Para bien y para mal todo cambia. Y esos intérpretes de la vida, que tanto nos ayudaron a interpretarla y a vivirla, también se van.
Y en medio de ese cambio, tan constante y tan nuestro, sostenemos valores, más allá de todo clima, vaivén y dicotomía.
Te lloramos porque se va una parte de nosotros... Gracias Mercedes!