- Las probabilidades de que te golpeen.
- Las consecuencias promedio de ser golpeado.
- Las consecuencias extremas de ser golpeado.
25 de febrero de 2025
Los tres lados del riesgo
8 de julio de 2021
CENTS, 5 puntos para emprender
Cuando se habla de emprendimiento sobra despliegue y falta síntesis. Por eso nos pareció una buena idea compartir un modelo sencilla para entender el valor de una oportunidad, ya sea para el emprendedor o para el inversor. El mismo fue compartido en Twitter por Patricio Molina, quien es emprendedor y co-fundador de Real Trends.
A continuación el hilo que compartió Patricio.
Si querés emprender o invertir en algo y necesitás una metodología sencilla para entender si la oportunidad es buena te presento CENTS, sigla en inglés de Control, Entrada, Necesidad, Tiempo y Escala.
Son 5 puntitos a revisar con los dedos de una mano.
Control: implica que la operación –desde el desarrollo del producto hasta la comercialización y la distribución– depende de lo que vos decidas.
¿Existe alguna persona o entidad que pueda "matar" tu negocio de un día para el otro? Si la respuesta es "sí", puede ser un problema.
Ejemplos de falta de control:
- No tenés la mayoría accionaria de la empresa.
- Dependés de un único proveedor o canal de venta.
- El franquiciante te impone condiciones.
- Dependés de la aprobación de terceros (e.g.: concesión estatal; app stores de Apple/Google)
Entrada: qué tan fácil es que entren competidores a tu mercado. En general, cuanto más alta es la barrera de entrada, mayor es la oportunidad.
Ejemplos: patentes, proveedores exclusivos, servicios de tipo "caja negra" (e.g.: IA, ML, data, et al), switching costs altos, etc.
Ejemplo de barrera de entrada: el bar de Moe siempre estaba lleno porque nadie podía replicar su "Llamarada Moe", teniendo una enorme ventaja competitiva sobre los demás bares. Cuando se supo qué era lo que tenía el trago lo copiaron y aparecieron competidores por todos lados.
Necesidad: el punto más importante y donde más nos equivocamos los emprendedores.
Preguntas típicas:
- ¿El negocio busca satisfacer una necesidad *real*?
- ¿Estás validado que tu producto/servicio satisfaga esa necesidad?
- ¿Hablás con tus usuarios?
- ¿Medís NPS?
Mucha gente emprende para satisfacer un deseo personal sin tener en cuenta las necesidades de los demás. Pronto se frustran sin entender qué están haciendo mal: "es mi pasión", "amo lo que hago", pero nunca se detuvieron a pensar en el cliente. Pasa seguido.
Una buena forma de entender cómo mi producto/servicio está aportando valor es iterando un MVP (siglas en inglés de "producto viable mínimo"). Básicamente vas hablando con tus usuarios para medir el impacto en la experiencia de los cambios que hacés: https://es.wikipedia.org/wiki/Producto_viable_m%C3%ADnimo
Tiempo: una buena oportunidad de negocio no tiene relación causal entre el tiempo que le dedicás y el revenue generado.
Ejemplo: un SaaS se vende 24x7 sin necesidad de que yo esté presente. Si me enfermo o me tomo vacaciones el revenue no debería verse muy afectado.
Por supuesto que el factor "tiempo dedicado" varía a medida que evoluciona el emprendimiento. Al principio hay que estar muy presente, pero el objetivo es desacoplar el revenue de ese tiempo. La pregunta a responder: si no estoy, ¿qué pasa con el revenue? Si crece es algo bueno.
Escala: se trata de entender si el producto/servicio es fácilmente replicable, cuáles son sus costos marginales y si el mercado es lo suficientemente grande. Ejemplo: una app móvil es replicable, tiene costo marginal (casi) 0 y mercados potencialmente amplios.
En líneas generales –y de forma bastante resumida– estas son las cinco patas de todo buen emprendimiento.
Dependiendo del negocio seguramente haya más cosas para revisar pero, en mi experiencia, esto cubre bastante bien el 80% de los puntos a considerar.
¡Suerte!
Autor: Patricio Molina
Fuente: Twitter de Pato Molina https://twitter.com/patriciomolina/status/1411462514328707072
12 de julio de 2007
Management Estratégico = Espíritu Curioso. Casos
"Me tienen podrido los alfajores Capitan del Espacio" dice Jorge, un joven que atiende un kiosco en Corrientes y Pueyrredón. "Hace años que me preguntan dos o tres veces por semana, y no consigo que nadie me traiga esos alfajores"."
¿Cuál es el misterio?

