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21 de julio de 2026

La realidad también es un problema narrativo

Somos las historias que nos contamos. Y también somos las historias que leemos. No es nada nuevo. Los medios siempre han moldeado la agenda pública y los relatos nuestra forma de ver la realidad.

Pero las neurociencias han descubierto algo más que eso: cuando leemos o vemos una historia, en nuestro cerebro se iluminan prácticamente las mismas zonas que cuando nos sucede el acontecimiento en la vida real. Por eso vamos al cine y lloramos, la mente se confunde. En algún momento nos despistamos, entramos en la historia y empezamos a sentirla verdadera.

Hasta aquí nada que no haya pasado siempre. Nada que no nos haya llevado a creer en el amor romántico de Hollywood o en que el bien siempre triunfa.

Pero ¿El bien siempre triunfa? Mi nieta dice: "¡pero en el mundo real abuela!"

Yo tengo una idea. En estos tiempos en que leemos sin reaccionar discursos de odio junto al desayuno y vemos guerras en la cena. En estos días en que nos dicen que el daño ambiental ya es irreparable y no se nos mueve un pelo, yo creo que tenemos, además del problema real, un adormecimiento narrativo.

Hemos visto tantas guerras, tantas balas, tantos abusos en la tele que nos parecen normales.

Me pregunto entonces qué hacer para mantener la esperanza. ¿Qué podemos hacer escritores y comunicadores, las dos tribus a las que pertenezco para aporta a la reconstrucción de un mundo más humano? ¿Qué palabras queremos salvar?

En primer lugar, claro, se me ocurre no invisibilizar el error, no normalizar, recordar que las palabras tejen mundos. Hay marcas que nos han mostrado como construyen espacios más multiculturales, con menos sesgos y más tolerancia. Hay medios de comunicación que todavía apuestan a volver a pensar la realidad. Y hay artistas que se la juegan por recuperar los discursos utópicos.

"Imagina la paz", dice un cartelito en la entrada de mi casa. Si comunicar es sentir, lo invito, desde la construcción de las narrativas de sus organizaciones a volver a creer en lo imposible.

¿Se animan?


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Autora: Gisela Galimi (Gisela es escritora y especialista en comunicación, profesora de la Diplomatura DBA y otros programas de posgrado)

21 de abril de 2026

Mejora tus relaciones con conversaciones asertivas

Imaginá que podés decir lo que realmente sentís, sin miedo a herir ni a ser ignorado. ¿Qué pasaría si aprendieras a poner límites sin discutir, y a pedir lo que necesitás sin sentir culpa? Puede parecer difícil, incluso imposible, pero hay una habilidad que puede transformar por completo la forma en que te comunicás: la asertividad. Quédate hasta el final porque vas a descubrir una herramienta de inteligencia emocional que, cuando la aplicás bien, mejora no sólo tus conversaciones, sino también tu bienestar personal y tus relaciones más importantes.


¿Qué es la asertividad?

La asertividad es la capacidad de expresar lo que sentís, pensás y necesitás, de forma clara, directa y respetuosa. No se trata de imponer tu punto de vista ni de callarte para evitar problemas. Se trata de hablar desde la seguridad interna, con firmeza, sin agredir y sin someterte.

Ser asertivo no es lo mismo que ser agresivo, ni que ser pasivo. Es un punto de equilibrio: ni te callás, ni gritás. Decís tu verdad, con claridad y respeto.
¿Por qué es tan importante la asertividad en las conversaciones?

Porque cuando no somos asertivos, tendemos a actuar desde dos extremos:
  • Pasividad: aguantamos, callamos, cedemos por miedo al conflicto.
  • Agresividad: explotamos, atacamos, imponemos para defendernos.
Ambos extremos dañan nuestras relaciones. En cambio, la asertividad en las conversaciones permite:
  • Cuidar el vínculo con los demás.
  • Proteger tus límites personales.
  • Expresar tus emociones de forma sana.
  • Sentirte escuchado y respetado.


La base de la asertividad: reconocer tus derechos personales

La clave para empezar a ser asertivo está en reconocer que tenés derechos por el simple hecho de ser persona. Y no, no estamos hablando de derechos legales. Son derechos emocionales y personales, como:
  • Sentirte feliz y pleno.
  • Decidir cómo y con quién pasar tu tiempo.
  • Decir “no” sin culpa.
  • Expresar lo que sentís.
  • Elegir lo que es saludable para vos.
Muchas veces no usamos la asertividad porque ni siquiera creemos que tenemos estos derechos. Y sin esa base, es difícil comunicarte de manera segura. Por eso, el primer paso es recordarte a vos mismo: tengo derecho a ser yo.


Dejar de luchar por lo que ya es tuyo

Vivimos con la idea de que los derechos hay que defenderlos, como si fueran algo que hay que ganar. Pero en realidad, tus derechos ya te pertenecen. No tenés que pelear por ellos. Solo necesitás expresarlos con claridad.

Este cambio de mirada es fundamental. En lugar de pelear para que te respeten, aprendés a comunicarte desde un lugar de confianza. Eso es la asertividad: no luchar, sino mostrar con claridad quién sos y qué necesitás, desde el respeto.
¿Cómo se expresa la asertividad?

La asertividad no es sólo lo que decís. También es cómo lo decís. Y no hablamos solo de palabras, sino también de gestos, posturas y acciones.

Lenguaje verbal

Usar frases claras y directas, como por ejemplo:
    • “No me siento cómodo con eso.”
    • “Hoy necesito tiempo para mí.”
    • “Prefiero hacer otra cosa.”
Nada de excusas, ni rodeos, ni justificaciones eternas. Decís lo que sentís y necesitás, con calma y seguridad.

Lenguaje corporal

Tu cuerpo también comunica. Una postura firme, una mirada directa, un tono de voz tranquilo pero seguro, ayudan a que tu mensaje sea más claro.

Si decís que no, pero lo hacés mirando al piso y con voz bajita, el mensaje no será convincente. En cambio, si tu cuerpo acompaña tus palabras, vas a transmitir seguridad sin necesidad de discutir.

Acciones coherentes

Esta es la parte más difícil, pero también la más poderosa. Porque si decís que no querés hacer algo, pero igual lo hacés para evitar problemas, estás enviando un mensaje contradictorio. Y eso confunde a los demás.

La coherencia entre lo que pensás, decís y hacés es la base para que te respeten y te entiendan. Y también para que vos te sientas en paz contigo mismo.


Ser asertivo es un proceso, no una solución mágica

Aprender a ser asertivo no es algo que se logra de un día para el otro. Requiere práctica, paciencia y sobre todo, autoobservación.

El proceso empieza dentro de vos:
  • Identificás lo que sentís.
  • Reconocés lo que necesitás.
  • Decidís comunicarlo con respeto.
  • Actuás en coherencia.
Al principio puede haber dudas, y es posible que tu entorno se sorprenda o incluso reaccione mal. Pero si sostenés tu forma de comunicarte con claridad y respeto, con el tiempo los demás aprenderán a escucharte y a tener en cuenta tus límites.

¿Y si los demás no responden bien?

Muchas personas temen ser asertivas porque tienen miedo de que los demás se enojen o se alejen. Es un miedo válido, pero la realidad es que no podés controlar cómo reaccionan los otros. Sólo podés cuidar la forma en la que vos te expresás.

Y cuando lo hacés desde la asertividad, estás poniendo una base firme para relaciones más sanas. Si alguien se aleja porque empezaste a cuidarte, quizás esa relación ya no era tan saludable como pensabas.

Ser asertivo puede traer incomodidad al principio, pero a largo plazo, te conecta con personas que te respetan por quien sos.


Beneficios de practicar la asertividad en tus conversaciones

Veamos, en resumen, qué podés ganar si decidís practicar la asertividad en las conversaciones:
  • Menos conflictos innecesarios.
  • Más claridad en tus relaciones.
  • Mayor autoestima y seguridad personal.
  • Mejores vínculos afectivos.
  • Reducción del estrés emocional.
  • Un entorno donde te sentís respetado y libre.
Y lo mejor de todo: empezás a vivir en coherencia con vos mismo.


¿Por dónde empezar?

Si querés comenzar a practicar la asertividad, te recomiendo tres pasos simples:
  1. Escuchate: tomá un momento para identificar cómo te sentís y qué necesitás.
  2. Anímate a hablar: elegí una situación concreta y expresá tu necesidad con calma.
  3. Sé coherente: actuá en línea con lo que dijiste, aunque cueste.
Recordá: ser asertivo no es ser perfecto. Es ser auténtico.


Hacé tuya esta valiosa herramienta

La asertividad es una herramienta poderosa para comunicarte desde el respeto y la confianza, sin renunciar a vos mismo ni aplastar al otro. Te permite construir relaciones más sanas, mejorar tu bienestar emocional y vivir con más paz interior.

No se trata de decir siempre lo correcto, sino de expresarte con honestidad y cuidado. Se aprende, se entrena, y cuanto más lo practiques, más natural te va a resultar.

Ahora que ya sabés qué es la asertividad y cómo aplicarla en tus conversaciones… ¿te animás a empezar? 


Autora: Delfina Bazzuri (Delfina es egresada del Posgrado PIDE)

17 de marzo de 2026

Manifiestos: mentiras y verdades

Mentiras

Los manifiestos no cambian nada. No son una receta. Apenas, y a veces, son motivadores. Inclusive, en ocasiones parecen mentira. Ilusorios.

Pero también hay momentos donde las personas buscamos entender que está pasando. Alrededor nuestro, ahí afuera. También adentro, en los internados de nuestras razones.

De esos procesos, a veces tortuosos, otras satisfactorios, salen los caldos más sabrosos que empujan al cambio.
Que como dice el bueno de Niels Pflaeging en su paper ChangeAsFlipping: "To humans, the change itself is not the problem. It is lousy change methods they resist!" (Para los humanos, el problema no es el cambio en sí, sino los métodos de cambio pésimos a los que se resisten!)
Cuando las transformaciones... mejor ¡abandonemos esa palabra!, troquémosla por adaptaciones. Cuando las adaptaciones se hacen abiertas, continuas, colectivas, el caso de los manifiestos es un ejemplo de cómo definir algunos valores sobre los cuales construir una nueva cosmovisión, desestructurar paradigmas y repensarlos más sensibles al contexto. Y cuando uno dice contexto, los hay interiores y exteriores que deberían buscar sincronismo.

Un ejemplar ejemplar

El manifiesto que sigue es de Ken Garland. Sir Ken (o como decimos en español, don Garland) es un escritor, diseñador gráfico y diseñador de juegos, que publicó en 1964 un manifiesto titulado "First things first" ("Primero lo primero", para nosotros). Fue algo realmente áspero y agitador en su época. El mismo fue publicado en The Guardian y él en persona fue invitado a la BBC a leerlo, más allá de otras apariciones más o menos ruidosas. Luego éste fue renovado por Tibor Kalman, en el año 2000.

First Things First 1964. Un Manifiesto

Nosotros, los que firmamos, somos diseñadores gráficos, fotógrafos y estudiantes criados en un mundo en el que las técnicas y aparatos de publicidad se nos han presentado continuamente como la manera más lucrativa, efectiva y deseable de usar nuestros talento. Se nos ha bombardeado con publicaciones devotas a esta creencia, aplaudiendo el trabajo de aquellos que han flagelado su habilidad e imaginación para vender cosas como:

Comida para gato, polvos para el estómago, detergente, productos para la caída del pelo, pasta de dientes multicolor, loción para después de rasurarse, loción para antes de rasurarse, dietas para bajar de peso, dietas para subir de peso, desodorantes, agua carbonatada, cigarros, roll-ons, pull-ons y slip-ons.

El esfuerzo más grande de aquellos que trabajan en la industria de la publicidad se desperdicia en estos propósitos triviales, los cuales contribuyen poco o nada a nuestra prosperidad nacional.

En común con el número creciente del público general, hemos alcanzado un punto de saturación donde el grito agudo de la venta al consumidor no es más que ruido. Creemos que hay cosas más importantes en las cuales podemos utilizar nuestra habilidad y experiencia. Existe señalización para las calles y edificios, libros y periódicos, catálogos, manuales de instrucciones, fotografía industrial, material educativo, películas, documentales televisivos, publicaciones científicas e industriales y todos los otros medios a través de los cuales podemos promover nuestro oficio, nuestra educación, nuestra cultura y nuestra conciencia del mundo.

No estamos a favor de la abolición de la publicidad de alta presión: esto no es posible. Tampoco queremos quitarle la diversión a la vida. Pero proponemos una reversión de las prioridades a favor de formas más útiles y perdurables de la comunicación. Esperamos que nuestra sociedad se canse de vendedores pretenciosos y persuasivos, y que el requerimiento de nuestras habilidades sea para propósitos que valgan la pena. Con esto en mente proponemos compartir nuestra experiencia y opiniones, proporcionándolas a colegas, estudiantes y a otros a los que les pueda interesar.
Verdades

Los manifiestos son visionarios, motivadores, llaman a la rebelión. Son utopía, por lo cual no podrían ser criticados de inefectivos. No son acción, sino premisa.

En las organizaciones, en la tecnología, en el software, esto ocurre y de a poco la comunidad toda se sincera consigo misma. Y eso es acción.

Sinceridad, colaboración, aceptación, adaptación, vulnerabilidad. ¿Humanidad?

¿Cuál es nuestro manifiesto?


Autor: Ernesto R. Corona (Ernesto es egresado del Posgrado PIDE)

25 de noviembre de 2025

¿Cambio constante? Sí, pero con propósito.

Vivimos en un contexto donde el cambio es una constante. Transformaciones, automatizaciones, actualizaciones e incluso disrupciones impulsadas por la inteligencia artificial. En ese vértigo hacia un futuro organizacional supuestamente mejor, hay un costo oculto del que pocas veces se habla: el desgaste de los colaboradores.

¿Cuánta resiliencia se les puede pedir a los equipos frente a un entorno de cambio continuo (externo e interno) sin que eso termine afectando su compromiso, su energía y su capacidad de aportar?
Pienso en la agilidad como un reflejo. Me gusta usar la imagen de un lago en medio de un bosque, rodeado de montañas. El lago es la organización, y su capacidad de adaptación debería verse reflejada en su superficie. Si llueve, el lago lo muestra. Si hay viento, también. Si el clima es calmo, eso también se percibe. Pero el verdadero problema está debajo de esa superficie: ¿cuánto movimiento interno es necesario para responder a cada cambio externo?

Quienes trabajamos en el mercado argentino estamos acostumbrados a convivir con lo impredecible (devaluaciones, cambios normativos, alteraciones bruscas en los hábitos de consumo). Y, sin embargo, eso no justifica la estrategia del "volantazo". Reaccionar de manera abrupta y sin rumbo (sin preparar ni alinear a los colaboradores) termina desestabilizando. Es como viajar parado en un colectivo sin nada de qué agarrarse: te la pasás rebotando de un lado a otro, sin dirección.

A esto se suma otro problema frecuente: la pobre comunicación interna (y muchas veces también externa). Las decisiones estratégicas bajan sin contexto, sin narrativa, sin espacios para el diálogo o la construcción colectiva. Y así, los colaboradores dejan de colaborar. Porque nadie se compromete con lo que no entiende o no siente propio.

Recuerdo que durante una de las materias de comunicación del MBA, llegamos a una conclusión que me quedó grabada: la comunicación le da voz a la estrategia. Podemos tener el mejor plan (diseñado incluso con consultores expertos), pero si no sabemos comunicarlo con claridad, con tiempo y con empatía, no hay estrategia que se sostenga. La ejecución necesita del entendimiento y la participación activa de quienes van a llevarla adelante.

Cambiar está bien (de hecho, gran parte de mi trabajo consiste en facilitar el cambio). Lo que no es sostenible es cambiar todo el tiempo, y peor aún, cambiar contradiciendo lo que se decía apenas unos meses atrás. El efecto no es solo cansancio: es pérdida de credibilidad. La sensación de que “no saben lo que están haciendo”, de que es otro “manotazo de ahogado”.

Sí, cambiemos. Pero construyamos desde una visión clara. Sumemos a los colaboradores a la aventura de lo nuevo, pero con coherencia y propósito. Porque el cambio, para que funcione, necesita algo que no siempre se dice: consistencia.


Autor: Federico Dappiano (Federico es profesor de la Diplomatura DIDIE)

23 de septiembre de 2025

La comunicación realmente memorable

Soy muy mala compradora, hay que decirlo. De esas que no van a shoppings, ni caminan por las avenidas comerciales. Pero hace un par de días caminé un rato por Cabildo, fiel a mi deseo de bajarme antes e ir a pie las últimas cuadras hasta casa.

Mi ánimo especialmente apático al consumo se disparó. Muchas cosas que no creo necesitar comenzaron a danzar frente a mis ojos. Y si me compro esto o aquello, pensé. La ansiedad de la tentación comenzó a apoderarse de mí. Al rato ya casi de trataba solo de comprar algo.

Entonces doble, salí de la avenida y los árboles de Belgrano me aquietaron. Mientras caminaba pensé esta idea: el consumo me ubica en un lugar de insatisfacción. La naturaleza en cambio me calma, allí todo está, nada falta, nada sobra. Es un ser vivo que alimenta mi ser profundo.

Una cosa trajo la otra. Recordé esta frase de Chul Han: “Como cazadores de información nos volvemos ciegos para las cosas silenciosas, discretas, incluidas las habituales, las menudas o las comunes, que no nos estimulan, que no nos anclan el ser.”

La pregunta es entonces: ¿Cómo hacemos los comunicadores para no ser una autopista rápida que borra la memoria sino una estación donde nutrir a quienes llegan a nuestras marcas? O mejor aún ¿por qué intentarlo?

La respuesta es esa palabrita que el Chat GPT usa con desparpajo: ser memorables. Entrar en la memoria del otro. Que el contenido que generemos opere algo en el ser profundo del otro.

Se me ocurren marcas que lo hacen para mí. Los contenidos por ejemplo del newsletter de sustentabilidad del BBVA que espero con ansias, o el cambio que se genera en una empresa cuando lentamente invitás a los colaboradores a hablar entre sí por las redes y un día alguien te para y te dice: mi equipo preparó un video con la bandera de la empresa en vacaciones y me preguntó si podemos compartirlos.

La comunicación verdadera es un contagio. La fuente son los principios de la marca, las historias reales, la escucha atenta de aquello que realmente importa. El resto es paja que hay que separar del trigo para que no se convierta en ropa barata que compramos por tentación y se arruina tras dos o tres lavados.

Por eso, esta mañana los convido a caminar por una calle con árboles profundas y pensar ideas nuevas para acompañar a los usuarios y generarles un encuentro real con la marca y consigo mismos.


Autora: Gisela Galimi (Gisela es profesora de la Diplomatura DBA y otros programas de posgrado)

10 de julio de 2025

Mensajes claros para un liderazgo efectivo

El autor y consultor empresarial Patrick Lencioni dijo una vez: "Si no sabes decir las cosas de manera clara y directa, no puedes ser un líder efectivo". Estas palabras resaltan cómo comunicar mensajes claros dentro de un equipo afecta la percepción del liderazgo en marketing y recursos humanos, aunque pensándolo bien en todo ámbito de la vida.


¿Por qué la claridad en los mensajes es crucial en el liderazgo?
Los mensajes claros son esenciales para una comunicación efectiva. Algunas preguntas clave a considerar:

- ¿Cómo impacta la claridad en la percepción del liderazgo?
Los líderes claros inspiran confianza y dirección dentro del equipo. 

- ¿Cómo influye en la alineación y el compromiso del equipo?
La claridad en los mensajes asegura que todos estén en la misma página y comprometidos con los objetivos. 
"La comunicación es la clave para el liderazgo efectivo. Sin ella, no hay liderazgo". - Tony Robbins
Tony Robbins, autor y coach de vida, destaca la importancia de la comunicación para un liderazgo sólido. Esto se relaciona con:

¿Cómo puedes mejorar la claridad en tus mensajes?


Esto me lleva a reflexionar y pensar en que todos pasamos por esta incertidumbre alguna vez que genera la ambigüedad en la mala comunicación. ¿Te pasó?

  • ¿Cómo ha influido la falta de claridad en los mensajes de liderazgo en tu experiencia laboral?
  • ¿Qué estrategias puedes implementar para mejorar la claridad en la comunicación con tu equipo?
  • ¿Cuál ha sido el impacto positivo que has observado al comunicar mensajes claros y directos?

En resumen, la claridad en los mensajes de liderazgo es fundamental. Como destaca Patrick Lencioni, la incapacidad para comunicar de manera clara afecta la efectividad del liderazgo. 


Autor: Elías Cobelo (Elías es egresado del Posgrado PBA)

1 de abril de 2025

Evolucionando equipos con claridad, enfoque y simplicidad

Claridad, Enfoque y Simplicidad. Tres palabras que resuenan en cada interacción que tengo con equipos de diversas industrias y culturas.

Tres palabras fundamentales y, a menudo, escasas en el entorno actual. No quiero centrarme únicamente en el contexto, que afecta a cada equipo y organización de diferentes maneras, sino en cómo podemos asumir la responsabilidad de mejorar nuestro entorno inmediato. Es aquí donde podemos pasar de la reflexión a la acción para lograr mayor claridad, enfoque y simplicidad.



Claridad: La Piedra Angular

Al momento de escribir este artículo, puede parecer intuitivo pensar que tenemos claro nuestro rumbo (como organización, equipo e individualmente), así como nuestros objetivos y cómo es el agregado de valor de cada persona o área. Sin embargo, he notado que esta suposición no siempre se cumple, lo cual me hace reflexionar sobre cuántos de nosotros estamos cayendo en esta trampa.
Como dice Brené Brown, “Claro es amabilidad” (“Clear is kind").
La claridad es útil y muestra cuidado. La falta de claridad, por el contrario, puede erosionar la empatía, la conexión, la motivación y la compasión, impactando negativamente cualquier acción colaborativa.

Entonces…

¿Qué implica trabajar la claridad si mi equipo está iniciando su recorrido juntos?

En mi experiencia, son 3 primeros pasos que setean el tono del hacer de cada equipo:

1. Definir o refrescar la visión de futuro: Es esencial entender quiénes somos, para qué existimos, para quién trabajamos y cuál es el impacto que queremos generar. Consideremos la construcción de una narrativa inspiradora sobre nuestro futuro como el puntapié inicial.

2. Facilitar y habilitar conversaciones de equipo: Permitir que cada equipo traduzca la visión de futuro en acciones concretas y tangibles. Este puente entre el futuro y el presente es crucial para mantener la claridad en cada rincón y dimensión de la organización.

3. Establecer objetivos claros y medibles: Involucrar al equipo en la definición de los "qué" y dejar el "cómo" en sus manos, asegurando que estos objetivos estén alineados con la organización.

Por otro lado,

¿Qué implica trabajar la claridad para equipos que ya iniciaron su recorrido?

Estas acciones requieren sin dudas de diseño. Una vez que entramos en el “hacer” del equipo, difícilmente nos tomemos el tiempo de frenar para evaluar nuestro nivel de claridad. Es por eso que muchas veces, estas son las acciones que más impulso necesitan:

1. Reforzar la visión de futuro: Revisar periódicamente si la visión está clara y presente para todos los equipos. Evaluar si seguimos conectando objetivos y valor agregado de manera tangible.

2. Revisar acuerdos: Ajustar los acuerdos necesarios para mantener la conexión, el compromiso y la responsabilidad hacia nuestra visión.

3. Chequear métricas y resultados: Alinear expectativas de resultados con nuestras métricas, asegurando que el "qué" y el "cómo" sean sostenibles y saludables para los equipos y la organización.

4. Compartir claramente las expectativas: no solamente en relación a los roles y resultados esperados, sino sobre todo a los comportamientos y valores que son importantes para la organización y para el equipo.

5. Promover la indagación continua y transparencia: Fomentar una cultura de preguntas y curiosidad, convirtiendo el juicio en exploración compartida, el conflicto en oportunidad de aprendizaje, la actitud defensiva en autorreflexión y las suposiciones en preguntas.

Creo que la claridad, el enfoque y la simplicidad son esenciales hoy más que nunca para que las organizaciones y sus equipos prosperen en un entorno de constante cambio. Se trata de sostener la mirada en el horizonte y conectarla con el presente y lo tangible. Se trata de darnos como personas la posibilidad de preguntarnos y re-preguntarnos sobre el propósito de aquello que hacemos día a día.

Y claro… también estar preparados para las respuestas…


Autora: Daniela Andrada (Daniela es Agile Coach y profesora de la Diplomatura DIDIE)

18 de febrero de 2025

Una voz compartida para rearmar la trama organizacional

Si las personas siempre contaron historias, las empresas también lo hicieron. Los humanos generan naturalmente historias desde que nacen. Las marcas en cambio deben formularlas.


Tradicionalmente este fue un trabajo del área de Marketing y del departamento de Comunicación, incluso del área de Recursos Humanos. Aunque estos actores siguen siendo los responsables de las necesidades comunicacionales de las empresas, nacen nuevas tendencias que hacen necesario repensar las cosas.

Es que la tecnología lo cambió todo. Las personas pueden hablar públicamente con las empresas. Todos son comunicadores, no solo a través de e-mails o llamadas telefónicas desde la organización, sino también a través de sus propias redes. Ya no es un mensaje unilateral que se decide en la mesa chica. La comunicación en las empresas ahora es, en el mejor de los casos, un diálogo. O, más que un diálogo, es un conjunto coral de mensajes emitidos por muchas personas.

Ese tono compartido se hizo difícil tras la pandemia. Cada uno en sus hogares fue moviendo un poquito la voz organizacional hacia otros contagios: lo que escucha en sus hogares, lo que dicen las redes, lo que le dicta el chat GPT…

Reconstruir la trama cultural y la voz compartida es el desafío por estos días. En los últimos años esto es lo que más he diagnosticado en las empresas y lo que más he colaborado en reparar gracias a la creación de una personalidad, una voz compartida, manuales de identidad textual y capacitaciones posteriores. Porque seamos sinceros…para que un coro suene bien, tiene que practicar mucho.

Desde esa voz real y múltiple la gente no necesita crear mensajes prefabricados, sino que se retroalimenta un estilo que deviene en una historia compartida. No se necesita alguien que emita los textos, sino que se construyen, desde cada uno, los cientos de mensajes que necesitan emitirse a los públicos.

A la manera de la novela en la que se deconstruye la historia para que todo encaje al final del relato, aquí todos los narradores-personajes empleados hablan al mismo tiempo desde un eje discursivo compartido. El relato de la empresa no es grandilocuente como en los mitos, ni unívoco como en el lenguaje burocrático; es más bien una suma de pequeñas historias con un tono compartido. Una voz polifónica que crece y se expande para llegar al cliente y para compartirse en la empresa como un espacio de encuentro.


Autora: Gisela Galimi (Gisela es profesora de la Diplomatura DBA y otros programas de posgrado)

17 de septiembre de 2024

Vaya directo: el manifiesto

I. LAS RRPP TRADICIONALES ESTÁN MUERTAS.

Durante demasiado tiempo, los fundadores han cedido el control de sus narrativas a los medios y a los intermediarios.

Antes de internet, era por necesidad. La forma de llegar a grandes audiencias era a través de los medios de comunicación, y la forma de conseguir cobertura mediática era a través de publicistas profesionales.

Hoy en día, se puede acceder directamente a la mayor parte del planeta a través de las redes sociales o el correo electrónico. Ya no es necesario recurrir a los tradicionales guardianes de la información y a los intermediarios de la reputación, especialmente porque su propia credibilidad se ha desplomado.

El viejo manual de relaciones públicas de depender de terceros con intereses desalineados está obsoleto.

Pero si bien el mundo ha cambiado, las normas de comunicaciones no. Todavía están encerrados en ámbar los viejos hábitos: priorizar los medios de comunicación sobre las redes sociales, buscar clics en lugar de fomentar comunidades y evitar riesgos reciclando tácticas gastadas.

Las “comunicaciones corporativas” en sí mismas son ahora un oxímoron, ya que un comité sin rostro no puede comunicar nada significativo. Si los comunicados de prensa se leen como si hubieran sido escritos por una docena de mandos intermedios, es porque lo fueron. Su único propósito perceptible parece ser el de evitar molestar a nadie y poner en peligro las perspectivas laborales futuras de esos mandos intermedios.

Las historias resultantes son insulsas y genéricas, con la pasión reducida a una papilla. Las comunicaciones tradicionales son un anacronismo.


II. LA COMUNICACIÓN ES EL TRABAJO DEL FUNDADOR.

Durante una década, nos han dicho que los fundadores de tecnología son villanos de dibujos animados, que las nuevas empresas financiadas con capital de riesgo son estafas y que las nuevas tecnologías nos destruirán a todos.

Tal vez hubo un momento en que los fundadores podían simplemente concentrarse en construir: los medios de comunicación los veían como una curiosidad, no como una amenaza a la jerarquía natural que necesitaba ser puesta en su lugar. Pero si esa época existió alguna vez, ya pasó.

Puede que a usted no le interese "El Relato", pero a él le interesa usted. Y si se retira, está perdiendo su licencia para crear un movimiento y, por tanto, crear una empresa.

Construir un movimiento es difícil, pero debe hacerse, y deben hacerlo sus fundadores. La pasión, la visión y la convicción de un fundador no pueden ser simuladas por otros, y menos aún por los mandos intermedios que disfrutan de los comunicados de prensa y que ya están buscando sus próximos puestos de trabajo.

El mejor portavoz de cualquier empresa no es el que tiene el mejor lustre, el que tiene más tiempo en el cargo o las credenciales “correctas”. Es la persona que posee el conocimiento secreto sobre el que se construye la empresa, la persona que no sólo puede describir la idea sino que, frente a la oposición inevitable, luchar por ella y ganar.

Los fundadores deben tomarse su narrativa tan en serio como se toman los cohetes o los robots. Nunca subcontratarían su producto, y cuando se trata de convencer a otros para que apoyen la misión, la historia es el producto. Subcontratar las comunicaciones es tan malo como subcontratar el código.

Como evangelistas, los fundadores son insustituibles.


III. VAYA DIRECTO O VUELVA A CASA.

Ir directamente a las personas que importan es la forma en que los fundadores retienen el control sobre sus narrativas y preservan la singularidad de sus empresas. A aquellos que son testarudos, poco ortodoxos y desagradables nunca se les debe limar las asperezas por miedo a ofender intereses arraigados.

Pero ir directo no significa hacerlo solo. No significa rechazar ayuda o despreciar a otros que puedan amplificar su mensaje. Y ciertamente no significa simplemente gastar más.

Ser directo significa elaborar y contar tu propia historia, sin depender de intermediarios.

Así como los fundadores pueden tener talentos más naturales en productos, gestión o ingeniería, algunos fundadores tendrán talentos naturales para comunicarse, mientras que a otros les resultará más difícil.

La buena noticia es que ir directo y construir un movimiento, si bien no es fácil, son habilidades que se pueden desarrollar con disciplina y tiempo. La mala noticia es que, a diferencia de lo que ocurre con la ingeniería o la gestión, las fallas en las comunicaciones son inmediatamente públicas y personalmente humillantes. No sorprende que muchos se resistan a asumir esta responsabilidad.

Al mismo tiempo, los fundadores que estén dispuestos a aceptar ese desafío descubrirán que les brinda una enorme ventaja en el reclutamiento, la recaudación de fondos, las ventas y la configuración del entorno de información necesario para que sus empresas prosperen.


IV. ES HORA DE RECONSTRUIR LA ROSTRA.

En el centro de Roma, en su transición de una República a un Imperio, había una plataforma para oradores desde la cual los líderes de la ciudad se dirigían directamente al público.

Se llamaba "Rostra" porque se encontraba encima de los arietes de batalla (o rostrum) capturados de los buques de guerra enemigos. Desde aquí se pronunciaron discursos que influirían en la opinión pública, cambiarían regímenes y alterarían la historia.

Esa estructura física se ha perdido en el tiempo, pero ahora tenemos algo mucho más poderoso: una Internet libre y abierta con la cual construir una plataforma para oradores de escala ilimitada. Todo lo que necesitamos es la voluntad de construirlo.

La forma convencional de comunicarse tiene su atractivo. Subcontrate su mensaje, deje que algún tercero removido realice las formalidades de obtener “impresiones” y ahórrese los riesgos y la incomodidad que conlleva poner su propio nombre en juego.

Pero ese camino es incompatible con la grandeza.

Rechace las convenciones: cree su propia plataforma, cree su propia audiencia y cree su propia narrativa.

Vaya directo.


Autora: Lulu Cheng Meservey
Traducción, adaptación y edición: Mariano Morresi

26 de marzo de 2024

Cómo se hace comunicación estratégica

Todo comunica. No solo los boletines de prensa o la intranet. La venta de un producto, la adquisición de un competidor, una decisión de marketing, transmiten información de la empresa ¿Cómo manejar estratégicamente las comunicaciones? Las respuestas en esta entrevista al investigador Daniel Scheinsohn.


“La ‘no comunicación’ no existe. Eso es lo que tienen que aprender los presidentes de empresa”. Con esa claridad lo afirma en sus conferencias y en sus asesorías el autor e investigador en comunicación estratégica, Daniel Scheinsohn.

Esto lo que quiere decir, es que cuando una empresa distribuye sus productos comunica, cuando toma decisiones de precios, cuando adquiere otra empresa, comunica. Les transmite a sus diferentes audiencias información sobre su estrategia y su cultura. Todo comunica.

Daniel Scheinsohn, que dicta el PIDE de Universidad de Belgrano entre otros programas de posgrado en América, establece una tarea interesante para los presidentes de empresa.

Sostiene que ellos se ubican entre dos niveles de la estrategia corporativa. De un lado está la estrategia de alto nivel, de nivel político, la del gobierno corporativo, de la cual proviene lo que llama, ‘la gran estrategia’. Es la que se determina con la junta directiva y los accionistas tomando en cuenta el entorno de los negocios.

Y luego hay otro, el de las estrategias operacionales. Las de recursos humanos, marketing, tecnología o financieras. En ese nivel se determinan los planes de acción de los funcionarios de la empresa.

La tarea de los presidentes de las empresas entonces, es la de articular los dos niveles, el político y el operativo. “Cuando los CEO se olvidan de gran estrategia, no articulan los dos niveles”, dice.

Cuando reconocen que están metidos entre los dos niveles estratégicos - el político y el operativo -, la labor de los presidentes de empresas es la de activarlas. Para hacerlo, Daniel Scheinsohn propone moverse en seis áreas que facilitan y mejoran las conversaciones entre todos los grupos clave de la empresa. Las conversaciones con expresiones y con acciones, entre los grupos, son realmente el motor empresarial.

El hexágono de activadores de la estrategia es el siguiente:

  • Personalidad – conocer y fortalecer la personalidad de la organización.
  • Identidad – determinar con claridad lo que hace la organización sea diferente y única.
  • Cultura corporativa – entender los patrones de comportamientos internos en la corporación
  • Vínculo – cómo la organización se vincula con todos sus públicos, no solo con sus consumidores, por ejemplo.
  • Comunicación – comprender cuáles son los mensajes emitidos por la organización a través de sus acciones. De lo que dice y de lo que hace.
  • Imagen – verificar cuál es la construcción mental que hace el público respecto de la organización.
Los ejecutivos deben trabajar en cada uno de estos puntos para facilitar el desarrollo de la estrategia y ajustar sus acciones para conseguir los mejores resultados empresariales.

Cuando se une este modelo, dice el experto, se evita además lo que considera el peor error que se comete en la comunicación corporativa. “El de creer que la visión de una sola persona es la que vale para hacer una comunicación coherente”.

El problema está en que los presidentes se confían en la zona cómoda de la homogeneidad. “Te crea jaulas mentales. Cuando las empresas se meten solo en los problemas que puede ver, pueden quedar fácilmente atrapadas en el fracaso de su éxito”, concluye.


Entrevista a: Daniel Scheinsohn (Daniel es consultor y autor, profesor del Posgrado PIDE)
Fuente: Semana

30 de enero de 2024

Fomentando un ambiente abierto a la retroalimentación


¿Cómo fomentar un ambiente abierto a la retroalimentación constructiva dentro de un Equipo?

Una técnica que podemos usar para mejorar el entendimiento y comunicación referido a la actuación de las personas, es el "modelo de retroalimentación de SBI", que se compone de tres elementos principales, muy efectiva para ser específicos y concretos en el feedback:

Situación, Comportamiento e Impacto, .

Te explico más detalladamente cómo aplicar este modelo de manera individual o en una reunión:

1. Situación (S):
En esta parte, se describe específicamente la situación o el contexto en el que Suceden las cosas (Hechos, lugar, tiempo, gente involucrada y circunstancias).

Esto proporciona un marco de referencia claro para la retroalimentación a los involucrados.

Ejemplo: "Durante el último mes del trimestre, cuando estábamos trabajando en la implementación del OKR relacionado con el aumento de la retención de clientes..."

2. Comportamiento (Behaviour):
Aquí es donde se describe específicamente el comportamiento o las acciones que se observaron. Debes ser objetivo y concreto al describir lo que hicieron o no hicieron.

Ejemplo: "...noté que no se realizaron reuniones de seguimiento semanales con el equipo de atención al cliente, como se había acordado en las Dependencias del OKR."

3. Impacto (I):
En esta parte, se detalla cómo afectó el comportamiento observado a los resultados, al equipo u otros efectos negativos. Debes destacar el impacto real o potencial de manera clara y específica.

Ejemplo: "...esto resultó en una falta de comunicación y coordinación entre los equipos, avanzaron sin tener en cuenta la opinión de quienes están realmente al frente del cliente, y perdimos 10 días en iniciativas que no tuvieron impacto en la retención."

Luego podés invitar a la personas del equipo a reflexionar sobre la retroalimentación y discutir posibles soluciones o acciones correctivas.

Grabátelo… SBI SBI SBI, este enfoque te obliga a ser específico y dar feedback basado en hechos, lo que facilita la comprensión de la situación y las áreas de mejora. Además, fomenta una conversación constructiva y pasar a la acción en lugar de centrarse en la culpa, lo que es fundamental para el aprendizaje y la mejora continua dentro de una Organización.


Autor: Alejandro Lang (Alejandro es profesor de la Diplomatura DIDIE)

5 de diciembre de 2023

Las sillas de conversar

Entre cañas y pinchos, me dice un amigo que quieren hacer "Patrimonio inmaterial de la humanidad" a las señoras que charlan al fresco. 


Le digo que me parece una idea magnífica, pero que en vez de inscribir a las señoras en la lista de la Unesco, deberían incluir sus sillas. 

Sé que suena a una boutade, pero no lo es. Desde hace tiempo, tengo la sensación (quizás porque me hago mayor) de que nos están quitando los espacios para conversar. Este mismo verano, al visitar uno de esos pueblos pintorescos de la España Vacía, me di de bruces con una calle que estaba llena de señoras, conversando, tan placidamente, en sus sillas de tela. Ante la llegada de mi coche, no tuvieron más remedio que levantarse, apartar sus sillas y dejarme pasar. Al acelerar, levanté la mano en señal de disculpa, pero no solo por hacerlas levantas, sino por escamotearles algún chisme sobre el alcalde o un recuerdo de cuando iban al baile. 

Cada vez es más difícil encontrar un buen lugar para conversar, los bares están llenos de altavoces, los bancos brillan por su ausencia y las plazas se han convertido en una especie de mini centro comercial. 

Y es curioso, porque el acto de hablar sigue siendo la primera actividad de ocio del ser humano. Por mucho que inventemos redes sociales o inteligencias artificiales con las que charlar, la conversación humana sigue por delante de todo. 

Ayer, al subirme el autobús que me lleva a casa, me senté junto a un adolescente que hablaba por teléfono. Intentaba buscar un día de la semana para quedar con su novia. Por lo que entendí, ambos vivían en pueblos diferentes, así que calculaban cuál de los días podrían verse más horas. Quizás ese tiempo buscado fuera por algo más que una buena conversación, pero, aun así, la necesidad de socializar, el acto de estar cerca de otra persona, sigue interesando a esa generación llena de pantallas y estímulos. 

Por eso, si la Unesco tiene a bien leer esta columna, propongo que coloquen unas sillas donde les dé la gana (a poder ser, un sitio fresquito), porque necesitamos lugares para conversar. 

Todos. 

Desde las señoras de pueblo a los jóvenes enamorados, pasando por los escritores miopes. Si el poeta decía que para él la patria era la infancia, para mí, la patria es una silla de tela y una buena conversación.


Soy Jorge Corrales, escritor, y esto es una #ColumnaAlVacio. Me harías un favor si lo retuiteas.

1 de agosto de 2023

Cómo gestionamos el conflicto en nuestras organizaciones



¿Cómo gestionamos el conflicto en nuestras organizaciones?

¿Solemos evadir los momentos de confrontación interpretándolos con un sesgo negativo?

Es un juicio de valor que necesitamos revisar.

La Confrontación nos da la oportunidad de llegar a consecuencias superadoras. No nos quedemos con la simple mirada de uno solo. La multiplicidad de puntos de vista, experiencias y sugerencias es lo que permitirá engrandecer las ideas y alcanzar Metas más Exigentes.

Cuando hacemos del Debate Productivo una confrontación de egos para mostrar autoridad, perdemos la oportunidad de generar Valor al Negocio.

No se trata de quién gana, sino de sumar ideas con el fin de alcanzar los Desafíos que los Negocios de hoy nos exigen.

El Debate tiene 2 características que debemos contemplar: la opinión diferente la debemos exponer con Respeto y Fundamento. Si logramos compartir nuestro punto de vista con argumentos sólidos y validando la opinión de los otros, generaremos Debates Productivos enriquecedores.

Pensar distinto es una fortaleza para el negocio.

Y el Exponer nuestras miradas con Respeto y Fundamento es nuestra responsabilidad.

Callar por no confrontar, empobrece el resultado.

Sigmund Freud nos enseñaba “Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos”

Hagámonos cargo...



Autora: Andrea Linardi (Andrea es profesora del posgrado PIDE)

6 de abril de 2022

De la Innovación y la Disciplina

La innovación se construye en conversaciones, donde se complementan esfuerzos y miradas apuntando a una identidad y proyecto empresarial. Es una pauta básica que valoramos. Buscando ideas para reforzar el punto, nos encontramos con un artículo de Mariana Duobaitis, egresada de varios de nuestros posgrados como PIDE y PBA. Mariana es Delivery Manager en IncluIT, y tiene un sólido desarrollado gestionando proyectos, cambios empresariales y transformaciones digitales. A continuación compartimos su nota.
 
 

 
 
De la Innovacion y la Disciplina
 
Leyendo mucho sobre la gestión de la innovación organizacional parece que adoptarla como motor de crecimiento es una buena opción. Repasemos juntos por qué considerarlo:

La conversación cara a cara sigue siendo la forma de comunicación clave, en esta oportunidad para acordar cuál es el rol de la innovación:

- en el impulso de la empresa hacia lograr sus nuevos objetivos

- y para potenciar la competitividad del equipo.

Cada uno pone a disposición su mayor fortaleza, para sentar las bases:

- Los Líderes Técnicos trabajan para tomar conciencia de los proyectos, tecnologías y conocimiento alrededor de la innovación.

- Los Líderes de equipos junto a los Líderes Técnicos trabajan en definir un lenguaje común para describir la innovación en los diferentes proyectos.

- Los Líderes de equipos junto a las áreas de soporte trabajan en mejorar los procesos y las herramientas de seguimiento, medición y control que acompañan a la innovación

- La Dirección junto al equipo puede entonces identificar las iniciativas principales para el siguiente periodo.

El foco está en que cada paso "haga sentido al equilibrio organizacional", combinando:

- iniciativas centradas en los clientes,

- iniciativas en el espacio de tendencias,

- y creando condiciones propicias para la transformación de los equipos.

Otro punto clave en sintonía tiene relación con que las personas involucradas en las iniciativas de innovación tengan un sentido de propiedad y orgullo sobre los proyectos y acciones que llevan adelante. Este profundo compromiso, permite desarrollar dinámicas evolutivas para impulsar las mejores ideas y eliminar el resto aunque puedan ser viables también.

El proceso de innovación debe ser transparente y garantizar que la organización sabe qué se está decidiendo, por qué, y cómo se beneficia a la empresa. De este modo la Innovación deja de ser responsabilidad de unos pocos para convertirse en un importante y motivador desafío orgánico.

Finalmente aplicando principios de orden y constancia, tolerando la frustración y generando nuevos planes como respuesta, establecerá a la innovación como fuente de energía para dar el próximo gran salto y con la disciplina como marco. 
 
 
Autora: Mariana Duobaitis (Mariana es egresada de los posgrados PIDE y PBA)
Fuente: LinkedIn de Mariana Duobaitis

9 de junio de 2021

Una guía para la Comunicación Interna, según el modelo de Basecamp

La comunicación es estratégica y la gestión de la comunicación es la esencia de la gestión. Cuando hablamos de trabajo en equipo básicamente nos referimos a cómo encaramos las formas de comunicarnos para lograr resultados.

Basecamp es una empresa de software que ha hecho un culto de esto, buscando convertirse en referente por sus políticas laborales, sus pautas de gestión y su enfoque de comunicación. Los han volcado en varios libros muy recomendables como "Reinicia" (parte de la bibliografía de nuestros posgrados) y "Remoto". 


Pese a que todo caso de éxito puede incluir un lado oscuro, que le costó que un tercio de sus empleados dejaran la empresa en 2021, queremos compartir una síntesis de su Guía de Comunicación Interna.

La misma que se encuentra disponible en su web, fue sintetizada y traducida por Iván Leal en Twitter, a quien agradecemos su trabajo. Iván es especialista en diseño, narrativa y mensajes. A continuación su resumen:

Basecamp tiene una guía de comunicación interna para ayudar a sus equipos a comunicarse con más claridad. Contiene ideas tan potentes que muchas compañías podrían mejorar sus procesos de trabajo con solo interiorizar algunas de ellas.

Aquí van los 10 primeros puntos:

Como ellos dicen, la guía más que requisitos, expresa ideas generales y filosofía de trabajo, «pero sirven para definir límites y prácticas comunes cuando hacemos la única cosa que afecta a todo lo demás: comunicar».

1. No puedes no comunicar; evitar discutir sobre un problema evidente para todo el mundo ya es comunicar. Hay pocas cosas tan importantes como estudiar, practicar y perfeccionar como la comunicación clara.

2. Tiempo real a veces, asíncrono la mayor parte del tiempo.

3. La comunicación interna basada en escribir textos extensos (más que en una rutina de comunicación verbal con reuniones, charlas o chats) sirve para reducir reuniones, videoconferencias, llamadas y otras posibilidades de interrumpir y ser interrumpido.

4. Hay que dar a las discusiones relevantes el tiempo suficiente y necesario para que se desenvuelvan; apresurarse en emitir un juicio, o exigir respuestas inmediatas solo sirve para incrementar la probabilidad de tomar una mala decisión.

5. Las reuniones son el último recurso, no la primera opción.

6. Escribir «solidifica», el chat «disuelve»; las decisiones relevantes comienzan y finalizan con un intercambio de reflexiones bien formadas, no con un duelo de «una frase por línea». Si es importante o crítico plásmalo por escrito, no lo comuniques por chat.

7. Hablar solo sirve a quien está en la reunión, escribir sirve para todo el mundo. Esto incluye a las personas a las personas que no pudieron asistir, o a futuros empleados que se incorporarán de aquí en adelante.

8. Si tus palabras pueden interpretarse de diferentes maneras, seguro que serán interpretadas en su sentido más dañino posible.

9. Nunca esperes o exijas a alguien que te responda inmediatamente a menos que se trate de una verdadera emergencia. La expectativa de una respuesta inmediata es tóxica.

10. Si tienes que repetir lo que has dicho, es que no fuiste claro la primera vez. Sin embargo, si de lo que estás hablando es completamente nuevo, probablemente tendrás que repetirlo durante años hasta que sea escuchado. Elige sabiamente tus «repeticiones».

Aunque iba a incluir sólo 10 puntos, el número 11 creo que sintetiza algo esencial y no podía dejarlo fuera:

11. La mala comunicación genera más trabajo.

Aquí tienes el resto de puntos de la guía: https://basecamp.com/guides/how-we-communicate

He recogido los 30 puntos y los he montado en estos tres documentos, por si alguien quiere tenerlos a la vista en casa o ponerlos con chinchetas en las paredes de su oficina.
  

 
 
 
 
Fuente: Iván Leal y Basecamp