. Cada paso que damos hacia la armonización de nuestras emociones, pensamientos y cuerpo no sólo impacta nuestra vida, sino también la de aquellos que nos rodean. 

¿Estás listo para ser el líder que inspire a otros a dejar su huella a través del bienestar?


Autora: María Rosa Rodas (María Rosa es egresada del Posgrado PIDE)

4 de noviembre de 2025

La magia del cambio: tecnología y humanidad en armonía

10 millones. 

Ese es el promedio de veces que los seres humanos decimos "no" a lo largo de nuestras vidas. 

Un número impactante, ¿verdad? Lo hacemos por miedo, por dudas o porque pensamos que no estamos listos. Pero quiero plantearles algo: ¿y si muchos de esos "no" que parecían definitivos, en realidad se transformaron en nuestros "sí" más importantes?

Hoy quiero llevarlos a un viaje que comenzó hace 32 años, aquí, en la misma casa de estudios donde me formé. Recuerdo como si fuera ayer, cuando en una clase de Sistemas de la Información, me dije rotundamente: "nunca trabajaré en nada relacionado con sistemas". Y, sin embargo, durante los siguientes 20 años, no solo formé equipos multiculturales, sino que lideré proyectos de transformación tecnológica. Me enamoré del potencial de la tecnología para mejorar la vida de millones de personas, desde el ámbito privado hasta el público.

Esta historia no es única para mí, sino que refleja un proceso que muchos de nosotros vivimos: los "no" que, con el tiempo, se transforman en "sí" decisivos que nos permiten abrazar lo inesperado. Hoy quiero hablarles de la relación entre la innovación, la tecnología y los negocios, y cómo este triángulo tiene un impacto directo en nuestras vidas, desde lo más técnico hasta lo más humano.

Tuve la suerte de estudiar lo que me apasionaba y de abrazar la tecnología como una herramienta para el cambio. A lo largo de 30 años, entendí que la tecnología es solo una parte de la ecuación. Para generar impacto real, necesitamos personas comprometidas, dispuestas a desafiar el status quo y a liderar con empatía.

Pero no todo es tan simple. En esta hiperconectada era digital, estamos más solos que nunca. En Argentina, tenemos 1,3 líneas de celular por habitante y el 80% de la población tiene cuentas en redes sociales. Sin embargo, ¿nos está acercando esto realmente? Parece que cada vez preferimos los mensajes a las llamadas, y las llamadas a los encuentros cara a cara. Nos hemos sumergido en lo digital, perdiendo de vista lo humano.

La pregunta clave es: ¿cómo usamos la tecnología para prosperar sin desconectarnos unos de otros? Y la respuesta, queridos lectores, está en nosotros mismos.

He visto de primera mano cómo la tecnología transforma vidas, pero también he aprendido que sin liderazgo y empatía, la tecnología es solo un medio inerte. Somos nosotros quienes le damos propósito, quienes conectamos personas, datos y decisiones para generar impacto. La verdadera magia de los negocios reside en nuestra capacidad de inspirar a otros y de crear un propósito común que vaya más allá de los resultados.

En mi carrera, he tenido la fortuna de liderar equipos que lograron cosas impensables, como proyectos de transformación en esta ciudad que mejoraron la vida de millones de ciudadanos. Desde el cuidado de los espacios públicos hasta el uso de la tecnología para hacer las ciudades más verdes y seguras, he sido testigo del poder de la tecnología cuando está orientada al bien común.

Hoy, nos encontramos frente a una nueva revolución: la inteligencia artificial. Está cambiando la manera en que vivimos, trabajamos y hacemos negocios. Nos ofrece la posibilidad de delegar tareas operativas y enfocarnos en lo que realmente importa. Es un momento clave para preguntarnos: ¿cómo queremos aprovechar esta oportunidad? Las decisiones que tomemos sobre nuestras finanzas, habilidades tecnológicas y liderazgo definirán nuestro valor como individuos en un futuro cada vez más digital.

Los invito a reflexionar sobre cómo podemos utilizar la tecnología para dejar una huella, para construir algo más grande y para generar un impacto positivo. El verdadero progreso no es solo tecnológico, es humano. Y ese es nuestro desafío: ser lo suficientemente valientes para liderar el cambio y ser más humanos en este mundo cada vez más digital.

El momento de empezar es ahora.

Con cariño, Cecilia Giordano


Autora: Cecilia Giordano (Cecilia es líder, mentora y autora, profesora invitada al Posgrado PIDE y la Diplomatura DGST)
Fuente: Influencia

29 de octubre de 2024

Elefantes blancos

Hoy quisiera hablar sobre los "elefantes blancos".

¿Alguna vez has estado en reuniones familiares, en ambientes laborales o simplemente haciendo networking y has sentido una incomodidad palpable? Esa sensación de que hay algo que nos separa y en lugar de abordarlo, preferimos ignorarlo, como si estuviéramos tratando de esconder los elefantes blancos en la habitación.

Entonces, ¿qué hacemos cuando nos encontramos con un elefante blanco?
  • Simplemente lo ignoramos: Pretendemos que no está ahí y seguimos adelante como si nada.
  • Hablamos de ellos sin efectividad: Intentamos abordar el tema, pero nuestras palabras caen en oídos sordos o se malinterpretan.
  • Implementamos técnicas de manipulación: Tratamos de influenciar la percepción de los demás sobre el elefante blanco para que no parezca tan grande o importante.
  • Chocamos con el status quo: Nos enfrentamos al sistema establecido, pero a menudo nos sentimos solos en nuestra lucha.
Recientemente estuve en una reunión donde vi tres elefantes blancos, y uno de ellos era mío. Todos fingimos que estaba todo bien y permitimos que los elefantes blancos ocuparan la escena. Si reflexiono sobre mi situación, no me siento responsable de haber creado ese elefante blanco, pero estaba ahí. Entonces, ¿qué debería haber hecho?

Todos tenemos elefantes blancos en nuestras vidas en diferentes ámbitos. La pregunta es, ¿qué deberíamos hacer al respecto?

Creo que lo primero y más importante es reconocer su presencia. Debemos ser conscientes de que el elefante está ahí y luego decidir qué queremos hacer al respecto. ¿Lo alimentaremos con nuestra frustración y falta de diálogo? ¿Lo moveremos o lo enfrentaremos a través de conversaciones genuinas, transparentes y auténticas?

Sé que no es fácil, pero al tomar la decisión de abordar el elefante blanco, nos estamos desafiando a nosotros mismos y trabajando hacia una mejor situación.

La invitación es a dejar huella, afrontar los desafíos y buscar soluciones reales.


Con cariño,

Ceci Giordano


Autora: Cecilia Giordano (Cecilia es líder, mentora y autora, invitada al Posgrado PIDE)
Fuente: Influencia

30 de julio de 2024

Liderazgo compasivo, desde la silla del observador

🌟 ¡Hola a todos!

Cuanto más observo desde mi silla de Observador, más claro se vuelve para mí que las organizaciones necesitan desesperadamente conversaciones genuinas, lazos de confianza y transparencia para afrontar las conversaciones difíciles.

He notado que los líderes ejecutivos están buscando cada vez más espacios de introspección, silencio y alineación de mente, corazón y cuerpo. La receta para alcanzar estados de coherencia parece ser la introspección, el autoconocimiento y el enfrentamiento con nuestras sombras antes que con nuestras luces, para recordarnos que somos humanos y construir desde ahí.

La perspectiva es totalmente diferente cuando uno sale de su silla ejecutiva y observa. Al observar, podemos activar nuestro escucha y hacer intervenciones en forma de preguntas abiertas. Al traer otras miradas y perspectivas, podemos ver la película en lugar de la foto, pero necesitamos salir de la ejecución del corto plazo y adoptar una apreciación compasiva del mediano plazo para articular cambios que conduzcan a transformaciones profundas en el largo plazo.

Desde esta silla más contemplativa, podemos hacer preguntas abiertas en lugar de dar las cosas por supuestas. Podemos preguntar a nuestro equipo: ¿Cómo están? ¿Son felices? ¿Qué necesitan para desbloquear su potencial? ¿Qué necesitan para salir a la cancha y dar lo mejor de sí mismos? ¿Cómo podemos tocar corazones?

Es verdad, estas no son las preguntas que solemos hacer, ¿verdad? Es más fácil centrarse en los números y los objetivos cuantificables, pero cuando llegamos a esos objetivos, nos encontramos sin un sustento sólido para las conversaciones más profundas.

Te invito a que te sientes en la silla del observador y hagas preguntas abiertas que activen tu curiosidad de ida y vuelta. De esta manera, podrás desbloquear tu propio potencial primero, antes de pensar en tu equipo.

¿Te animas a dejar huella?

Con cariño,

Ceci Giordano


Autora: Cecilia Giordano (Cecilia es líder, mentora y autora, invitada al Posgrado PIDE)
Fuente: Influencia