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9 de junio de 2026

Trabajo híbrido y aprendizaje continuo para el bienestar laboral

Uno de los cambios más significativos ha sido la adopción de modelos de trabajo híbrido. Este enfoque, que combina el trabajo presencial en la oficina con el trabajo remoto desde casa, se ha consolidado como una de las tendencias clave para el bienestar de los empleados y la eficiencia organizacional.

Según Andrea Linardi, reconocida experta en gestión del cambio y talento humano de Argentina, uno de los mayores desafíos que enfrentan las organizaciones es que los líderes aprendan a confiar en el trabajo de sus colaboradores, empoderándolos y dejando atrás las prácticas obsoletas de supervisión constante y control.

“Los modelos de mando y control, donde se exige que el empleado esté sentado ocho horas al lado del jefe para poder ser supervisado, son cosa del pasado”, señaló Linardi. Esta estructura ya no es sostenible en el entorno laboral actual, donde se valora más la confianza y el empoderamiento que la mera presencia física.

El modelo híbrido no solo responde a las demandas del mercado laboral moderno, sino que también ha demostrado ser una solución efectiva para mejorar la productividad y el bienestar de los empleados. “Las investigaciones demuestran que los empleados prefieren trabajar dos o tres días a la semana en la oficina y el resto desde casa. Esto equilibra la necesidad de interacción social y trabajo en equipo con la comodidad y flexibilidad del teletrabajo”, afirmó Linardi.

Durante la pandemia, muchas empresas se vieron obligadas a adoptar el trabajo remoto. Esto forzó a los líderes a confiar en sus equipos, ya que no podían supervisarlos de manera directa. La pandemia aceleró una transformación que ya venía gestándose, y obligó a las organizaciones a replantear sus modelos de gestión. “La confianza y el empoderamiento se volvieron esenciales durante este periodo, ya que los colaboradores trabajaban desde casa y los líderes no tenían más remedio que confiar en que cumplirían con sus tareas”, explicó.

Sin embargo, tras la pandemia, algunas organizaciones intentaron volver a los modelos tradicionales de trabajo presencial y supervisión constante. “Muchos líderes pensaron que podrían regresar al antiguo modelo de mando y control, pero la realidad es que eso ya no es viable. Las expectativas de los empleados han cambiado, y hoy más que nunca, valoran la flexibilidad y el bienestar que les proporciona el trabajo híbrido”, agregó.


El bienestar emocional: una prioridad para las empresas

El bienestar de los empleados se ha convertido en una prioridad para las organizaciones que buscan mantener a sus equipos motivados y productivos. Linardi destacó que el estrés es una de las emociones predominantes en el entorno laboral actual, y que afecta directamente la motivación y el rendimiento de los colaboradores. “Los estudios demuestran que cuando se pregunta a los empleados qué emoción sienten con más frecuencia en el trabajo, la respuesta más común es el estrés. Esto refleja una falta de bienestar general que impacta negativamente tanto en la vida personal de los empleados como en su desempeño profesional”, comentó.

Para abordar esta problemática, Linardi enfatizó la importancia de que las empresas implementen programas de apoyo emocional y bienestar que incluyan aspectos como la salud mental, la actividad física y la nutrición. “Estamos en una época en la que todos buscamos herramientas que nos ayuden a mejorar nuestro bienestar, desde hacer yoga hasta salir a correr. Y como pasamos una gran parte de nuestras vidas en el trabajo, es fundamental que las organizaciones ofrezcan estrategias para mejorar la calidad de vida de sus empleados”, explicó.

También subrayó que el bienestar emocional no solo beneficia a los empleados, sino también a las empresas, ya que fomenta una mayor productividad, compromiso e innovación. “Cuando los empleados se sienten bien, son más resilientes y están mejor preparados para enfrentar los desafíos del día a día. Esto se traduce en una mayor eficiencia y éxito para las empresas”, añadió.


El aprendizaje continuo: clave para enfrentar los retos tecnológicos del futuro

Además del bienestar emocional, otro aspecto fundamental para garantizar el éxito en el entorno laboral moderno es la formación continua. Los avances tecnológicos y los cambios en las dinámicas del mercado exigen que los empleados estén en constante aprendizaje para mantenerse al día con las nuevas herramientas y habilidades necesarias.

Linardi citó una frase de Alvin Toffler para ilustrar esta necesidad: “El analfabeto del siglo XXI no será aquel que no sepa leer o escribir, sino el que no pueda aprender, desaprender y volver a aprender”. Este concepto refleja la importancia de la adaptabilidad en el entorno laboral actual. Las empresas deben fomentar una cultura de aprendizaje continuo que permita a sus empleados adquirir nuevas habilidades y conocimientos, y que les dé la capacidad de desaprender lo que ya no es relevante.

“Lo que hoy sabemos y nos resulta exitoso puede no serlo en cinco años. Por eso, las empresas deben ofrecer planes de desarrollo y capacitación que agilicen el proceso de aprender y desaprender”, comentó Linardi. En este sentido, las organizaciones tienen el reto de crear programas de formación que estén alineados con las nuevas exigencias del mercado y que ayuden a sus empleados a mantenerse competitivos.

Las empresas que logren adaptarse a esta nueva realidad, promoviendo el trabajo híbrido, el bienestar emocional y la formación continua, estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del futuro y garantizar su éxito a largo plazo.

Con modelos de trabajo más flexibles y programas de apoyo al bienestar y la formación, las organizaciones pueden enfrentar con éxito los desafíos del presente y del futuro, garantizando tanto el bienestar de sus empleados como su éxito empresarial.


Andrea Linardi es profesora del Posgrado PIDE.
Autora: Lisandra Aguilar Wong. 

5 de mayo de 2026

Bienestar y liderazgo: la clave para transformar vidas y organizaciones


En el ajetreado mundo actual, donde los desafíos se presentan a cada paso, la clave para un liderazgo efectivo no radica solo en las habilidades técnicas o en la capacidad de tomar decisiones estratégicas. Cecilia Inés Giordano , en su obra "Dejar Huella a Través de la Influencia", nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer y armonizar nuestras emociones, pensamientos y cuerpo. Este enfoque integral nos guía hacia un camino de bienestar, el verdadero motor para “bienlograr”.

Ceci Giordano nos recuerda que el bienestar no es solo un concepto abstracto; es un estado que se traduce en acciones y resultados concretos. Las personas saludables, que cultivan hábitos y comportamientos positivos, no sólo impactan sus propias vidas, sino que también transforman sus entornos y organizaciones. En contraste, cuando los colaboradores se encuentran en un estado de malestar, la energía necesaria para innovar y enfrentar las crisis se desvanece. La salud emocional y física se convierte, así, en el cimiento sobre el cual se construyen empresas resilientes y exitosas.

El texto destaca tres condimentos esenciales para cultivar este bienestar: oportunidad, capacidad y motivación. Sin ellos, el camino hacia un equipo comprometido y eficiente se torna complicado. La oportunidad brinda el espacio para crecer, la capacidad permite poner en práctica lo aprendido y la motivación es el fuego interno que impulsa a cada individuo a dar lo mejor de sí.

Al integrar estos elementos, no sólo se crea un ambiente propicio para el desarrollo personal, sino que también se establece una cultura organizacional sólida, capaz de reinventarse y adaptarse en tiempos de incertidumbre. Como líderes, tenemos la responsabilidad de fomentar este bienestar, no solo para el crecimiento de nuestros colaboradores, sino para el futuro de nuestras organizaciones.


Conclusión:

Al final del día, el bienestar es un viaje compartido. Cada paso que damos hacia la armonización de nuestras emociones, pensamientos y cuerpo no sólo impacta nuestra vida, sino también la de aquellos que nos rodean. 

¿Estás listo para ser el líder que inspire a otros a dejar su huella a través del bienestar?


Autora: María Rosa Rodas (María Rosa es egresada del Posgrado PIDE)

27 de enero de 2026

El entorno importa


¿El entorno importa? ¡Sí! Y más de lo que creemos.

Vivimos tiempos donde el cambio es inevitable, constante y permanente... pero no todas las organizaciones avanzan al mismo ritmo. Algunas evolucionan, otras tropiezan. ¿Por qué? Porque el entorno condiciona, pero la cultura determina. Y quienes se ven interpeladas por ello son las PERSONAS. 

¿Qué entendemos por cultura organizacional?

A menudo la confundimos con el clima. Pero mientras el clima se relaciona con cómo se siente trabajar en una organización (lo visible y medible a corto plazo), la cultura es lo que se respira, lo que moldea decisiones, comportamientos y creencias...es profunda, invisible, y muchas veces...no gestionada.

El World Economic Forum revela que sólo 1 de cada 4 trabajadores está realmente feliz en el trabajo, mientras que la inversión estratégica en bienestar podría agregar US$11.7 billones a la economía. A su vez, un estudio global identifica que solo un 23 % de los empleados cree firmemente que su organización se preocupa por su bienestar.

Carol Dweck, con su trabajo sobre mentalidad fija y mentalidad de crecimiento, nos ofrece una clave: "Las creencias individuales afectan la disposición al cambio". Lo mismo ocurre a nivel organizacional. ¿Qué creencias colectivas sostenemos que nos impiden evolucionar?

Desde mi experiencia como psicóloga organizacional, debemos repensar la transformación cultural desde las 5C:

🔹 Contexto: lo que nos rodea, cambia y desafía.
🔹 Comunicación: lo que decimos, cómo lo decimos y lo que callamos.
🔹 Compromiso: cómo nos implicamos y hacemos carne los valores.
🔹 Capacidad: la posibilidad real de accionar, aprender, crecer.
🔹 Cultura: el sistema invisible que define qué es posible y qué no.

La cultura no es un cartel en la pared. Es una conversación permanente entre lo que hacemos, lo que pensamos y lo que permitimos. Y sí, los líderes tenemos un rol ineludible: modelar, inspirar, contagiar, conversar y generar entornos donde no se silencie aquello que la cultura organiza.

Gestionar la cultura no es una moda, es una necesidad estratégica.


Autora: Marina Gómez (Marina es egresada del PBA)

20 de enero de 2026

El falso sentido de urgencia: cómo afecta a la cultura y el burnout

La cultura organizacional es el núcleo de cualquier empresa. Define no solo cómo se hacen las cosas, sino también cómo se sienten quienes las hacen. En este contexto, un factor insidioso puede socavar incluso las culturas más robustas: el falso sentido de urgencia. Este fenómeno, a menudo invisible, no solo impacta la productividad, sino que puede llevar al temido burnout, poniendo en riesgo el bienestar de los colaboradores y la sostenibilidad de la organización.

El falso sentido de urgencia: ¿qué es y cómo se origina?

John Kotter, experto en liderazgo y cambio organizacional, introduce una distinción crucial entre urgencia verdadera y falsa urgencia:
  • Urgencia verdadera: Impulsa a los equipos hacia metas importantes con claridad y propósito, promoviendo un enfoque estratégico.
  • Falsa urgencia: Es una sensación constante de presión generada por problemas secundarios, falta de priorización o prácticas ineficientes, que obliga a los colaboradores a actuar sin pensar, en un estado de alerta continua.
La falsa urgencia puede surgir de varios factores:
  • Liderazgo mal orientado: Jefes que valoran la actividad frenética sobre los resultados concretos.
  • Cultura de “todo es prioridad”: Cuando no se establecen límites claros, todo parece urgente.
  • Expectativas poco realistas: Plazos imposibles que reflejan una desconexión entre las metas organizacionales y los recursos disponibles.
  • Presión social o tecnológica: En un mundo hiperconectado, las notificaciones constantes y la disponibilidad 24/7 crean una falsa necesidad de actuar de inmediato.
El vínculo entre el falso sentido de urgencia y el burnout

El término burnout fue acuñado por el psicólogo Herbert Freudenberger en la década de 1970 para describir un estado de agotamiento físico, emocional y mental, frecuentemente causado por el estrés crónico relacionado con el trabajo. Byung-Chul Han, en su libro "La sociedad del cansancio", señala cómo las dinámicas modernas de autoexigencia y la hiperproductividad contribuyen a una epidemia de agotamiento, donde las personas son tanto víctimas como perpetradoras de su propio estrés.

La falsa urgencia es un combustible poderoso para el burnout, porque:
  • Genera estrés continuo: Cuando todo parece urgente, las personas se mantienen en un estado de alerta constante que agota los recursos emocionales y físicos.
  • Causa desconexión emocional: Los colaboradores pierden el sentido del propósito y sienten que sus esfuerzos son irrelevantes frente a un flujo interminable de tareas.
  • Fomenta la autoexplotación: La cultura de urgencia perpetúa la creencia de que descansar es improductivo, lo que lleva a ignorar las necesidades básicas como el sueño o el ocio.
  • Elimina los límites: En entornos dominados por la urgencia, las líneas entre la vida laboral y personal se desdibujan, aumentando el desgaste.

Impacto en la cultura organizacional

Cuando el falso sentido de urgencia se normaliza, la cultura organizacional se resiente en múltiples niveles:
  • Erosión del bienestar: El estrés crónico afecta no solo la salud mental, sino también la física, incrementando el ausentismo.
  • Disminución de la confianza: Los empleados perciben incoherencia entre los valores declarados de la organización (como el “cuidado del equipo”) y sus prácticas diarias.
  • Productividad de corto plazo: Aunque puede haber resultados inmediatos, la calidad del trabajo y la innovación se sacrifican a largo plazo.
  • Rotación y fuga de talento: Los colaboradores buscan entornos más saludables donde puedan crecer sin sacrificar su bienestar.

De la teoría a la práctica: cómo combatir el falso sentido de urgencia y prevenir el burnout

1. Fomentar una cultura de claridad y propósito
Las organizaciones deben asegurarse de que sus colaboradores entiendan las prioridades reales y cómo su trabajo contribuye al éxito general. Ejemplo: organizar reuniones semanales para discutir objetivos clave y asegurarse de que los equipos comprendan qué tareas son críticas y cuáles pueden esperar.

2. Diseñar procesos para priorizar lo esencial
Utilizar herramientas como la matriz de Eisenhower para distinguir entre lo urgente y lo importante. Ejemplo: en una empresa tecnológica, priorizar el desarrollo de funciones críticas para un cliente sobre resolver problemas menores que no afectan la entrega final.

3. Crear políticas de bienestar organizacional
Implementar estrategias que ayuden a los colaboradores a equilibrar su carga de trabajo y cuidar su salud mental. Ejemplo: proveer recursos como terapias grupales, talleres de manejo del estrés y horarios laborales flexibles.

4. Empoderar a los líderes para liderar con el ejemplo
Los líderes deben demostrar que es posible trabajar con urgencia verdadera sin sucumbir al estrés constante. Ejemplo: un gerente que priorice y delegue de manera eficiente, y que también tome descansos visibles, envía el mensaje de que el bienestar importa.

5. Establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal
Fomentar una desconexión real fuera del horario laboral para permitir que los empleados se recuperen. Ejemplo: adoptar políticas como la “desconexión digital” fuera del horario laboral, donde no se esperan respuestas a correos o mensajes.

6. Medir y ajustar regularmente
Auditar los procesos internos y las cargas de trabajo para identificar posibles fuentes de urgencia innecesaria. Ejemplo: utilizar encuestas de clima laboral para evaluar el nivel de estrés y ajustar las prioridades según los comentarios del equipo.

Conclusión
El falso sentido de urgencia no solo es contraproducente, sino que puede ser devastador para la salud mental de los colaboradores y para la cultura organizacional en su conjunto. Una organización que valore el equilibrio entre productividad y bienestar será más resiliente, innovadora y atractiva para el talento.
Romper con este ciclo implica reorientar las prioridades hacia lo realmente importante, liderar con propósito y fomentar entornos laborales donde el descanso y la claridad sean tan valorados como los resultados.

¿Cómo enfrentas el desafío del falso sentido de urgencia en tu equipo o empresa?


Autor: Dr. Leonardo Maubecin (Leonardo es egresado de la Diplomatura DIME)

21 de octubre de 2025

El impacto del bienestar emocional en los negocios

La seguridad emocional en el lugar de trabajo es un factor crucial para el bienestar y la productividad de los empleados.

Esta seguridad emocional se logra mediante la creación de un entorno de respeto donde los empleados se sienten valorados, involucrados y siendo realmente parte de los desafíos.

Pero cómo lograrlo? Repasemos puntos clave para fomentar el bienestar, a saber:

  1. Comunicación Abierta: Fomentar un diálogo abierto y honesto es fundamental para crear un ambiente de confianza y transparencia. Cuando los empleados se sienten cómodos expresando sus ideas, preocupaciones y sugerencias, se fortalece el vínculo entre ellos y la organización.
  2. Empatía: Estar atentos al sentir de nuestros colaboradores. Ser realmente un apoyo para su bienestar es crucial. Para lograrlo, necesitamos estar mirándolos, escuchándolos, percibiendo sus emociones y sentires. Todos detectamos la preocupación genuina de aquella que no lo es.
  3. Reconocimiento: Apreciar y reconocer los logros y esfuerzos de los empleados es una forma poderosa de reforzar su seguridad emocional. Cuando los trabajadores se sienten valorados y apreciados por su trabajo, aumenta su motivación y compromiso con la organización.
  4. Inclusión: Asegurar que todos los empleados se sientan incluidos y valorados independientemente de su origen o situación personal es fundamental para crear un entorno de trabajo seguro y equitativo. Esto implica promover la diversidad, la equidad y la inclusión en todos los niveles de la organización. 
Ahora bien, ¿Cuáles son los Resultados más importantes de promover el Bienestar en nuestros equipos?
  1. Aumento de la Productividad: Los empleados que se sienten emocionalmente seguros tienden a ser más productivos, ya que se encuentran más motivados, comprometidos y enfocados en su trabajo. McKinsey afirma que los empleados que se sienten emocionalmente seguros tienen un 40% más de probabilidades de ser productivos y comprometidos con su trabajo (2023)
  2. Mejor Retención de Talento: Un ambiente de trabajo positivo y seguro emocionalmente contribuye a una menor rotación de personal, lo que permite a la organización retener a los mejores talentos.
Según datos de 2023 de Gallup, el 51% de los colaboradores reconocen que están buscando trabajo activamente. La fuga de talentos es una de las problemáticas más presentes en los negocios de hoy.

Sabemos que el 44% de los empleados declara haber sentido "bastante estrés" en el día de ayer (Gallup, 2023). No miremos para otro lado.

Es nuestra responsabilidad como líderes generar culturas organizaciones que promuevan el bienestar emocional de nuestra gente.

Al invertir en la seguridad emocional de los equipos, las organizaciones logran una mayor productividad y promueven la retención del talento, lo que se traduce en una ventaja competitiva que contribuye significativamente al éxito y a un impacto positivo en los resultados a largo plazo.

Hagámonos cargo.


Autora: Andrea Linardi (Andrea es profesora del Posgrado PIDE)

17 de junio de 2025

Clientes humanos, alumnos urbanos

Claro está que hacer ejercicio físico con continuidad, de forma planificada y bajo supervisión, es muy beneficioso para el cuerpo humano, tanto en sus funciones físicas como mentales. Es más, no creo poder encontrar a alguien que pudiera decir lo contrario. Sin embargo, es aún muy poca la gente que lleva un estilo de vida activo.

Para comprender este fenómeno, es fundamental reconocer que los clientes y potenciales clientes de esta industria son humanos, en el más amplio sentido de la palabra. Según la OMS, son una entidad psico-bio-social: tienen un cuerpo que deben cuidar, una mente que siente y se emociona, y la necesidad de relacionarse unos con otros.

La vida del ser humano se desarrolla en constante búsqueda de emociones y sensaciones placenteras, que justamente consigue en muchas ocasiones cuando se relaciona socialmente, cuando comparte con otros, cuando juega y se divierte. El cuerpo debe acompañar al ser humano en esa búsqueda, y cada tanto pide tregua para reposar y reponer energías.

Existe una puja entre el cuerpo y la mente a la hora de realizar ejercicio físico programados. Para muchas personas, quizás la mayoría, se batalla es aún más fuerte cuando la persona no tiene un claro incentivo que la motive a moverse. El cuerpo, por naturaleza, demanda reposo, pero la mente racional opina que moverse es saludable.

Alrededor del 30% de las personas encuentra una motivación para iniciar y sostener un plan de acondicionamiento físico que les permita lograr sus objetivos. Generalmente esos individuos crearon su hábito de movimiento durante su infancia y, por lo tanto, cuando son adultos pueden relacionarlo con momentos de juegos, diversión y placer.

Pero al otro 70% no le agrada hacer ejercicio regularmente, no tienen el hábito y se sienten forzados por las circunstancias. Entienden racionalmente la recomendación de su médico y no están felices con la imagen que les devuelve el espejo, y aún sabiendo que el verano está por llegar, no les gusta en lo más mínimo la idea de ejercitarse.

¿Qué hacemos frente a esto?
Inicialmente cabe plantearnos algunos interrogantes cuyas respuestas nos pondrán a reflexionar:
  • ¿Entendemos que las personas están en un permanente estado de exploración del placer o pensamos que las personas solamente quieren cuidar su cuerpo?
  • ¿Hemos considerado elaborar procedimientos diferentes para cada tipo de individuos, tanto en la captación de prospectos, como en la venta y en la fidelización?
  • ¿Seguimos capacitando a los profesores e instructores solamente en aspectos técnicos del entrenamiento?
  • ¿Nos preocupan nuestros elevados índices de cancelaciones, sus motivos y las acciones que podríamos instrumentar para revertir esas bajas?
  • ¿Entendemos que los usuarios de nuestros gimnasios que más necesitan del seguimiento de un profesor son los ausentes?
  • ¿Nos habremos conformado con tener una cartera de clientes inconstantes, que abonan la cuota al ritmo de su motivación y según la estacionalidad?


Encuentro en las respuestas a estas preguntas algunos de los principales inconvenientes que enfrenta la mayoría de los gimnasios, que suelen estar enfocados muy fuertemente en aspectos técnicos del entrenamiento físico, pero ignoran algunos comportamientos básicos de la naturaleza humana como reír, jugar, competir, reposar y socializar.

A la mayoría de las personas, incluso a asiduos clientes de gimnasios, no les es agradable hacer ejercicio físico de manera constante. Muchas sienten que podrían usar ese tiempo en cosas que les produjeran más placer, en lugar de pagar por someter sus cuerpos a prácticas que a veces les generan dolor y hasta sufrimiento.

Pero no todo está perdido, debemos comenzar por entender que ese individuo es: un alumno, que quiere aprender y mejorar sus capacidades físicas; un cliente, que pretende equilibrar el servicio obtenido por el dinero gastado, y un ser humano que busca divertirse emocionarse y relacionarse.

Esos individuos no mantienen una lucha interna entre esas tres dimensiones, sino que las llevan consigo en cada etapa del servicio. Una vez que logremos comprender que el sector del fitness además de entrenar cuerpos y mejorar la calidad de vida, es un administrador de emociones, que son la fuente de energía para tener continuidad y acercar a cada sujeto al logro de sus nuestros objetivos.

¿Cómo se comporta un prospecto'
Veamos el comportamiento tradicional de un prospecto, relacionándolo con la definición sobre el ser humano realizada por la OMS:
  • 1° etapa, la BIO: una persona se contacta con un centro de fitness normalmente buscando solucionar un problema fisiológico. En esta etapa el potencial cliente que va a evaluar qué capacidades tiene el gimnasio para satisfacer su necesidad y a qué precio. En esta instancia será indispensable encontrar primero el problema del usuario, para luego poder demostrar la capacidad del centro para solucionarlo. De este modo, el precio pierde relevancia.
  • 2° etapa, la PSICO: si ya está pagando el servicio, esa persona es un cliente, que como está aprendiendo a mejorar su condición física es también un alumno, pero lo será por poco tiempo, ya que no encuentra placer en esa práctica. Es en ese momento cuando el sujeto necesita ser tratado como un simple ser humano, que quiere evitar el esfuerzo y prefiere divertirse y pasarla bien.
  • 3° etapa, la SOCIAL: esta dimensión se centra en las emociones de las personas. Al cliente / alumno / ser humano se le suma el concepto de urbano, que implica que todos necesitamos compartir momentos con otros pares, relacionarnos socialmente, identificarnos con un colectivo con el cual crear un sentido de pertenencia. Será el profesor el profesor el responsable de fomentar la creación de esos grupos (tribus).
Lo interesante y complejo a la vez es, como mencioné, que para el cliente no son etapas secuenciadas, sino que funcionan en una sinergia constante como dimensiones coexistentes, a las que cada profesional deberá prestar atención de forma constante y simultánea.

Una vez que el profesor haya logrado que una persona pase de cliente humano a alumno urbano, el gimnasio tendrá mayores chances de mantenerlo en el tiempo para poder solucionar el problema que lo trajo hasta allí, cobrándole una cuota recurrente, que garantice la calidad del servicio y una rentabilidad adecuada.


Autor: Marcelo Larrea (Marcelo es egresado del Posgrado en Management Estratégico)

10 de enero de 2024

Navegando la ansiedad laboral: Estrategias para aliviar tensiones

La semana pasada participe de un programa de bienestar en donde en esta oportunidad la temática fue la “ansiedad”👍. En el vertiginoso mundo laboral de hoy, la ansiedad puede tejerse sigilosamente en nuestras vidas, afectando la salud mental y la productividad. Como afirmó una vez el renombrado escritor Albert Camus: "En el corazón del invierno, aprendí que había en mí un verano invencible". Este verano invencible se refiere a la capacidad humana de superar desafíos, incluso en medio de tensiones laborales. Aquí, exploramos algunas mejores prácticas para descomprimir las tensiones y cultivar un ambiente de trabajo más saludable.✍️



La línea entre el compromiso y el agotamiento en el trabajo es delgada, pero existen estrategias para equilibrarla. En primer lugar, establecer límites claros puede prevenir la sensación de estar siempre disponible. Como el autor Greg McKeown sugiere en "Essentialism: The Disciplined Pursuit of Less", decir no a tareas no esenciales puede liberar tiempo y reducir la ansiedad.


La comunicación abierta también es clave. Compartir preocupaciones con colegas o superiores puede aliviar la carga emocional. Daniel Pink, en su libro "Drive: The Surprising Truth About What Motivates Us", señala que un entorno donde la voz de todos es valorada promueve la confianza y reduce el estrés.

No obstante, la solución no siempre es interna. Tomarse pausas regulares puede prevenir el agotamiento. Arianna Huffington, autora de "The Sleep Revolution", resalta la importancia de un sueño adecuado y cómo impacta en nuestra capacidad para manejar el estrés.

En el mundo digital, las redes sociales desempeñan un papel fundamental. Al buscar Gestión de Ansiedad y Equilibrio Laboral, uno puede encontrar comunidades en línea que comparten consejos y experiencias. Sin embargo, es esencial recordar que las redes sociales también pueden ser una fuente de estrés. Como el autor Cal Newport propone en "Digital Minimalism", un uso más consciente de la tecnología puede reducir la presión constante de estar conectado.

En última instancia, mientras navegamos por las aguas a veces turbulentas del trabajo moderno, recordemos las palabras de Camus. La invencibilidad dentro de nosotros puede enfrentar la ansiedad laboral. Establecer límites, comunicarse abiertamente, cuidar el descanso y ser selectivos con la tecnología nos equipa con herramientas para navegar estas aguas con mayor calma. En lugar de ser arrastrados por las olas de la ansiedad, podemos aprender a navegar con destreza hacia un verano de bienestar mental en medio del invierno laboral.

Y vos, ¿Cómo llevas esa ansiedad?, te leo.

Autor: Elías Cobelo (Elías es egresado del Posgrado PBA)