Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas

3 de junio de 2025

Cielo azul y Océano azul

En el dinámico entorno empresarial actual, la innovación se ha convertido en un pilar fundamental para lograr el éxito sostenible

Una metodología eficaz para estimular la creatividad y generar ideas novedosas es el pensamiento de cielo azul. Este enfoque invita a trascender lo convencional, visualizar posibilidades ilimitadas y explorar nuevos territorios, facilitando así innovaciones que transforman mercados y generan ventajas competitivas significativas.


¿Qué es el pensamiento de cielo azul?

El pensamiento de cielo azul (blue sky thinking) se basa en formular preguntas abiertas, imaginativas y especulativas que desafían el statu quo. Este tipo de pensamiento fomenta la capacidad de soñar en grande y considerar escenarios que, a primera vista, pueden parecer poco realistas o inalcanzables. Al no estar restringido por las limitaciones actuales, este enfoque se convierte en una herramienta poderosa para la generación de ideas innovadoras.

Ejemplos:
  • Innovación en salud: Crear un dispositivo portátil que analice en tiempo real los niveles de salud de una persona (nutrición, niveles de estrés, signos vitales) y recomiende medidas inmediatas como cambios en la dieta, ejercicios o intervención médica a través de una interfaz de realidad aumentada.
  • Alimentos sintéticos sostenibles: Proponer que la alimentación en el futuro provenga de granjas verticales en las ciudades, donde los alimentos son producidos sintéticamente (como carne cultivada en laboratorio o plantas creadas mediante ingeniería genética) y se cultiven con una huella ambiental casi nula.
  • Intercambio de energía entre dispositivos: Pensar en un futuro donde los dispositivos electrónicos puedan intercambiar energía de forma inalámbrica entre ellos, permitiendo que los dispositivos con batería baja se carguen simplemente estando cerca de otros que tienen energía disponible.
El pensamiento de cielo azul es una herramienta poderosa en la innovación, ya que permite explorar ideas audaces sin las restricciones de los límites actuales o barreras tecnológicas.


La estrategia de océano azul

La estrategia de océano azul (blue ocean strategy) es una forma de hacer negocios que se enfoca en crear nuevos mercados donde no haya competencia, en lugar de competir en mercados saturados. Las empresas que siguen esta estrategia buscan ofrecer algo innovador que tenga mucho valor para los clientes, al mismo tiempo que reducen costos.

Puntos clave:
  • Crear nuevos mercados: Se evita competir en mercados saturados y se buscan nuevas oportunidades donde no haya competencia.
  • Innovar con valor: Se crean productos o servicios únicos, que son atractivos para los clientes y a un buen precio.
  • Equilibrar diferenciación y costos: Se logra ser diferente sin aumentar costos innecesarios.
  • Eliminar lo innecesario: Se quitan elementos que no aportan valor, simplificando el producto y reduciendo costos.
  • Cambiar las reglas: Se redefine la industria y cómo los clientes interactúan con los productos o servicios.
Sinergia entre pensamiento de cielo azul y estrategia de océano azul

La sinergia entre el pensamiento de cielo azul y la estrategia de océano azul es poderosa porque ambos enfoques se centran en la creatividad, la innovación y la creación de nuevas oportunidades, alejándose de la competencia directa en mercados tradicionales. El pensamiento de cielo azul proporciona las ideas creativas sin límites que impulsan la innovación radical, mientras que la estrategia de océano azul estructura esas ideas en oportunidades reales de mercado, permitiendo a las empresas crear nuevos espacios de negocio y evitar la competencia directa. Juntos, estos enfoques potencian la capacidad de las empresas para reinventarse y liderar en industrias emergentes.

¿Has implementado el pensamiento de cielo azul o la estrategia de océano azul en tu empresa? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!


Autor: David Lescano (David es egresado del Posgrado PIDE)

13 de agosto de 2024

La siesta del pensamiento


Está demostrado que nuestro cerebro necesita descansar. En realidad, no descansa en el sentido de dormir, sino en el sentido de hacer nada. Nuestro cerebro, cada cierto tiempo, necesita ser libre.

Lo anterior se puede utilizar para implementar un método efectivo para alcanzar productividad y eficiencia en nuestras tareas cotidianas.

También debemos observar cuál es el momento en que nuestro cerebro está más creativo, ágil y, si se quiere, rápido.

Sin embargo, si seguimos vinculando la eficiencia con la mejor utilización de los recursos y estos recursos siguen siendo humanos, estamos desperdiciando la velocidad que nos proporcionan las inteligencias artificiales, sobre todo la robótica y la automatización, para productos y tareas repetitivas.

Para las actividades de invención e imaginación, cuando ponemos en juego nuestra creatividad, y usamos lo que muchos llaman el hemisferio derecho del cerebro, se hacen necesarios estos momentos de no actividad y de introspección al aire libre.

Bill Gates destaca en una nota la necesidad de estos "no tiempos", tiempos fractales, cortes donde se produce un espacio para pensar en libertad.

Yo lo llamaría "La siesta del pensamiento".



Recomiendo leer el siguiente artículo de Bill Gates 👇


Nota: Fernando falleció en febrero de 2025. En este artículo lo recordamos

21 de noviembre de 2023

Sócrates: el primer Gurú de la Innovación

"Incluso si aún no eres un Sócrates, debes vivir como quien desea ser un Sócrates." Epicteto

Al hablar de innovación, inmediatamente pensamos en tecnología, startups, IA y tendencias futuristas…pero, ¿alguna vez pensaste que el primer gurú de la innovación vivió hace más de 2400 años? Se llamaba Sócrates y fue quien no sólo cuestionó las normas de su época, sino que estableció una metodología que hoy podemos considerar precursora de la innovación.

El método socrático es ampliamente conocido por sus dos elementos clave: la REFUTACIÓN y la MAYÉUTICA.

Refutación: Sócrates proponía refutar lo que decía otra persona, contradecirla, cuestionar continuamente las ideas establecidas. No aceptaba una verdad por que sí. Llevaba a tener mente de aprendiz. En el mundo empresarial moderno, este espíritu es esencial. Las organizaciones que no cuestionan el "status quo", que no desafían las normas establecidas, tienden a estancarse. La refutación es el motor de la disrupción, es lo que nos impulsa a pensar fuera de la caja y a encontrar nuevas soluciones a problemas antiguos.

Mayéutica: Literalmente significa "arte de dar a luz". Sócrates creía que el conocimiento estaba dentro de cada individuo y que, a través de preguntas adecuadas, podía ser extraído. En la era de la información, donde el conocimiento es omnipresente, la capacidad de hacer las preguntas correctas es más valiosa que nunca. ¿Cómo abordamos los desafíos? ¿Cómo líder como fomentamos un ambiente donde cada miembro del equipo pueda "dar a luz" a ideas innovadoras?

Te propongo un ejercicio: adoptar el espíritu socrático. No tengas miedo de cuestionar, de retar las convenciones, explorar el potencial oculto en sus equipos. En la intersección entre la refutación y la mayéutica, encontrarás un espacio fértil para la verdadera innovación.

Existen varios fundamentos por las que el método socrático puede ser considerado innovador:

💡 Fomenta el pensamiento crítico:
Las empresas innovadoras necesitan Líderes y colaboradores que no acepten el status quo y que constantemente estén buscando mejorar y refinar sus ideas. El método socrático, a través de su enfoque de cuestionamiento, desarrolla este tipo de pensamiento.

💡 Impulsa el aprendizaje autodirigido:
La innovación a menudo surge de aquellos que son curiosos y lo suficientemente autónomos para buscar nuevas soluciones a los problemas existentes. La mayéutica, al considerar que el conocimiento está dentro del individuo, alienta esta forma de aprendizaje.

💡 Enfoca en el diálogo y la colaboración:
La innovación rara vez ocurre solo y en el vacío. Suele ser el resultado de la copulación de conceptos, colaboración y la combinación de diversas ideas y perspectivas. El método socrático es, en esencia, un diálogo.

Si Sócrates estuviera entre nosotros hoy, probablemente no estaría sorprendido de ver que su método haya resistido la prueba del tiempo.



Autor: Alejandro Lang (Alejandro es profesor de la Diplomatura DIDIE)



PD: Leer en detalle "Teeteto". En este diálogo de Platón nos cuenta a detalle el concepto de la mayéutica y cómo ayuda a parir ideas.

4 de noviembre de 2018

Arte y Librepensamiento

Esta vez traemos un texto de un libre pensador que nos va a hablar de la relación de la filosofía, el arte y la libertad, elemento primordiales que llevamos como estandarte los que escribimos en este blog. Nuestro bandera de libertad nos lleva a escribir y a pensar como libres pensadores, sin serlo, pero tratando de lograrlo. 
El artículo que sigue más abajo fue escrito por el Ing. Marcelo Villalba, que es titular de la cátedra de Libre Pensamiento en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), tiene un doctorado en Humanidades (UNT) y es un especialista en cine, expertise que lo llevo a estar en la cátedra de Historia del Cine Argentino y Latinoamericano (UNT)

Fernando Cerutti




Ejercicios éticos sin aura


Antes las distancias eran mayores, porque el espacio se mide por el tiempo
Jorge Luis Borges

Los textos de Walter Benjamin (particularmente Filosofía de la Historia y La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica) nos ofrecen ciertos parámetros de encuadre para proponer que los ejercicios reflexivos liberales encuentran en el arte el ámbito propicio para su desarrollo. No sólo en lo que se refiere a la libertad creativa sino especialmente al particular ejercicio desacralizador de los movimientos modernos y postmodernos.

Para una primera aproximación esbozaremos definiciones de los temas a tratar.

Comenzaremos por decir que "Librepensador" es aquella persona que sostiene que las posiciones referentes a la verdad deben formarse sobre la base de la lógica, la razón y el empirismo, desde un análisis imparcial de los hechos y dueño de sus propias decisiones. 

Por su parte, el arte, entre su polisémica representación, persigue los mismos ejercicios desde un accionar y pensar simbólico. Que, al decir de Mircea Eliade "es consustancial al ser humano, precede al lenguaje y a la razón discursiva, ya que el símbolo revela ciertos aspectos de la realidad -los más profundos- que se niegan a cualquier otro medio de conocimiento. Imágenes, símbolos y mitos responden a una necesidad y llenan una función: dejar al desnudo las modalidades más secretas del ser."

Preguntarnos ¿qué es el arte? No sólo excede este espacio de discusión y puede arrojarnos a una aventura apasionante pero abismática. Por ello sólo nos limitaremos a reflexionar junto con Martin Heidegger cuando en su libro “Arte y Poesía” nos plantea que “el artista es el origen de la obra de arte y la obra de arte es el origen del artista. Que ninguno es sin el otro. Sin embargo, ninguno de los dos es por sí solo el sostén del otro, pues el artista y la obra son cada uno en sí y en su reciproca relación por virtud de un tercero, que es lo primordial, a saber, el arte, al cual el artista y la obra deben su nombre”.



El arte: La pintura es el arte de la representación gráfica en donde se utilizan pigmentos mezclados con distintas sustancias
Aquí me gustaría agregar que el arte es un espacio de reflexión intersubjetivo transtemporal. El artista bucea en su formación, dialoga con sus referentes ancestrales, ejercita sus betas racionales y creativas y lo propone a los espectadores. Éstos a partir de esa proposición hacen un recorrido similar y en función de sus historias, formaciones y sensibilidades particulares hacen una decodificación que entra en el curso dialógico de las manifestaciones culturales. Dando forma así a un muy variado mundo del arte.

Del cúmulo de interpretaciones y recorridos que tiene el arte y su mundo una cosa es innegociable para un artista, la Libertad. Esa que lo impulsa a huir de las negociaciones y conformismo que lo alejen de su ánimo comunicacional reflexivo y creativo. 

Es por esta condición de “sine qua non” que la libertad tiene para el artista y para el arte, que podemos establecer un estrecho vínculo con el Librepensamiento y que nos permitió titular así a estas reflexiones. 

Aquí aludimos al aura referido por Walter Benjamin en su texto "La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica" que escribiera en el año 1936. 

Uno de los grandes aportes de Walter Benjamin es la noción de historia propuesta por él en su Tesis N° 7 de la filosofía de la historia, cuando nos dice que “a la historia debemos pasarle el cepillo a contrapelo”, para contra restar la larga tradición de narrar los hechos en función de la posición dominante alcanzada por cualquier medio, las más de las veces en forma violenta y/o espuria. 

Esta nueva forma de mirar y de narrar expone “las estructuras conflictivas de la realidad” según las denomina Ricardo Maliandi en su libro “La ética cuestionada”. Donde expone que esas estructuras deben ser consideradas en estrecha relación con los fundamentos éticos. Ya que “dicha correlación constituye la cuestión central de la ética” y que “cuando no se le tiene en cuenta, se recae inevitablemente en posturas dogmatizadas o escépticas”.

Si el ethos puede ser considerado como una especie de tensión entre lo conflictivo y lo armónico, y la ética, siendo una búsqueda de fundamentos, es una actividad racional, entonces la ética se constituye como la aplicación de la razón al ethos.

Conceptos que cambian la concepción de la historia: Tolerancia y Librepensamiento. Aquí nos referiremos al rol del arte en esta línea de pensamiento. Veamos cómo se conectan. 

Habíamos dicho que un librepensador forma sus ideas referidas a lo verdadero sobre la base del pensamiento lógico, racional y empírico. Dejando de lado la revelación, la intuición, los dogmas y los autoritarismos para hacer un análisis imparcial de los hechos siendo dueño de sus decisiones.

A la luz de las situaciones actuales de la vida en sociedad, hoy implica un esfuerzo enorme ser un librepensador. A las tradicionales presiones eclesiásticas, que los distintos credos vienen ejerciendo sobre las sociedades, a las que tratan de imponer sus dogmas sectoriales, se agregan otros factores de dominación tales como el capital y los medios masivos de comunicación.

En relación a los medios masivos de comunicación que, como fenómeno mundial, presentan y representan la realidad desde una posición dominante construyendo un discurso hegemónico, Noam Chomsky ya nos advirtió en el punto 10 de su “Decálogo de la manipulación mediática” que esas estrategias se basan en:

“Conocer a los individuos mejor de lo que estos se conocen a sí mismos. En los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una brecha creciente entre los conocimientos del público y los acontecimientos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el "sistema" ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológica. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que éste se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control y un poder sobre los individuos mayor que el de los individuos sobre sí mismos.”





En este punto podemos decir que tanto el arte como el librepensamiento tienen por objeto contribuir al desarrollo del bienestar general del ser humano. No son meras disquisiciones de mayor o menor talento o creatividad, monádicas y solipsistas para vanagloria personal o petulancia sectorial. Escapan -deben escapar- de las autocomplacencias y de los regodeos elitistas.

En el texto mencionado Walter Benjamin reflexiona sobre el significado de la unicidad y singularidad de la obra de arte y se pregunta ¿qué es lo que hace especial a la obra de arte? Y concluye: “su aura”

A la que define como: “Esa lejanía que nos impone a los espectadores por más cerca que de ella nos encontremos”

Esta aura está dada por su irrepetibilidad, su unicidad. Pero la primer aura se lo da, en tradición, el valor de culto que tenían las primeras obras de arte (tradición que se mantiene en el arte religioso), dado por su origen sagrado y ritualístico. 

Recordemos que las pinturas en Altamira y en las otras cavernas tenían la función sagrada de ayudar a esas manos en la cacería de esos animales, allí representados. Es decir que contribuían a la generación de una atemporalidad sagrada propia de los ritos místicos.

La reproducibilidad corrompe el aura al instaurar un “aquí y ahora” de la imagen, es decir una temporalidad. Le quita lo sagrado para introducirla en la profanidad.

Esta desacralización de la obra de arte llegó a su epítome con Marcel Duchamp, cuando presentó su obra “La fontaine”. Un urinario colgado al revés y presentado en el Salón de arte organizado por la Sociedad de artistas independientes de New York en el año 1917.

Esta obra de arte, que ahora es la idea y no el objeto material, es la que ha revolucionado y cambiado para siempre el tradicional modo de entender el arte. Quitándole toda literalidad al objeto artístico y reafirmando su lugar metafórico.

Este arte interpela nuestra propia existencia y, más allá de movilizar resortes de la sensibilidad y la emoción, nos compele a adentrarnos en nuestros propios conflictos y a preguntarnos por el sentido de nuestra existencia.

Es decir que desde una perspectiva Benjaminiana la desacralización de la obra de arte, la pérdida de su aura, abre tantas historias como espectadores haya, a quienes pone, ahora, en el rol de protagonistas centrales de esas historias.

De modo que la reproductibilidad técnica, primero con la fotografía, luego con la fotocopia, hasta alcanzar hoy un grado universal de visualidad con la circulación incesante de las imágenes en los dispositivos tecnológicos con los que hoy contamos (teléfonos móviles), ha llevado a la obra de arte a un nivel de cotidianeidad y temporalidad absolutas. Incluso sabiendo que ignoramos los nuevos paradigmas que el indetenible desarrollo tecnológico nos depara.

Podríamos concluir que el librepensamiento y el arte son ejercicios colectivos, dinámicos e indetenibles. Que con el avance tecnológico ambos perdieron su aura, ambos dejaron de pertenecer a las élites dominantes. Ambos están ya inmersos en la conciencia social que persigue la inclusión, el progreso y la distribución de saberes. Ambos perdieron su lejanía y se nos acercan para acercarnos como seres intersubjetivos. Como seres cercanos y temporales.




Autor: Marcelo Villalba

18 de julio de 2007

Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión

Aunque se ha convertido en una especie de clásico de la web, aún hay personas que no lo han visto y no está mal divulgar pensamientos tan inteligentes y disparar lo que se genera en cada uno de nosotros cuando lo escuchamos.
Se trata del discurso de Steve Jobs, presidente de Apple, en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, en 2005.
Agradecemos a quien nos hizo conocer este documento, y quien nos lo recordó para postearlo en el blog: Manuel Parma, alumno del Diplomado Internacional en Management Estratégico.
Esperamos que lo disfruten (y sus comentarios)

Mariano Morresi



18 de junio de 2007

Management Estratégico = Espíritu Curioso. Reflexión

A boca de jarro...Tomás Abraham
"¿Pero es que cambió algo?"

Desde hace 23 años, en su taller de la calle Costa Rica, en Palermo Viejo, se reúne con 45 discípulos para estudiar filosofía. "La cita es los jueves, a las 20.30. Aprendemos, discutimos, leemos. Las edades varían entre los 18 y los 83 años", explica el filósofo Tomás Abraham. "En realidad, me gusta que me digan profesor de filosofía, porque ésa es mi tarea. No importa si enseño en la Universidad de Buenos Aires, en la de Rosario, o aquí", agrega.
Abraham nació en Rumania, pero se formó en Francia, donde tuvo profesores ilustres como Michel Foucault y Gilles Deleuze. "Deleuze aparecía como más distante, y uno lo seguía principalmente a través de sus libros. Pero Foucault no, era extraordinario, clarísimo, inmenso, con gran presencia y sentido del humor, y nos contagiaba una libertad mental que nos permitía pensar", recuerda. Presentó su último libro, El presente absoluto. Periodismo, política y filosofía en la Argentina del tercer milenio , en un lugar poco común: el club Vélez Sarsfield. "Es otro de los lugares donde enseño filosofía. Claro que además me gusta el fútbol y no niego mis simpatías."
-¿Cómo ve la Argentina de hoy?
-Siempre buscando alguna novedad para entretenerse: la segunda vuelta o las elecciones de octubre, algo que los medios agrandan y publicitan como si fuera definitivo. Pero dura poco y es reemplazado por otro acontecimiento igual de extraordinario, definitivo y, claro, efímero. Y hay quien cree que eso significa que la sociedad vive cambios vertiginosos, pero no es verdad. Porque los tiempos de los medios y los de la sociedad son distintos y ¡mejor que sea así! Si ese vértigo fuese real estaríamos mucho más locos de lo que estamos.
-¿Cómo son los tiempos reales de la sociedad?
-Son mucho más lentos, morosos... e inexorables. Todo lo que ocurre en el tiempo mediático parece no dejar huellas, ¡el mundo se inaugura todos los días! En cambio, en el tiempo de la sociedad todo deja marcas profundas que afectan a todos y que son difíciles de borrar. Cada tanto leemos que alguien anuncia que comienzan los nuevos tiempos, ¡de aquí en más todo será distinto! Pero las sociedades no cambian por milagro. ¿Cuánto hace que escuchamos esa misma canción? ¿Dónde están los que anunciaron el gran cambio? ¿Pero es que cambió algo? Sigue habiendo pobreza, marginación, bolsones de extrema riqueza y de extrema pobreza, violencia, corrupción. Repase todo lo que ocurrió en el país desde hace 40 años.
-¡Hágame de guía!
-En los años 40, Perón había abierto un enfrentamiento entre peronistas y antiperonistas. Pero en los 70, Perón regresa y se supone que su vuelta pondrá fin al conflicto, pero sólo se consigue con más crímenes y violencia. El país ha sufrido mucho y cuesta creer que todos estos hechos graves no tengan consecuencias en la gente, en su manera de elegir representantes, en el trato cotidiano, en la idea que tienen de sí mismos, de sus semejantes, del país y de su futuro. El panorama es incierto y continuamente nos enteramos de gente valiosa, que nos costó trabajo formar, que emigra por falta de espacios para crecer. Gente que será difícil recuperar. Cuando alguien de un país medianamente organizado llega aquí, ve que la gente cruza con el semáforo en rojo y se sorprende, pero nadie entiende su sorpresa porque nos parece natural violar la ley.
-¿Qué habría que hacer?
-La Argentina tiene que abrirse e integrarse con el mundo y aprovechar las posibilidades de este momento histórico. Estamos viviendo el comienzo de un proceso de reestatización que creo que nos hará perder mucho tiempo y que a la larga fracasará. La experiencia dice que los megaestados terminan siendo fuentes de corrupción e ineficiencia, y que no crean bienestar. Más bien, nuevas elites de privilegio. Hay que desmontar ciertos preconceptos como que Estado significa lo nacional y privado lo extranjerizante . Lo que el Estado tiene que hacer es concertar acuerdos precisos y beneficiosos para el país, y ejercer buenos controles con gente honesta y eficiente.
-¿Y el ciudadano común?
-Tomar conciencia, comprometerse, entrar en el tiempo de la sociedad y participar de los procesos. Seguir a los políticos de cerca, observando atentamente su proceder y ser sensibles a las contradicciones, como cuando alguien demoniza un sistema haciéndolo responsable de todas las calamidades, ocultando que fue parte, que lo defendió y celebró ¡como si hubiese nacido de un repollo! Y estar atento a la gente honesta y eficiente, y apoyarla. Expresar lo que sentimos. Siempre escucho la cantinela: Yo no voy a cambiar el mundo. Nadie pide eso, diga lo que tiene que decir y trate de ponerlo en práctica, ¡comenzando por su propia actitud frente al mundo!


Luis Aubele
Fuente: Diario La Nación, 17 de junio de 2007
http://www.lanacion.com.ar/918122