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16 de junio de 2026

Los CEOs que marcan la diferencia en tiempos inciertos

Liderando el futuro cuando no se puede predecir
Las reglas del juego han cambiado. En un mundo donde los planes se vuelven obsoletos antes de implementarse, donde lo inesperado no es la excepción sino la norma, la estrategia tradicional se derrumba. Frente a este panorama, el rol del CEO se transforma: ya no es quien controla, sino quien diseña apuestas, orquesta sentidos y navega paradojas. 
En este artículo comparto un enfoque actualizado sobre cómo pensar y ejercer la estrategia en contextos de alta incertidumbre. No se trata solo de nuevas herramientas, sino de nuevas formas de mirar, de entender el mundo. 

Del plan al principio y a la estrategia: menos predicción, más claridad 
Los planes rígidos se caen. Lo que funciona es actuar desde principios rectores, valores que guían decisiones incluso cuando el terreno es inestable. El CEO que lidera con visión y coherencia inspira a su organización a moverse con sentido, aun sin saber qué hay más adelante. 
En tiempos inciertos, lo más importante no es tener el mapa perfecto, sino una Visión clara de donde se quiere llegar. 

Nuevos modelos mentales: pensar distinto para decidir mejor 
La incertidumbre no se resuelve con más análisis, sino con otro tipo de pensamiento. Necesitamos CEOs que abracen la complejidad, que piensen en sistemas dinámicos, que integren lo emocional, lo social y lo espiritual. La estrategia se vuelve una práctica de consciencia más que una técnica racional. 
Cambiar la estrategia empieza por cambiar el modelo mental del líder. El modelo mental holístico es fundamental para manejar cualquier organización en los contextos actuales. 

Ecosistemas en lugar de estructuras: diseñar redes, no organigramas 
Las empresas que sobreviven y prosperan hoy no se organizan como pirámides, sino como nodos en redes vivas. El nuevo CEO entiende que el poder ya no está en controlar, sino en articular relaciones y permitir que los flujos de valor se muevan con libertad. En armar equipos auto organizados. Pensá en plataformas, no en silos. Pensá en comunidad, no en competencia. 

Estrategia como prototipo: aprender en movimiento 
La estrategia no es un documento. Es un proceso vivo. Las mejores organizaciones trabajan con hipótesis estratégicas que se testean, se ajustan y se iteran. El futuro pertenece a quienes se animan a equivocarse rápido, sin mucho costo y con propósito. 
En lugar de defender el plan, diseñá experimentos estratégicos. 

Cultura antifrágil: fortalecerse con el caos 
Inspirados en Taleb, hablamos de empresas que no solo resisten la incertidumbre, sino que se benefician de ella. ¿Cómo se logra? Con culturas que valoran la autonomía, la experimentación y la resiliencia colectiva. Donde el error no se castiga, sino que se transforma en insumo. 
Una organización que aprende es una organización que se vuelve más fuerte con cada crisis. 

El CEO como orquestador de sentido 
En este nuevo juego, el líder ya no es solo quien da instrucciones. Es quien orquesta sentidos compartidos, habilita conversaciones estratégicas, y da lugar a lo emergente. Como un director de orquesta que no impone notas, sino que coordina talentos diversos hacia una visión compartida. 
El futuro no se controla. Se crea. Y se crea con otros. 

Narrativa, arte y consciencia: los diferenciales del nuevo liderazgo 
Las grandes decisiones no se toman solo con datos. También se toman con intuición, sensibilidad, arte. Por eso, cada vez más CEOs se forman en filosofía, música o neurociencia. No es moda. Es estrategia. Porque para guiar en lo incierto hay que cultivar la consciencia, la escucha y la presencia. 

Epílogo: más allá del plan, el propósito 
Quizás no podamos prever lo que vendrá. Pero sí podemos decidir desde dónde queremos actuar. La estrategia del futuro no busca eliminar la incertidumbre: la abraza. Y la convierte en oportunidad. 
No es el más fuerte el que sobrevive, sino el que mejor se adapta. Pero hoy, adaptarse implica también atreverse a imaginar.

Autor: Roberto Serra (Roberto fue mentor de Fernando Cerutti y es fundador de SLADE)

17 de septiembre de 2024

Vaya directo: el manifiesto

I. LAS RRPP TRADICIONALES ESTÁN MUERTAS.

Durante demasiado tiempo, los fundadores han cedido el control de sus narrativas a los medios y a los intermediarios.

Antes de internet, era por necesidad. La forma de llegar a grandes audiencias era a través de los medios de comunicación, y la forma de conseguir cobertura mediática era a través de publicistas profesionales.

Hoy en día, se puede acceder directamente a la mayor parte del planeta a través de las redes sociales o el correo electrónico. Ya no es necesario recurrir a los tradicionales guardianes de la información y a los intermediarios de la reputación, especialmente porque su propia credibilidad se ha desplomado.

El viejo manual de relaciones públicas de depender de terceros con intereses desalineados está obsoleto.

Pero si bien el mundo ha cambiado, las normas de comunicaciones no. Todavía están encerrados en ámbar los viejos hábitos: priorizar los medios de comunicación sobre las redes sociales, buscar clics en lugar de fomentar comunidades y evitar riesgos reciclando tácticas gastadas.

Las “comunicaciones corporativas” en sí mismas son ahora un oxímoron, ya que un comité sin rostro no puede comunicar nada significativo. Si los comunicados de prensa se leen como si hubieran sido escritos por una docena de mandos intermedios, es porque lo fueron. Su único propósito perceptible parece ser el de evitar molestar a nadie y poner en peligro las perspectivas laborales futuras de esos mandos intermedios.

Las historias resultantes son insulsas y genéricas, con la pasión reducida a una papilla. Las comunicaciones tradicionales son un anacronismo.


II. LA COMUNICACIÓN ES EL TRABAJO DEL FUNDADOR.

Durante una década, nos han dicho que los fundadores de tecnología son villanos de dibujos animados, que las nuevas empresas financiadas con capital de riesgo son estafas y que las nuevas tecnologías nos destruirán a todos.

Tal vez hubo un momento en que los fundadores podían simplemente concentrarse en construir: los medios de comunicación los veían como una curiosidad, no como una amenaza a la jerarquía natural que necesitaba ser puesta en su lugar. Pero si esa época existió alguna vez, ya pasó.

Puede que a usted no le interese "El Relato", pero a él le interesa usted. Y si se retira, está perdiendo su licencia para crear un movimiento y, por tanto, crear una empresa.

Construir un movimiento es difícil, pero debe hacerse, y deben hacerlo sus fundadores. La pasión, la visión y la convicción de un fundador no pueden ser simuladas por otros, y menos aún por los mandos intermedios que disfrutan de los comunicados de prensa y que ya están buscando sus próximos puestos de trabajo.

El mejor portavoz de cualquier empresa no es el que tiene el mejor lustre, el que tiene más tiempo en el cargo o las credenciales “correctas”. Es la persona que posee el conocimiento secreto sobre el que se construye la empresa, la persona que no sólo puede describir la idea sino que, frente a la oposición inevitable, luchar por ella y ganar.

Los fundadores deben tomarse su narrativa tan en serio como se toman los cohetes o los robots. Nunca subcontratarían su producto, y cuando se trata de convencer a otros para que apoyen la misión, la historia es el producto. Subcontratar las comunicaciones es tan malo como subcontratar el código.

Como evangelistas, los fundadores son insustituibles.


III. VAYA DIRECTO O VUELVA A CASA.

Ir directamente a las personas que importan es la forma en que los fundadores retienen el control sobre sus narrativas y preservan la singularidad de sus empresas. A aquellos que son testarudos, poco ortodoxos y desagradables nunca se les debe limar las asperezas por miedo a ofender intereses arraigados.

Pero ir directo no significa hacerlo solo. No significa rechazar ayuda o despreciar a otros que puedan amplificar su mensaje. Y ciertamente no significa simplemente gastar más.

Ser directo significa elaborar y contar tu propia historia, sin depender de intermediarios.

Así como los fundadores pueden tener talentos más naturales en productos, gestión o ingeniería, algunos fundadores tendrán talentos naturales para comunicarse, mientras que a otros les resultará más difícil.

La buena noticia es que ir directo y construir un movimiento, si bien no es fácil, son habilidades que se pueden desarrollar con disciplina y tiempo. La mala noticia es que, a diferencia de lo que ocurre con la ingeniería o la gestión, las fallas en las comunicaciones son inmediatamente públicas y personalmente humillantes. No sorprende que muchos se resistan a asumir esta responsabilidad.

Al mismo tiempo, los fundadores que estén dispuestos a aceptar ese desafío descubrirán que les brinda una enorme ventaja en el reclutamiento, la recaudación de fondos, las ventas y la configuración del entorno de información necesario para que sus empresas prosperen.


IV. ES HORA DE RECONSTRUIR LA ROSTRA.

En el centro de Roma, en su transición de una República a un Imperio, había una plataforma para oradores desde la cual los líderes de la ciudad se dirigían directamente al público.

Se llamaba "Rostra" porque se encontraba encima de los arietes de batalla (o rostrum) capturados de los buques de guerra enemigos. Desde aquí se pronunciaron discursos que influirían en la opinión pública, cambiarían regímenes y alterarían la historia.

Esa estructura física se ha perdido en el tiempo, pero ahora tenemos algo mucho más poderoso: una Internet libre y abierta con la cual construir una plataforma para oradores de escala ilimitada. Todo lo que necesitamos es la voluntad de construirlo.

La forma convencional de comunicarse tiene su atractivo. Subcontrate su mensaje, deje que algún tercero removido realice las formalidades de obtener “impresiones” y ahórrese los riesgos y la incomodidad que conlleva poner su propio nombre en juego.

Pero ese camino es incompatible con la grandeza.

Rechace las convenciones: cree su propia plataforma, cree su propia audiencia y cree su propia narrativa.

Vaya directo.


Autora: Lulu Cheng Meservey
Traducción, adaptación y edición: Mariano Morresi

14 de julio de 2007

Management Estratégico = Espíritu Curioso. Debates

Emilio:
Muy buena tu reflexión. En primer lugar trataré de aportar alguna definición sobre los conceptos que dieron lugar a nuestra discusión y tu posterior pregunta. Ahí va:

  • Un CEO (Chief Executive Officer) es decir un Oficial Ejecutivo en Jefe, es el Gerente General de una empresa, o como dice la definición (
http://es.wikipedia.org/wiki/Gerente) es la persona con la más alta responsabilidad de una Organización, pero lo más importante es saber que es el responsable de construir la estrategia de la empresa para lograr el mayor retorno para los accionistas (en caso que sea una S.A.) o lograr los Objetivos Estratégicos determinados por la visión de la empresa.
  • Un CFO (Chief Financial Officer) es decir un Oficial Financiero en Jefe, es el máximo responsable financiero de toda Organización, sería un Gerente de Finanzas.
  • Y por último, un CIO (Chief Information Officer) es decir un Oficial Informático (Sistemas) en Jefe, es el máximo responsable de Information de toda Organización. (Sistemas y tecnología) Más información en:
  • http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=16428

    Espero que les hayan quedado en claro estas terminologías que en definitiva no son más que eso, lo importante es lo que las personas hacen y no lo que las personas son. Recuerden que el “puesto de trabajo” lo hacen las personas, no los cargos.
    En referencia a tu carta, luego pondré mi opinión sobre tu reflexión. Espero haber sido claro. Fernando Cerutti