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10 de diciembre de 2024

Desbloqueando el potencial disléxico con la Inteligencia Artificial

Últimamente, he estado escuchando y leído sobre cómo el pensamiento disléxico puede ser un aliado en la interacción con la Inteligencia Artificial (IA).

La dislexia trae una dificultad del aprendizaje que afecta la capacidad de una persona para leer, escribir y procesar el lenguaje de manera efectiva, aunque se puede compensar. Nuestro pensamiento tiene particularidades donde podemos encontrar habilidades.


Una persona disléxica puede tener:
  • Pensamiento visual y espacial: La capacidad para visualizar conceptos y comprender relaciones espaciales.
  • Creatividad: La asociación entre dislexia y alta creatividad permite generar soluciones innovadoras y pensar de forma lateral.
  • Habilidad para resolver problemas: Al adaptarnos para aprender y procesar información, desarrollamos fuertes habilidades para la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
  • Intuición: Muchos de nosotros tenemos una intuición aguda, captando patrones y conexiones que otros podrían pasar por alto.
  • Perseverancia y resiliencia: Superar las dificultades asociadas con la dislexia requiere una gran cantidad de perseverancia y resiliencia.
  • Habilidades interpersonales: La comunicación verbal fluida nos permite conectar con los demás y trabajar eficazmente en equipo.
  • Memoria y comprensión auditiva: Muchos poseemos una excelente memoria auditiva, lo que facilita retener información hablada con eficacia.
  • Enfoque en detalles importantes: A pesar de las dificultades con la lectura y escritura, tenemos una capacidad notable para enfocarnos en detalles importantes y detectar errores.
  • Capacidad para simplificar la complejidad: Nuestra visión holística nos permite abordar problemas complejos de manera efectiva.
Personalmente, he comenzado a indagar en el uso del ChatGPT y he encontrado que:
  • Corrige mis errores de escritura, incluso cuando omito letras o palabras.
  • Me ayuda a revisar y redactar mis propios textos, superando mi dificultad para corregirlos.
  • Facilita la comprensión al leer textos en voz alta.
  • Completa ideas o relaciones de manera eficiente.
  • Me facilita encontrar conceptos que tengo arraigados, pero de los que no recuerdo su origen, autor o detalles.
  • Hace que mis textos sean más amenos y detallados sin el esfuerzo adicional de escribir.
Mi experiencia con la IA ha sido enriquecedora: ChatGPT no sólo corrige mis errores, sino que también me permite explorar y desarrollar mis ideas con mayor fluidez.

No genera mis textos ni las ideas de base; sino que mejora mi redacción, complementa, enriquece y sintetiza los conceptos que quiero desarrollar.

Te animo a que explores estas herramientas y las adaptes a tus necesidades. Las personas con dislexia poseemos un potencial increíble, encontrar formas de destacarlo es crucial para nuestro desarrollo.


Autora: Eliana Durán (Eliana es egresada de la Diplomatura DBA y el Posgrado en Management Estratégico)

19 de noviembre de 2024

Escritores: No es la IA, es el corpus

Via @interacciones llego a este artículo sobre qué perdemos cuando dejamos a una IA "escribir por nosotras", pasando a ser nosotras "el asistente de la IA" pero me gustaría añadir:

"No es la IA, es el corpus, estúpido". 


Dejad que me explique.

Creo que no me estoy limitando a la ya caduca acusación de "loros estocásticos" si digo que las capacidades (¡asombrosas!) de los grandes modelos de lenguaje son menos mérito de los ingeniosos procesos de "entrenamiento" que del corpus con el que fueron entrenados.

Es decir, la "inteligencia" (aceptamos pulpo como animal de compañía en vez de llamarlo "inteligencia") que emerge como "propiedad emergente" de un LLM emerge porque estaba contenida de forma implícita en el corpus de entrenamiento. 

No es una propiedad emergente de la IA sino una propiedad emergente del "acervo humano" implícito en los patrones estadísticos de la astronómica cantidad de textos usada en la fase de aprendizaje no supervisado, patrones que quedan brillantemente destilados en esa cosa asombrosa que es un "modelo de lenguaje".

Luego las fases de ajuste fino supervisado con prompts en forma de órdenes, y la fase final de aprendizaje por refuerzo con realimentación humana, optimizan el modelo de lenguaje para escupir respuestas a preguntas, pero las asombrosas (incluso para sus creadores) "propiedades emergentes" no surgen "de" lo ingenioso de estos procesos, sino que surgen "gracias a" lo ingenioso de estos procesos "de" el modelo de lenguaje que es un destilado "de" lo que un montón de gente ha escrito.

Pero los LLM llegan a donde llegan porque no pueden hacer otra cosa que sorprendentes inferencias lingüísticas a partir del corpus, y porque además el método estadístico hace que se refuercen las respuestas de consenso, los vínculos de redes semánticas que pueden inferirse de lo más estadísticamente frecuente en el corpus. 

Por eso los más sofisticados LLMs no pasan de ser, o productores de textos factualmente correctos pero adocenados, o productores de ingeniosas y sugerente inferencias a partir de ellos ante un prompt provocador o productores de alucinaciones. 

Pero entre las "inferencias lingüísticas" y las "alucinaciones" podría haber "verdadero ingenio", puntos de vista nuevos. Pero no lo hay. El LLM puede escupir truismos, puede escupir absurdos, y puede escupir juegos de palabras pero no puede escupir puntos de vista novedosos, como no sea que un absurdo o un juego de palabras pueda resultar ser un punto de vista novedoso simplemente porque el burro tocó la flauta por casualidad. 

Me lo encuentro una y otra vez .y esa es la razón por la que a veces uso GPT-4 como asistente de divergencia creativa o como buscador difuso, pero nunca como asistente de escritura. Hace unos años califiqué GPT-2 de "mediocrity engine" y sigo pensando lo mismo.

¿Qué significa esto para quien se enfrenta al deseo de escribir? Pues algo muy bueno: escribe si crees que tienes, o algo que decir que por lo menos a ti te parezca nuevo, algo que no esté ya en el acervo, o bien un deseo de autoexpresión que es una razón de lo más legítima

Y si no, no escribas, alma de cántaro, que la humanidad ya ha escrito suficiente. Y si tienes que escribir una mediocridad, por lo menos escribe una mediocridad tuya y solo tuya, no pongas tu firma debajo de una recombinación del acervo.

Porque de nosotros, ahora, se espera algo más que eso. Y me parece emocionante. Fin.


23 de enero de 2024

Anotar para multiplicar

Una característica distintiva que observo en quienes están constantemente desarrollando su crecimiento y el crecimiento del entorno en el que se encuentran es que tienen el hábito de tomar notas, documentar, dejar rápido por escrito las ideas.




Saben que las ideas son casi efímeras, como emociones que pasan, y tienen la habilidad de inmortalizarlas sin importar dónde ni la calidad con la que lo hacen. Saben también que con esa nota inicial se puede pasar al siguiente nivel y mejorarla, la opción de no escribir es como mantenerse en la inacción.

Parece una acción simple, pero ese reflejo en las notas personales es lo que habilita que el espiral continúe avanzando. Escuchar o leer una enseñanza es fundamental para empezar a explorar un nuevo territorio de conocimiento, describirlo con palabras propias lo construye realmente dentro de quien lo recibe, y además permite que el conocimiento se multiplique.

En lugar de guardárselas, comparten sus ideas para que puedan ser evolucionadas, criticadas, cambiadas.

Cuando un equipo entiende el valor de construir esas notas, inicialmente desprolijas (generalmente con formato wiki), pero incrementalmente mejoradas, entonces pasa a expandir el conocimiento entre cada participante.

El diálogo es importante como proponía en la nota del valor de saber hacer preguntas, lo que le sigue es la acción de bajar a tierra al menos un borrador. El diálogo es confortable porque todas las ideas parecen funcionar, el borrador ya sea en papel, wiki, compu, desafía a que esas ideas tomen algún grado de coherencia.

De mucho observar aprendí que una nota desprolija vale más que 100 horas de diálogo: bajá las notas, compartilas, y dejá que evolucionen y se nutran de cambios ajenos.


Autor: Guillermo Colsani (Guillermo es egresado del Posgrado en Management Estratégico)