16 de junio de 2007

Management Estratégico = Espíritu Curioso. Casos

Un camino para crecer: desde Córdoba, una experiencia en red.
Somos mucho más que dos

Con sus socios, Pablo Moreno, un productor mixto, intensificó sus planteos y se lanzó a trabajar en Uruguay.

Pablo Moreno es un productor de Noetinger, en el sudeste cordobés, que a partir de la construcción de redes de confianza e incorporación de tecnología apuntala el crecimiento de su empresa en el tiempo. La región en la que Moreno se desempeña se encuentra a unos 50 kilómetros al noroeste de Marcos Juárez. Sin embargo, poco tiene que ver con los suelos agrícolas que caracterizan al corazón agropecuario argentino (ver Suelos overos y poquita agua). Allí, Moreno administra la empresa familiar, arrienda otros campos vecinos y gestiona un fideicomiso construido a base de confianza entre un grupo de productores amigos.
Pero vayamos por partes. En el terreno estrictamente productivo, el establecimiento "El Chañar" posee 1.570 hectáreas, de las cuales 750 son agrícolas (capacidad de uso III), 490 corresponden a suelos overos (capacidad de uso V, VI y VII) y las 330 restantes con monte natural. El esquema productivo es mixto, combinando agricultura con ganadería de cría e invernada; todo en siembra directa continua desde hace 14 años.
Desde entonces, su estrategia fue intensificar el sistema productivo, a la vez que se tornaba más sustentable económica y ambientalmente. En la campaña 87/88, la ganadería era extensiva, sobre campos naturales y pasturas de pasto llorón y grama rhodes, lo cual llevaba a una sobreoferta de pasto en verano y un déficit muy marcado en invierno. La consecuencia final era un ajuste permanente de carga y un sobrepastoreo de rastrojos en invierno.
Sin embargo, Moreno se anima a incorporar la alfalfa, en mezcla con cebadilla y festuca, a lo que sumó "un manejo del pastoreo con boyeros eléctricos y reservas de forraje", contó el profesional.
Productivamente, logró disminuir el bache de oferta de forraje invernal, bajando la presión de pastoreo sobre rastrojos. Por otro lado, la inclusión de un cultivo como la alfalfa, con raíces profundas que llegan hasta la napa, independiza la oferta de forraje de las precipitaciones primaverales.
"Desde que incluimos pasturas con base alfalfa, la escasez de lluvia primaveral que esporádicamente ocurre no se siente. Sirva como ejemplo que desde el 96 los índices de preñez nunca bajaron del 85%", agregó.
Cinco años después incorpora la suplementación estratégica con grano y silaje de planta entera de maíz. "El tener un manejo ajustado en maíz nos permitió aumentar la producción y por ende, la carga", destacó. Finalmente, desde hace 3 campañas, generalizó "el uso de verdeos intercalares en la rotación agrícola".
Específicamente, en los lotes agrícolas que tienen una rotación trigo/soja de segunda, maíz, soja de primera "incluimos verdeos de raigrás entre el maíz y la soja", destacó. El objetivo es doble. Por un lado, aumentar la oferta forrajera, con su consecuente aumento de carga. Y, por otro lado, mantener todo el tiempo los suelos cubiertos con cultivos.
La inclusión de sojas y maíces precoces -que se cosechan a fines de febrero- permitió adelantar la siembra del raigrás, favoreciendo la recarga hídrica del perfil con las lluvias otoñales. "Es más, en algunos casos hacemos siembras aéreas de raygrás, cuando el maíz está en madurez fisiológica", agregó Moreno.
Si a ello se le suma una acertada fertilización nitrogenada y una fecha temprana en la siembra del verdeo, fácilmente se comprenderá que el resultado es una mayor oferta forrajera invernal. Todo "sin afectar negativamente la productividad del cultivo siguiente", enfatizó.
Pero no todo es tecnología agronómica. El otro pilar en que se apoya la empresa de Moreno es la construcción de capital social, a partir de la generación de confianza con un grupo de productores, de diferentes escalas, de la región.
"Lo primero que hice fue sumarme a un grupo de Cambio Rural para intercambiar conocimientos y experiencias", destacó.
De a poco fueron aprendiendo que la diversidad de tamaño productivo y la variedad de actividades (desde propietarios hasta inquilinos y prestadores de servicios) sinergizaba el intercambio de conocimientos.
"El productor grande aprende la gestión de los detalles del más pequeño. Y éste accede a tecnologías que de otra manera le serían casi restrictivas", destacó Moreno.
Poco a poco el grupo ganó en confianza. Tal es así "que nos animamos a constituir una regional de Aapresid, ampliando el abanico de productores que conformaron la red", enfatizó. Y esa red no sólo aumentó el volumen de conocimiento intercambiado, "sino que comenzamos a realizar emprendimientos conjuntos", agregó Moreno.
El primer paso fue constituir una sociedad de hecho, para alquilar campos en la zona. "Lo interesante es que de entrada construimos una cultura de trabajo basada en una visión de largo plazo, en la cual la renta priorizada no era la estrictamente inmediata", afirmó.
El segundo paso fue formalizar esa sociedad, armando un fideicomiso. "Cada uno aporta su fortaleza: algunos las tareas agrícolas, otros la gestión y otros el capital", explicó el productor cordobés.
Y no todo termina en el país. "Con parte del grupo diseñamos y emprendimos un negocio agrícola en Uruguay, basado en el alquiler de campos", narró Moreno (ver Uruguay).
Además, los conceptos aprendidos y vividos en el grupo "los apliqué dentro de mi propia empresa", afirmó. Así, los empleados pasan a ser socios del proyecto, siendo la capacitación el punto de partida.
El último paso en esta línea fue la incorporación de un residente en "El Chañar". Aprovechando el proyecto educativo de Aapresid, que consiste en que jóvenes profesionales hagan una residencia de un año en campos de productores, "me sumé al desafío", destacó Moreno.
Específicamente, Federico Sampaoli comenzó a trabajar en septiembre de 2006, con el objetivo agronómico de aumentar la productividad de los suelos overos. "En menos de un año, descubrimos que la potencialidad forrajera de estos suelos se puede aumentar incorporando Grama rhodes", agregó Moreno.
Es más, parece que Sampaoli "se quedará a trabajar en la región, asesorando a un grupo de productores", concluyó.
Está claro que tecnología, conocimiento y construcción de capital social son las claves en los negocios. Y más si se los encara con visión de largo plazo.

Santiago Lorenzatti.
Fuente: Diario Clarín, Suplemento Rural, 16/06/2007
http://www.clarin.com/suplementos/rural/2007/06/16/r-01439116.htm

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