- Cuestionar el funcionamiento de la empresa sin paralizarla
- Introducir la toma ilustrada de decisiones
- Practicar una cultura argumentativa del aprendizaje
13 de mayo de 2025
Las Humanidades en la empresa
27 de enero de 2023
Para innovar hay que alimentar y gestionar la Diversidad
27 de julio de 2022
No se trata de habilidades sino de maneras de pensar
El dilema o el continuo especialización-diversidad es un asunto estratégico para nosotros desde hace mucho tiempo.
En tiempos de conocimiento líquido y aulas difusas, lo que hace potable y potente la adaptabilidad es el modo en que enfocamos nuestro trayecto profesional y nuestras culturas organizacionales.
Creemos, como dice Vikram Mansharamani, autor de la nota que compartimos, que el futuro se orienta más a formas de pensar que a habilidades. Mansharamani es profesor de la Universidad de Harvard, comentarista internacional y autor del libro "Think for yourself: Restoring Common Sense in an Age of Experts and Artificial Intelligence".
Ninguna habilidad específica lo hará avanzar en el futuro, pero sí esta 'manera de pensar'
A muchos de nosotros nos han dicho que una experiencia profunda conducirá a una mayor credibilidad, un rápido avance laboral y mayores ingresos. La alternativa de tener una mentalidad abierta generalmente se descarta como chapotear sin realmente agregar valor.
Pero el futuro puede ser muy diferente: es probable que la amplitud de perspectiva y la capacidad de conectar los puntos proverbiales (el dominio de los generalistas) sea tan importante como la profundidad de la experiencia y la capacidad de generar puntos (el dominio de los especialistas).
El rápido avance de la tecnología, combinado con una mayor incertidumbre, está haciendo que la lógica profesional más importante del pasado sea contraproducente para el futuro. El mundo, para decirlo sin rodeos, ha cambiado, pero nuestra filosofía en torno al desarrollo de habilidades no.
La complejidad dinámica de hoy exige la capacidad de prosperar en situaciones ambiguas y mal definidas, un contexto que genera ansiedad para la mayoría, porque siempre se ha sentido más seguro generalizar.
Solo piense en algunas de las palabras de moda que caracterizaron el asesoramiento empresarial durante los últimos 40 a 50 años: competencia central, habilidades únicas, experiencia profunda. Desde que muchos de nosotros podemos recordar, la clave del éxito fue desarrollar una especialización que nos permitiera ascender en la escala profesional.
No bastaba con ser médico, había que especializarse más, tal vez en cardiología. Pero entonces no bastaba con ser cardiólogo, había que especializarse más, tal vez como cirujano cardíaco. Y no era solo medicina, estaba en casi todas las profesiones.
El mensaje era claro: concéntrese en desarrollar un expertise y ascenderá de rango y ganará más dinero. El enfoque funcionó. Muchos de los líderes de hoy ascendieron especializándose.
El futuro es de los generalistas
Pero como dice el descargo de responsabilidad típico de los fondos mutuos, el desempeño pasado no es garantía de resultados futuros. Es hora de repensar nuestra historia de amor con profundidad. El péndulo entre profundidad y amplitud ha oscilado demasiado a favor de la profundidad.
Hay un dicho muy citado que dice que "para un hombre con un martillo, todos parecen clavos". Pero, ¿y si ese hombre tuviera un martillo, un destornillador y una llave inglesa? ¿Podría él o ella mirar para ver si la parte superior plana tiene una hendidura estrecha, lo que sugiere el uso de un destornillador? O tal vez considere la forma de la parte superior plana. ¿Círculo? ¿Hexágono? ¿Podría una llave inglesa ser una herramienta más efectiva? Y finalmente, la mera adición de estas herramientas puede fomentar una mejor comprensión de un problema.
Esto no quiere decir que la experiencia profunda sea inútil. Al contrario. Llevar un martillo no es un problema. Es solo que nuestro mundo está cambiando tan rápidamente que aquellos con más herramientas en su poder navegarán mejor por la incertidumbre. Para triunfar en el mundo actual, es importante ser ágil y flexible.
Qué significa ser un generalista
¿Cómo se hace esto? Para comenzar, es importante alejarse y prestar más atención al contexto en el que está tomando decisiones.
Lea todo el documento, no sólo la sección sobre su industria. ¿Su enfoque principal es el petróleo y el gas? Estudie las dinámicas que afectan al sector retail. ¿Eres un profesional de las finanzas? ¿Por qué no leer un libro sobre marketing? Piense en algo más grande y más amplio de lo que ha hecho tradicionalmente.
Otra estrategia es pensar en cómo los desarrollos aparentemente no relacionados pueden afectarse entre sí, algo que los pensadores sistémicos hacen de forma natural. Estudie las interconexiones entre industrias e imagine cómo los cambios en un dominio pueden interrumpir las operaciones en otro.
Debido a que los generalistas tienen un conjunto de herramientas para aprovechar, pueden ajustar dinámicamente su curso de acción a medida que evoluciona una situación. Solo piense en lo rápido que cambió el mundo con el desarrollo de Internet y las tecnologías inalámbricas de datos. Jeff Bezos no fue un especialista en ventas minoristas que se enfrentó a sus competidores y ganó. Era relativamente nuevo en el comercio minorista, pero pudo adaptarse rápidamente para aprovechar una oportunidad gigantesca.
Éxito profesional para generalistas
Muchas empresas con visión de futuro buscan experiencia multifuncional al momento de contratar. Esto es esencial para grandes organizaciones como Google, por ejemplo, donde los empleados saltan de un equipo a otro y de un rol a otro.
De hecho, Lisa Stern Hayes, una de las principales reclutadoras de Google, dijo en un podcast que la empresa valora a los solucionadores de problemas que tienen una "capacidad cognitiva general" por encima del conocimiento relacionado con el rol.
"Piense en lo rápido que evoluciona Google", dijo. "Si sólo contratas a alguien para hacer un trabajo específico, pero luego nuestra empresa necesita un cambio, debemos estar seguros de que la persona encontrará algo más que hacer en Google. Esto lleva a la contratación de generalistas inteligentes".
Si es relativamente nuevo en la fuerza laboral, mi consejo es que administre su carrera en torno a la obtención de una diversidad de experiencias geográficas y funcionales. Las capacidades analíticas que desarrolle en el proceso (por ejemplo, habilidades estadísticas básicas y razonamiento crítico) le andarán bien cuando compita contra aquellos que están más enfocados en habilidades específicas del dominio.
La única certeza sobre el futuro es que será incierto. El rápido avance de la inteligencia artificial y la innovación tecnológica han comoditizado la información. La habilidad de generar puntos está perdiendo valor. La habilidad clave del futuro es, bueno, no tanto una habilidad; es un enfoque, una filosofía y una forma de pensar, y es fundamental que lo adopte tan pronto como pueda.
Autor: Vikram Mansharamani
Fuente: CNBC Make it https://www-cnbc-com.cdn.ampproject.org/c/s/www.cnbc.com/amp/2020/06/15/harvard-yale-researcher-future-success-is-not-a-specific-skill-its-a-type-of-thinking.html
Traducción, adaptación y edición: Mariano Morresi
2 de noviembre de 2021
Mujeres y negocios, en la búsqueda de la equidad
Si hablamos de cifras, según el Foro Económico Mundial solo el 3 % anual aumenta la participación de mujeres en el nivel de directorios y se estiman 99,5 años para alcanzar la paridad de género en la fuerza laboral.
Para conocer más sobre este tema conversamos con Andrea Linardi, quien es Doctor in Business Administration, MBA, licenciada en Relaciones Públicas, certificada como Coach Ontológico, además de la autora del libro Mujeres y Negocios, la inclusión que las organizaciones requieren, publicado recientemente por Granica.
Iniciamos esta conversación describiendo qué motivó a Andrea a escribir este libro a lo que compartió: “Llegué por mi recorrido profesional, como siempre digo, soy un ‘bicho’ de organizaciones y mi vida son las empresas, trabajo desde los 18 y tengo 53. Trabajé 24 años en marketing en empresas de consumo masivo y hace 10 hice un giro profesional con estudios de Coaching en Chile. Este background me atraviesa, también el tema de la invisibilización de lo femenino que lo viví en carne propia. Una experiencia que recuerdo fue en un proceso de reclutamiento, cuando tenía los skills y la motivación para el puesto, la reclutadora me respondió que no podía obtener el puesto porque estaban buscando a un hombre. Eso sigue pasando en la actualidad”.
Y agregó: “En el libro hablo de la necesidad de acelerar la equidad que nos corresponde a las mujeres y que tenemos con qué sostenerla, mi objetivo fue profundizar sobre esto y convertí mi investigación de tesis doctoral en este producto”.
Al preguntarle sobre qué podíamos encontrar en el libro respondió: “Lo que busco es poner un granito de arena para exponer los grandes logros de las mujeres líderes y, por eso, mi voz no es la única que leerán, ya que encontrarán testimonios de 16 mujeres líderes de diferentes industrias, rubros y edades”.
Andrea también escribió el libro Marketing para Recursos Humanos (Granica)-
Al tocar el tema casi obligado del impacto de la maternidad en las mujeres líderes, la autora respondió que “cuando uno tiene una función de liderazgo y es madre, se abre la necesidad de coordinar y articular las diferentes facetas de la vida, pero a nivel social involucra un pensamiento distinto que exige un aprendizaje que, claramente, eso redunda positivamente para uno después. Y lo mismo incluye ese momento de volver al trabajo luego de estar embarazada, esa crisis que pasamos todas, recuerdo que me llamaba por teléfono a la oficina la señora que cuidaba mi hijo, yo colgaba y volvía a mi negocio, retomaba mi función y esta articulación es un plus porque es justamente lo que te da la resiliencia”.
Finalmente, Andrea reflexionó sobre la mirada de nuevas generaciones en estos temas: “Creo que los más jóvenes tienen más contacto con estas preguntas sociales, se interpelan y plantean si quieren seguir replicando estas conductas, llenos de irreverencia”.
14 de julio de 2016
Las respuestas antifrágiles como redundancia

Puestos a navegar la complejidad y con ausencia de certezas, tendremos las espaldas mejor cubiertas con opciones que con cartas salvadoras. Lo que parece ineficiente, por diferente y por variado, puede ser lo más sensato. Seremos menos vulnerables en la medida que aumentemos nuestra opcionalidad: de productos, de clientes, de competencias. Seremos más adaptables de acuerdo a cómo aprendamos a lidiar con el estrés, probándonos ante el error y la desilusión. Lo inevitable es que las cosas fallen y que quien sea frágil esté más expuesto al daño. Taleb habla de antifragilidad como una condición de estructura/comportamiento en los sistemas caóticos en los cuales nos bamboleamos.
A continuación un fragmento de "Antifrágil" sobre la utilidad de la redundancia, una capacidad para construirnos en la complejidad (las negritas son nuestras y agregamos enlaces para profundizar algunos términos).
Cuando escuché "postraumático" en aquella visita a Londres tuve una especie de revelación. De repente caí en la cuenta de que estas respuestas horméticas antifrágiles solo eran una forma de redundancia y en mi mente convergieron todas las ideas sobre la madre naturaleza. Y es que a la naturaleza le gusta tener las espaldas bien cubiertas.
Fuente: Taleb, Nassim Nicholas: Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden. 2013. Paidós.
19 de marzo de 2013
Diversidad Cognitiva vs. Cultura Empresaria
Las empresas trabajan en contextos que naturalmente mutan, sobre todo en los últimos años, con variables que cambian permanentemente. Así toda planificación, todo pronóstico, es muy posible que termine perdiendo validez en virtud de ciertos modificadores de comportamiento caóticos (Cisnes Negros, Puntos de inflexión y Efectos Mariposa). Ahora para que una empresa pueda entender o enfrentar estos cambios que generalmente no son previsibles existe un concepto importante que es la Diversidad Cognitiva o diversidad de competencias*. Entendemos como Diversidad Cognitiva a aquellos genes de conocimientos y experiencias distintos de quienes integran la empresa, que forman el genoma Organizacional**. Una empresa debe aumentar su diversidad cognitiva, debe incorporar nuevos conocimientos, personas que de alguna manera aporten conceptos, conocimientos, costumbres e experiencias diferentes. De este modo, a partir de la diversidad, la empresa podrá entender, comprender y resolver de manera amplia e interdisciplinaria los nuevos problemas y escenarios que se van a presentar justamente en ese futuro incierto y cambiante.




