22 de abril de 2015

Un futuro de Organizaciones Efímeras

Fernando Cerutti
En el último Congreso de Administración y Marketing, que realizó Alta Gerencia Internacional en Pinamar, mientras tomaba los primeros rayos de sol en esa hermosa playa con mar de aguas frías, me preguntaba el porqué de la caída de la longevidad de las empresas de todo el mundo. Esa duda me llevó a esbozar un sinfín de conjeturas; resolví, entonces, llevar esta duda a los asistentes a mi conferencia y contarles qué opino sobre el tema. Para lograrlo me basé en un principio en la explicación de Nassim Taleb, y salpicado, como ese mar helado donde me encontraba, por las apreciaciones de Si Alhir (Sinan Si Alhir). Tiene que ver con la adaptabilidad (tema que ya dip sus primeros frutos) y se trata de reflexionar sobre lo siguiente: ¿por qué hay tantas empresas que fracasan después de un gran éxito (BlackBerry, Nokia, Musimundo)?, ¿por qué otras que no duran mucho tiempo (Sega que no vio el avance de Nintendo y Sony)?, ¿por qué hay otras que ven pasar infinidad de oportunidades y, por no cambiar, sucumben y no las aprovechan? (Como Kodak y las maquinas digitales o Pan Am y la posibilidad de vuelos más cortos y estandarizados). ¿No será que las empresas, sin darse cuenta, en lugar de prepararse para vivir se están preparando para morir?


Sin ir más lejos según un informe de Standard & Poor’s, en los últimos años se han observado una disminución de la longevidad de las empresas, pasando de los 60 años hace cinco décadas hasta llegar un magro proyectado de 8 años para el 2025, Es para ir pensando...
Si observamos, veremos que mientras las empresas construyen estructuras “seguras” y “controladas” paradójicamente se transforman en más “inseguras” y “desordenadas”. ¿Y por qué sucede esto? El empresario construye realidad siguiendo su sentido común, que si bien es necesario tenerlo, no siempre es el mejor de los sentidos. Los directivos planifican sobre el concepto que todo tiempo pasado será permanente o repetible, toman decisiones sintiéndose seguros con su “experiencia” en relación al manejo de la empresa, lo conocido los hace sentir más resguardados, y cuando proyectan lo hacen para lo “esperado”, situación, por cierto, con una baja probabilidad de ocurrencia. En definitiva, las empresas se presentan más endebles frente a la incertidumbre, lo aleatorio y a lo caótico.
La volatilidad de los negocios como nuevo paradigma, la falta de trascendencia, el ánimo mezquino por “sobrevivir” y el aspirar más al crecimiento que a la propia innovación, hacen que se acelere vertiginosamente la caída de la longevidad de algunas organizaciones. Frente a estos problemas los empresarios no encuentran mejor solución que luchar y domar la volatilidad como si creyeran que realmente lo pudieran hacer. Siguen peleando contra el pasado y cancelan cualquier otra oportunidad de solución.
Esta problemática contiene un texto y un contexto que de alguna manera deben comulgar para poder crear esa relación univoca que genera cualquier negocio. Esto me lleva a los planteos de “El Cisne Negro y  “Anti-fragilidad"  de Taleb que pretendo que actúen como ayuda para ver la relación entre estos dos mundo en principio desconectados, pero tan relacionados cuando hablamos del futuro. El contexto es volátil, es decir mudable e inconstante, como son los negocios últimamente. El texto en el cual se encuentran las organizaciones está manejado por personas que tienen ciertas actitudes sedentarias que se transforman en característica de su pensamiento, formando por lo menos cinco tipos de empresarios, cinco comportamientos que trasforman a sus organizaciones en: Frágiles, Anti-Frágiles, Robustas, Ágiles y Anti-Ágiles.
Frágiles: Son empresas en las cuales sus directivos se resisten a entender que el mundo es desordenado y volátil y buscan mantenerse iguales por mucho tiempo. Sufren o desconocen el comportamiento caótico, sus organizaciones se dañan y deterioran con el paso del tiempo cuando toman contacto con la volatilidad del mercado. El empresario fragilista confunde lo desconocido con lo inexistente. Lo conocido para cualquier emprendedor con esta mentalidad es muy pequeño, su realidad está compuesta solo por lo construido por él y no puede entender que el verdadero universo está construido también por lo imperceptible, aquellas cosas que no alcanza a ver porque no están integradas en su modelo de realidad subjetiva; por lo inaccesible, que es lo imposible integrar porque no hay posibilidad técnica de interpretarlo, tiene que ver con las creencias y las especializaciones; también por lo negado, que es imposible que exista ya que es inadmisible para el observador por su rigidez de percepción, y por último por lo inexistente, aquello que aún no se materializado o no sucedió todavía y es el futuro..
En la película animada “The Croods”, el jefe de familia tiene muy bien instruida a todo su grupo inculcándoles que lo único seguro es la cueva donde viven, y alimenta esa “seguridad” con relatos e historias sobre el peligro que existe afuera y como resguardarse de ellos cobijándose en la cueva. Pero su hija mayor, que tiene un carácter expedicionario, inquieto y curioso, una noche decide saber porque su padre cuida tanto este refugio y traspasa los límites de la caverna. Así descubre un mundo maravilloso, con peligros pero también con novedades, dinámica, donde se mezcla la sorpresa, el miedo y el asombro. A partir de ahí comienza un mundo de aventuras, comienza otra vida, más rica. La tozudez nos lleva a creer que cuando más nos protegemos de aquello que, históricamente hemos aprendido a esperar, paradójicamente nos hacemos más vulnerables al porvenir, sobre todo si lo que viene es imprevisible. 



Anti-Frágil: Es la cualidad que emerge detrás de todo lo que ha cambiado con el tiempo: la especie humana, la cultura, las ideas. Es el aprendizaje resultante de haber pasado experiencias de desorden, depende del sujeto o del sistema y es absolutamente necesaria para poner a prueba la capacidad de acción. Ser anti-frágil da cintura, permite aprovechar las crisis y los errores de predicción al tomar decisiones, mejorar y crecer aún con el desorden, porque al entenderlo se adentra en él y se disfruta. Posibilita beneficiarse frente a los “Cisnes Negros” gestionando y sobre todo, planificando para esos hechos de poca probabilidad de ocurrencia, esto posibilita acomodarse, disfrutar de lo aleatorio, lo incierto, el riesgo y la ambiguedad,  se va el miedo, porque ya se aprehendió.
Existen dos categorías intermedias entre aquellas empresas que son frágiles y las que son anti-frágiles, se aproximan a esos extremos pero no lo son, este es el caso de las empresas Agiles y las Anti-Ágiles.
Ágiles: Son las que  entienden el cambio, lo abrazan y lo siguen, pero son remisos a entender el desorden, se adaptan siguiendo las modas (como Calidad Total, Reingeniería, Just At Time, Balance Scorecard, Big Data, etc.). Estas empresas parecen no tener rumbo propio, sin identidad, miran el contexto, y se acoplan. Se les augura un futuro con pequeñas ventajas sostenibles mientras puedan seguir el cambio, pero si llegaran a enancarse tarde, y quedan enganchadas de la cola de ese futuro, pueden llegar a perder la totalidad del liderazgo ganado como el caso de Kodak o Black Berry.
Anti-Ágiles: Son las que se resisten al cambio, no se adaptan y están en una permanente desventaja, transitoria mientras no cambien, su condición es temporal. No entienden el desorden, saben que deben resolver el statu quo, pero se niegan al cambio, Tienen aires de robustas, pero no lo son, viven del pasado, normalmente estas empresas son organizaciones que fueron exitosas en el pretérito y viven de sus recuerdos de cuando el contexto era totalmente diferente a lo que es hoy. Los ejemplos los podemos encontrar en las empresas de familias que a lo largo de la vida se fueron incorporando las descendencias y no pudieron hacer el cambio necesario para mejorar y abarcarlos.
Robustas: Son las que se sostiene, sin importarles demasiado el contexto. Quizás cambien por la volatilidad pero volverán a su condición original. Manejan el cambio, ni lo abrazan ni lo resisten, creen estar más allá de sus entornos. Podemos ejemplificarlas en las empresas del establishment, que han sido responsables del desorden y la inestabilidad, y pese a sus pergaminos en la última crisis el mercado salio a salvarlas: bancos, financieras y hasta alguna simbólica de la era industrial como General Motors, y los grandes grupos de comunicación. Son , las que marcan las grandes tendencias del mundo, pero a algunas veces el propio entorno le suelta la mano y terminan cerrando, produciendo como en un circulo virtuoso que alimenta la espiral del caos.
Frente a este análisis nos compete preguntarnos sí aquellas organizaciones temerosas del desorden seguirán ignorando la volatilidad del contexto y se convertirán en frágiles copas de cristal destrozadas por el viento. O sí habrá otras que seguirán, como toros de exposición, siendo guiadas por las mochetas del contexto y de las narinas galoparán sobre la ola de la modas. Y también cuestionarnos sí aquellas que aún identificando el contexto de cambio, asumirán una actitud de "robustas" y se seguirán aferrando a los éxitos del pasado muriendo pobres y abandonadas. O como última reflexión, el interrogante de inquirir sí la anti-fragilidad, esa cualidad surfera, triunfará por sobre el emergente de nuevos emprendedores, nuevas empresas y nuevos negocios, o sí sucumbirá ante el contexto. Quién dice que no estemos en el umbral desde donde nos proyectaremos, tal vez, como una sociedad empresarial futura de Organizaciones efímeras como génesis de la nueva riqueza de las naciones.

Les paso la pelota. 


Fernando Cerutti


PD: Sobre este tema los invito a participar del Programa ejecutivo en Adaptabilidad Estratégica, desde octubre. Más info aquí


12 comentarios:

LEANDRO dijo...

Hola Fernando;
Gracias por compartir tus interesantes visiones de la realidad empresarial.
En cuanto al artículo en particular, referido a las empresas y su duración en el tiempo, como empresario PYME, mi opinión es que las empresas al estar manejadas por seres humanos, son tan impredecibles, fluctuantes y carentes de racionalidad tal como somos nosotros, y más aún en las pequeñas empresas, en las cuales los empresarios nos manejamos con mucho personalismo, y muy a mi pesar, confieso, que muchas de las decisiones que tomamos, son más por estados de ánimo que por el resultado de análisis pormenorizados de la realidad económica y laboral.
En el caso de las medianas y grandes empresas, comparto tu análisis, y realmente es un fenómeno muy de estos tiempos, pero que se traduce al resto de las cosas también; hoy en día todo es más efímero, y todo dura menos; desde los automóviles, los televisores, ni hablar de los aparatos de electrónicos, etc. Y si vamos más allá, también las relaciones entre personas duran mucho menos (matrimonios, amistades, relaciones sentimentales, etc.). Por lo tanto, porqué el mundo de las empresas iba a permanecer ajeno a este fenómeno de los últimos tiempos ?
Te mando un abrazo y espero te agrade mi humilde comentario.
Un abrazo
Leandro Martín
PLASTICOS PATAGONIA S.A.

Ferchov dijo...

MUy buen articulo Fernando. Lo unioo constante es el cambio y la incapacidad de alguno de sus lideres en salir de una zona de confort y tomar riesgois e innovar .

Saludos crodiales

Fernando Rey

management estrategico dijo...

Gracias Leandro por tu intervención, En referencia a lo que decís de tomar decisiones sin análisis pormenorizados de la realidad económica y laboral, es la forma de hacer frente a este contexto cada ves más volátil y caótico. Sin querer o no, las decisiones deben ser rápidas, pues cuando las analizás demasiado, el momento ya pasó y es tarde. De esa manera sos un adaptador profesional, es decir vas siempre de atrás, lo que sería una especie de empresario Ágil (seguidores de modas)
A veces debemos ser nosotros mismos y ser nosotros los que interpretamos las señales y actuamos en consecuencia sin demasiado análisis.
Te mando un abrazo
Fernando

management estrategico dijo...

Fer, Cuanta verdad en tu frase. Gracias por tu intervención

FABIAN dijo...

Hola Fernando, un gusto volver a seguirte en estas entradas.
Después de varios años de compartir diferentes experiencias laborales en entornos cambiantes e industrias muy disímiles, fui capitalizando vivencias que en gran medida tienen mucho que ver con tus conceptos.
Mas allá de todo, y saliendo del tradicionalismo que escuchamos a menudo “hay poca ayuda” “falta apoyo del gobierno”, “muchas trabas administrativas”, “cuesta conseguir financiación”, etc; y también; el canibalismo entre emprendedores de sectores con poca diferenciación, la informalidad creciente y en algunos casos desmedida con deficiente planificación; y la poca formación de los iniciadores, sin herramientas técnicas y contactos para tener el control de la situación; considero que se están reasignando recursos entre las empresas que mueren y aquellas que nacen. No hay sustentabilidad y crecimiento con la consecuente generación de empleo.
Si me parece que se deberían incentivar aquellos negocios que nacen con una mentalidad de querer trascender, impactar y cambiar cada mercado. No tiene que ver con el negocio en sí, sino con la actitud y la visión de quien está atrás del negocio.
Al fin y al cabo, todas las empresas están conformadas por personas, y son ellas las capaces de transformarlas de frágiles a anti frágiles o de agiles a anti agiles… o viceversa.
Un fuerte abrazo!
Fabian

Alberto Mariano Dorfman dijo...

Hola gente,

Muy interesante y desafiante el enfoque del tema. Lindo trampolín para análisis más extensos y profundos.

Y cómo siempre lo más jugoso: aprender de los comentarios que generan estas clases o artículos.

No creo que hay que enamorarse de las teorías en boga: "El cisne negro" "El océano azul" "Teoría del caos" como la palabra lo dice es una teoría, un supuesto. Aferrarse a estas teorías es anclarse al pasado.

Lo nuevo, lo novedoso, lo cambiante e innovador lo llamamos: desordenado, incierto, aleatorio y caótico.

Es como que la navegación de un barco fuera caótica porque tiene que adaptarse a diferentes tipos de carga, tripulación de distintas nacionalidades y cambios de rumbo por causa del mal clima.

El que haya navegado alguna vez sabe que la "inestabilidad" es lo más estable en un barco, que lo más previsible es que nada sea previsible y que a veces hay que hacer más millas para llegar a puerto seguro.

No hay una fórmula mágica que asegure el éxito, pero hay fórmulas seguras para no tener el fracaso asegurado:

Pasión
La pasión es el motor de la vida y tarde o temprano te llevará a cumplir tus sueños/objetivos. http://www.leadersummaries.com/ver-resumen/pasion-en-el-trabajo

Capacitación constante.
Lo que estudies hoy, será totalmente obsoleto en cinco años. No dejes que el conocimiento te pase por encima y quedes desactualizado.

Inversión en innovación.
No importa en qué rubro estás... Tenés los últimos materiales en plaza, el mejor programa, las últimas herramientas? Cuantas líneas telefónicas tiene tu empresa? Tiene una página web respetable? Es compatible con todos los navegadores? Es responsive?

Plan de trabajo
Un plan de trabajo te ayudará a lograr tus objetivos. http://es.wikihow.com/crear-un-plan-de-trabajo

Personal bien remunerado y bien capacitado.
El empleado tiene que sentir que recibe un sueldo acorde a su esfuerzo, que le alcance para una vida digna y que el también comparte las ganancias de la empresa.

Re-inversión
Qué porcentaje de las ganancias se re-invierten en tu empresa? http://www.rentablesnegocios.com/2013/02/la-importancia-de-reinvertir-las-ganancias.html

Marketing:
En la era de la información, sin marketing estás malgastando recursos. No importa el tamaño de tu empresa siempre habrá un plan a la medida de tu presupuesto. De nada sirve tener el mejor producto o servicio si nadie lo conoce.

"Sé tú mismo"
Estar a la moda y hacer lo que todos hacen es efímero y suele dar resultados a muy corto plazo. Elegí un nicho en el mercado según tu capacidad, conocimiento, habilidad y gusto. El público te elegirá por ser distinto http://www.applesfera.com/curiosidades/las-doce-reglas-del-exito-segun-steve-jobs

Diversificación
Cada empresa tiene una especialización que es la médula de su negocio. Pero qué pasa si la rentabilidad fluctúa? porque no adelantarnos a los cimbronazos ofreciendo una servicio/producto adicional.
El mejor ejemplo es el negocio de comidas que ha adoptado el delivery como alternativa.

Por último:
Nadie nació sabiendo que hay que hacer para innovar, crecer, cambiar, actualizar, mejorar.
Por suerte hay innumerables cursos que te ayudarán en todos los campos en el horario que se te ocurra. Cuanto más te capacites, más recursos tendrás a tu disposición para enfrentar los desafíos y lograr el éxito de tu empresa. (Ni hablemos del crecimiento personal que implica estudiar)

Cordialmente,

management estrategico dijo...

Alberto,
Mil gracias por tu intervención, me gustó mucho y comparto casi todo,
Excelente
Fernando

Chantal Stapel dijo...

Hola Fernando,
Muy interesante tu artículo sobre este tema de actualidad. Y un placer que me hayas invitada a hacer llegar mis comentarios.
Cuando me puse a reflexionar sobre los temas abordados en el mismo me acordé de un fragmento de "Poesías y verdades" de Johann Wolfgang Goethe, este grande del romanticismo del siglo XVIII y creador multifacético. Cito: "Los hombres se complacen en mirar por un tubo; si este está enfocado justamente para su vista, lo elogian y lo enaltecen. Pero si alguien cambia el enfoque y, en consecuencia, los objetos aparecen borrosos, se desconciertan y, si bien no desprecian el tubo, no saben re-enfocarlo solos. Se sienten intranquilos, y prefieren dejarlo."
Las estructuras que consideramos seguras, controladas, estables o en cierto modo los pilares de un crecimiento sostenido en el tiempo intrínsecamente ya no lo son. En un mundo cada vez más globalizado y dinámico, un mundo-e con tendencias de mercado cambiantes velozmente porque sus clientes y consumidores se han vuelto cada vez más exigentes y menos conformes por poco tiempo con las novedades y calidades o características del producto o del servicio que ofrezca la empresa en sí, los planning tradicionales que parten solamente de calidad, cantidad y continuidad ya no sobreviven una decena de años.
Pienso que más allá que las empresas deben disponer de las herramientas mínimas para optimizar sus gestiones como ser: análisis del negocio actuando sobre los principales drivers del mismo de modo de maximizar las posibilidades del mercado; obtener una excelencia en calidad, mejora de los resultados económicos-financieros; reducción de costos o un manejo eficaz de costos; y evaluación de alternativas de crecimiento y/o diversificación, la clave para obtener una rentabilidad sustentable consiste en una combinación de comunicación vertical e inter-disciplinaria flexibilidad, "open mind", creatividad y acción en consecuencia.
Comunicación: vertical de la visión y de la filosofía del cuadro más alto hasta el último de la pirámide a fin de que el capital humano entero gane un sentido de pertenencia a la empresa y que está capacitado para interpretar e integrar en su actuar diario la filosofía de la empresa lo cual se traduce indirectamente en calidad, ajuste y adaptación y finalmente en rédito económico. Comunicación inter-disciplinaria para cerrar con éxito los círculos operativos y ciclos productivos ofreciendo un producto o servicio que reúne las exigencias del mercado.
Flexibilidad y mente abierta: La volatilidad no se domina, es imposible dominarla, sino que se responde a y se actúa sobre la misma. Para eso necesitamos ser flexibles, abiertos al cambio y ser capaces de tomar decisiones velozmente para ajustar el rumbo. Esto implica arriesgarse ante lo desconocido que hoy día predomina ante lo conocido.
En conclusión opino que es primordial que haya un justo equilibrio entre la visión, la comunicación eficiente y clara a todos los niveles, la adaptación mediante una apertura mental, flexibilidad y decisiones rápidas a los cambios que se producen velozmente, los recursos económicos y financieros requeridos y necesarios y una actitud socialmente responsable involucrando en primer lugar hacia todo el capital humano para que se sienta protagonista y comprometido con la empresa y luego con todos los stakeholders. Entiendo que el empirismo hoy solamente nos sirve parcialmente y el desafío de sobrevivir al caos y lograr un crecimiento sostenido es grande pero no es imposible. Las corrientes económicas y culturales nos exigen que sigamos evolucionando a su par.

Cordialmente,

Chantal Stapel

Arq. German Roberto Mavers dijo...

Hola Fernando! gracias por ofrecer este articulo y compartilo, ante una multitud. En primer lugar tenemos que reconocer que nada es para siempre, por lo que el mundo (mercado)siempre cambia, y en forma constante y sin prisa y que nada va a ser, como era antes. Lapidario y obvio. En consecuencia a medida que el mundo avanza, las necesidades se multiplican, en tiempos absolutos. En ese contexto para abreviarlo uno mantiene ciertos paradigmas que por esa volatidad del tiempo se ven superadas, y en consecuencia urge la necesidad de generar ¨nuevos paradigmas¨, para generar un nuevo mercado. Desde luego con todas las herramientas formuladas en los comentarios anteriores, surge el replanteo de aceptar o ignorar las nuevas tendencias, provocados por los nuevos paradigmas y si las empresas y/o lideres y otros, estan dispuestos a trabajar en ello e intercambiar conexiones, que nos llevarian al caos. En la selva el mas fuerte se come al mas debil. Esta en nuestra responsabilidad de empresario o innovador, intercambiar experiencias sustentables, para poder aprovechar al maximo, cada desafio generado por nuestra vision de negocio, sabiendo que todos somos una parte escencial e irrevocable de esta naturaleza, porque lo importante como logro propio en mi opinion, es la Trascendencia. Gracias y saludos

Sergio Eduardo Cabrera dijo...

Hola querido Fernando!!

Interesante tu reflexión.

Yo pienso que hay muchos factores por los que la vida de la empresa se acorta. Creo que era Argyris que estudió el tema y me acuerdo que decía que las que sobrevivían tenían en común un manejo financiero conservador, inserción en el medio dónde se desarrollan y fuerte identificación de la gente de la organización con ella misma, con gran capacidad de aprender por los eventos que les toque afrontar. Personalmente creo que en este ultimo aspecto esta´parte de la clave de alargar la vida de las empresas y que trasciendan la de su creador. Y en esa capacidad de aprender y de sentirse parte (gerentes y empleados), creo que puede estar la clave. No es, para mi, solo las decisiones (buenas o malas) de quien dirige, o "maneja" la empresa, lo importante, sino que todos (sector corporativo y operativo) se sientan parte de ese manejo. Así a lo mejor incluso el pasaje de una generación a otra no sea tan traumático. Incluso creo que hasta veo una paradoja, con lo que expresas al último (....respecto a si no vendrá una generación de empresas efímeras..), ya que siendo la misma empresa, al pasar a otra generación, quizás la impronta de la nueva gente sea muy distinta, casi como si se tratara de otra empresa. Quiero decir que se pueden llegar a producir cambios muy profundos como fruto del la inclusión de todos, como verdaderos protagonistas en los destinos de la organización, transformandose permanentemente la empresa, aún siendo la misma. Se alargaría su vida, por permitirse ser efímeras, para decirlo un poco con tus palabras.

Abrazo.

Sergio Cabrera

Marcelo Defilippi dijo...

Hola Fernando cómo estás?.

Claro que es interesante y realmente tengo ganas de hacer DBA como me sugeristes.

El tema es que ya me perdí la primer clase y estoy con un montón de gastos que me da un poco de miedo cargara la tjeta con 2mil y pico todos los meses.

No se discute que es una inversión y lejos está de considerarlo un gasto.



Con respeto al artículo destaco como fundamental éste párrafo del mismo.

La volatilidad de los negocios como nuevo paradigma, la falta de trascendencia, el ánimo mezquino por “sobrevivir” y el aspirar más al crecimiento que a la propia innovación, hacen que se acelere vertiginosamente la caída de la longevidad de algunas organizaciones. Frente a estos problemas los empresarios no encuentran mejor solución que luchar y domar la volatilidad como si creyeran que realmente lo pudieran hacer. Siguen peleando contra el pasado y cancelan cualquier otra oportunidad de solución.

Lo comparo con las Empresas familiares ó mejor dicho con el fenómeno que se daba casi exclusivamente en las Empresas familiares que duraban hasta la tercer generación. Hoy ya no es exclusivo de ellas, sino que también se han acortado los tiempos de durabilidad de las mismas.

Muy interesante el tema y da para mucho análisis e investigación en la conducta de los Empresarios de hoy.....ó mejor dicho para los de ayer que tienen que trabajar en éstos tiempos!!!.....ojo!!...tengo casi 50 años...ando caminando en el medio de éste embrollo, porque cuando las cosas se ponen medio fieras, enseguida te pones a pensar en el ayer...en vez de pensar que debes cambiar ó actualizar para seguir estando a tope!!!....

Abrazo grande.

Marcelo Defilippi.

management estrategico dijo...

Chantal, muy bueno traer los dichos de Goethe. Los empresarios están acostumbrados a adoptar una visión túnel (Tubo) y abandonarlo inclusive cuando el futuro se vuelve borroso, además tienden olvidarse de los demás acontecimientos que lo rodean, generalmente fuera de su campo de visión. Totalmente de acuerdo con tu conclusión.

German, sabes que es un placer recibir tus comentarios. En relación a lo que pusiste y reflexionando creo que es necesario tener la habilidad de poder cambiar permanentemente de paradigmas para poder entender el contexto que vendrá, pero no se si esa teoría no queda inserto en el concepto de "Ágiles" es decir las seguidoras de modas, debería analizarlo un poco más. Pero creo que el concepto de cambio de paradigmas es un buena forma de empezar a intentar de comprender la caída de la longevidad de las empresas.

Sergio, Gracias por tu reflexión. Creo que en lo último está la adaptabilidad de la forma anti-frágil, es decir que el cambio, a veces disruptivos, hace que los empresario deban cambiar de forma disruptiva y por ende un cambio de generación puede ser la herramienta de adaptabilidad que mira la volatilidad como la forma de presentarse el contexto desde aquí hacia adelante. Muy buena reflexión.
Fernando