23 de junio de 2021

Crea el entorno

El caos y la auto-organización, las redes y la colaboración, son parejas que se llevan muy bien en sistemas complejos, en realidades interdependientes y recursivas, en entornos VUCA o BANI.

Como la perspectiva sistémica puede aplicarse a diferentes niveles de análisis e intervención, uno donde podemos ver con más detalle su despliegue es en los equipos de trabajos. Y allí las leyes del caos pueden mostrarse a pequeña escala: el efecto mariposa, los atractores, los fractales, la emergencia y las paradojas. Y conectándolo con la colaboración podemos empezar a pensar en intervenciones mínimas, pero estratégicas, para lograr cambios. Se trata de establecer el contexto adecuado para que se den las cosas.

Queremos compartir un artículo que trata estos temas y abre el juego desde una mirada que vincula lo personal, lo generacional, lo gerencial y lo conceptual. Fue escrito por Pablo Quintela, egresado del posgrado en Management Estratégico. Pablo es un colega muy formado, con experiencia en ingeniería de manufactura, gestión industrial, gestión de grandes proyectos, reingeniería organizacional y cambios de concepción metodológica. Además como docente también ha desarrollado una veta didáctica que comparte en su LinkedIn, que invitamos a visitar.

A continuación su aporte para generar condiciones que posibiliten los resultados. 

Crea el Entorno

Este último jueves, como en otras oportunidades, al retirar a mi hija de tan sólo 8 años de su escuela lo primero que me dice luego de saludarme, es: "Papi, ni bien termino el almuerzo ya quedamos con mis compañeros, vamos a hacer un Zoom para terminar la tarea juntos."

Lo que está haciendo mi pequeña junto con sus compañeritos de clase, de forma natural, es aprovechar el entorno para trabajar de forma colaborativa, sin saber siquiera qué es eso.

Nada inducido. Su maestra nunca se lo pidió, yo nunca se lo sugerí. Sólo aprovecha las condiciones.


El Ambiente Colaborativo

El trabajo colaborativo existe cuando individuos trabajan juntos intercambiando ideas y pensamientos para lograr un objetivo común. Comparten conocimientos e intercambian habilidades. Pudiendo, inclusive, unificar actitudes.

Podría considerarse una forma de trabajo en equipo. Pero tiene sus diferencias.

Mientras que el trabajo en equipo se organiza específicamente para llevar a cabo determinada tarea de forma más efectiva, el trabajo colaborativo es auto-organizado. Es decir, cuando en un equipo de trabajo la tarea se divide en subtareas que se asignan sistemáticamente a cada integrante del equipo para alcanzar el resultado buscado; en el trabajo colaborativo las tareas se asumen en función de quien mejor pueda llevarlas a cabo aprovechando la complementariedad de los conocimientos y de las habilidades, pensando en el mejor resultado para la comunidad que compone aquel grupo de trabajo.

A diferencia de un equipo de trabajo, donde la figura del líder se destaca o asigna, en el trabajo colaborativo el liderazgo es espontáneo y en ocasiones compartido.

¿Quién le enseñó todo esto a mi hija? - Posiblemente nadie. Es parte del entorno.


Las Nuevas y las Viejas Generaciones

Yo soy parte de la generación X. (Sí, de las viejas generaciones.) Aquella educada en gran medida por la televisión. Mis padres, a diferencia de mis abuelos con ellos, no estaban indicándome todo el tiempo qué tenia o no que hacer, gozaba de mayor libertad. Ambos dos tenían que trabajar y no podían estar tan presentes como otrora mis abuelos con ellos.

La información existía, pero en relación con la actualidad era de tedioso acceso. Era necesario pasar horas o días en una biblioteca para encontrar una respuesta a aquello que uno intentaba resolver. Y buscar respuestas en una biblioteca era impracticable para un niño de 8 años. Las charlas telefónicas eran no sólo incómodas, sino muy costosas. Compartíamos entonces las experiencias sentados en el cordón de la vereda, mientras la luz del día lo permitía.

Mi hija pertenece a la generación Alfa. Aquella que sucede a la Z (Centennials), que a su vez sucede a la Y (Millennials). Nacida y educada desde temprano con Internet.

Desde muy pequeña usa pantallas táctiles. Se instala sus aplicaciones y crea contenido con ellas: música, fotos, videos. Investiga con Google. Aprende idiomas con Duolingo. Juega en red con sus amigas para "cumplir misiones" conjuntas. Comparten todo lo que hacen, cuando quieren, prácticamente sin restricción de horario. Pasa más tiempo conectada con sus amistades compartiendo experiencias, que mi generación a su edad.

Si lo miramos desde la neurociencia, no existen diferencias significativas en términos de capacidad o potencial intelectual entre la generación X y las nuevas generaciones. Diría ninguna. Sin embargo, mi hija está aprendiendo a mucha más velocidad que a la que aprendía yo. E incluso está desarrollando de pequeña, habilidades que yo tuve que desarrollar de grande. Algunas de ellas, aún las sigo desarrollando.

El punto está entonces en que el actual entorno permite un mejor provecho de las capacidades y del potencial en las nuevas generaciones.


La Redarquía y el Fin de la Jerarquía

Mi generación ha sido formada bajo el esquema de Jerarquías. Aquellas que fueron mutando a modelos organizacionales más flexibles, con la introducción de relaciones matriciales. Sin embargo, los modelos organizacionales matriciales aún hoy son difíciles de implementar en culturas netamente jerárquicas.

La Redarquía es un modelo organizativo emergente y característico de estas nuevas redes abiertas de colaboración. Se basa en interacciones que mantienen entre sí los individuos cuando comparten su talento y su conocimiento de forma abierta y transparente, en relaciones de igual a igual.

Globant, empresa multinacional de origen argentino dedicada a la ingeniería de software, -considerada unicornio y caso de estudio en Harvard- utiliza su propio sistema de redarquía que lo describe como su ingrediente secreto y lo llama Agile POD's (cápsulas ágiles, quizás).

Tal como la empresa lo define, un Agile POD es un equipo auto-organizado, colaborativo y autónomo, enfocado en cumplir objetivos estratégicos, creativos y de producción. Es interdisciplinario y multidisciplinario. Y es medido de acuerdo a su innovación, su velocidad, su calidad y su autonomía.

La metodología Agile PODs es hoy para Globant, lo que el TPS fue para Toyota en los 1970's. Es el sistema de producción que la hace exitosa. Pero al igual que en el caso Toyota, con la metodología no alcanza. Es necesario contar con el mindset que permita sostenerla y mejorarla.

En comparación, hace ya algunos años en ciertas industrias de hardware vienen tomando importancia las metodologías QRM y Q-ROC. Una derivada de la otra, ambas nacidas de la mano del profesor de Ingeniería Industrial e Ingeniería de Sistemas de la universidad de Wisconsin, Rajan Suri en los años 80. La metodología Q-ROC consiste en el empleo de células autónomas que cruzan estructuras jerárquicas y funcionales. Están compuestas por personas polivalentes (cross-trained) y forman un equipo independiente que es responsable de todas las actividades en la secuencia de trabajo.

Con las nuevas generaciones y las nuevas mentalidades, ¿estamos asistiendo al fin de la Jerarquía?



Caos y Atractores

Las organizaciones son sistemas complejos. Una causa no determina un efecto, sino que múltiples causas, algunas poco perceptibles, producen diversos efectos, muchos de ellos imprevisibles. Las organizaciones responden a la Teoría del Caos.

Aquella teoría indica que el comportamiento de los sistemas complejos no es lineal, y que condiciones iniciales sutilmente diferentes pueden crear enormes diferencias en el resultado final. Éste es el comportamiento natural. Forzar un sistema complejo a un comportamiento lineal es un desperdicio de energía. Simplemente no es posible.

El resultado final de un sistema caótico entonces no es predecible, sin embargo, el caos puede ser un desorden contenido. El sistema puede ser atraído hacia un tipo de comportamiento -errabundo, pero dentro de determinados límites- mediante el uso de atractores. Unas pocas reglas básicas que definan el comportamiento individual y las interacciones, pueden lograr que un conjunto grande de individuos se auto-coordine colectivamente.


Crea el Entorno

Los complejos de recuperación de especies en extinción de flora y de fauna parten de entender como funciona la complejidad de un ecosistema. Hay condiciones del hábitat o entorno que garantizar, pero luego el sistema de comportamiento caótico hace las cosas por sí sólo. Así por ejemplo, existen parques para cría en cautiverio que mediante el uso de estrategias de intervención mínima tales como evitar el apareamiento entre consanguíneos sin desarmar las manadas o el incentivar la caza o la huida ante la amenaza (según sean carnívoras o herbívoras las especies), permiten exitosamente el incremento del número de cabezas y luego su reinserción en ambientes salvajes.

“la estrategia es diseño con criterio, imaginación intuitiva y aprendizaje emergente, es transformación y perpetuación; debe comprender el conocimiento individual y la interacción social, la cooperación al igual que el conflicto; tiene que analizar antes, programar después y negociar durante; y todo esto debe ser en respuesta a un entorno que puede ser exigente” - Henry Mintzberg


Si tomas una semilla, la germinas y la pones en tierra. Si le brindas las correctas condiciones de humedad y temperatura, y te ocupas de regarla; la naturaleza hará el resto. No es necesario indicarle al brote cómo ni hacia dónde tiene que crecer.

Echa a la basura el micro-management. Como líder o responsable de una organización del tipo y tamaño que sea, encárgate de brindar el entorno de trabajo, definir las reglas y proveer los medios para la interacción. Diseña los atractores. Evalúa y corrige constantemente la estrategia.

Consigue buenas semillas y genera las condiciones iniciales que hagan la diferencia en el resultado final.

Crea el Entorno.

 

9 de junio de 2021

Una guía para la Comunicación Interna, según el modelo de Basecamp

La comunicación es estratégica y la gestión de la comunicación es la esencia de la gestión. Cuando hablamos de trabajo en equipo básicamente nos referimos a cómo encaramos las formas de comunicarnos para lograr resultados.

Basecamp es una empresa de software que ha hecho un culto de esto, buscando convertirse en referente por sus políticas laborales, sus pautas de gestión y su enfoque de comunicación. Los han volcado en varios libros muy recomendables como "Reinicia" (parte de la bibliografía de nuestros posgrados) y "Remoto". 


Pese a que todo caso de éxito puede incluir un lado oscuro, que le costó que un tercio de sus empleados dejaran la empresa en 2021, queremos compartir una síntesis de su Guía de Comunicación Interna.

La misma que se encuentra disponible en su web, fue sintetizada y traducida por Iván Leal en Twitter, a quien agradecemos su trabajo. Iván es especialista en diseño, narrativa y mensajes. A continuación su resumen:

Basecamp tiene una guía de comunicación interna para ayudar a sus equipos a comunicarse con más claridad. Contiene ideas tan potentes que muchas compañías podrían mejorar sus procesos de trabajo con solo interiorizar algunas de ellas.

Aquí van los 10 primeros puntos:

Como ellos dicen, la guía más que requisitos, expresa ideas generales y filosofía de trabajo, «pero sirven para definir límites y prácticas comunes cuando hacemos la única cosa que afecta a todo lo demás: comunicar».

1. No puedes no comunicar; evitar discutir sobre un problema evidente para todo el mundo ya es comunicar. Hay pocas cosas tan importantes como estudiar, practicar y perfeccionar como la comunicación clara.

2. Tiempo real a veces, asíncrono la mayor parte del tiempo.

3. La comunicación interna basada en escribir textos extensos (más que en una rutina de comunicación verbal con reuniones, charlas o chats) sirve para reducir reuniones, videoconferencias, llamadas y otras posibilidades de interrumpir y ser interrumpido.

4. Hay que dar a las discusiones relevantes el tiempo suficiente y necesario para que se desenvuelvan; apresurarse en emitir un juicio, o exigir respuestas inmediatas solo sirve para incrementar la probabilidad de tomar una mala decisión.

5. Las reuniones son el último recurso, no la primera opción.

6. Escribir «solidifica», el chat «disuelve»; las decisiones relevantes comienzan y finalizan con un intercambio de reflexiones bien formadas, no con un duelo de «una frase por línea». Si es importante o crítico plásmalo por escrito, no lo comuniques por chat.

7. Hablar solo sirve a quien está en la reunión, escribir sirve para todo el mundo. Esto incluye a las personas a las personas que no pudieron asistir, o a futuros empleados que se incorporarán de aquí en adelante.

8. Si tus palabras pueden interpretarse de diferentes maneras, seguro que serán interpretadas en su sentido más dañino posible.

9. Nunca esperes o exijas a alguien que te responda inmediatamente a menos que se trate de una verdadera emergencia. La expectativa de una respuesta inmediata es tóxica.

10. Si tienes que repetir lo que has dicho, es que no fuiste claro la primera vez. Sin embargo, si de lo que estás hablando es completamente nuevo, probablemente tendrás que repetirlo durante años hasta que sea escuchado. Elige sabiamente tus «repeticiones».

Aunque iba a incluir sólo 10 puntos, el número 11 creo que sintetiza algo esencial y no podía dejarlo fuera:

11. La mala comunicación genera más trabajo.

Aquí tienes el resto de puntos de la guía: https://basecamp.com/guides/how-we-communicate

He recogido los 30 puntos y los he montado en estos tres documentos, por si alguien quiere tenerlos a la vista en casa o ponerlos con chinchetas en las paredes de su oficina.
  

 
 
 
 
Fuente: Iván Leal y Basecamp