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5 de diciembre de 2023

Las sillas de conversar

Entre cañas y pinchos, me dice un amigo que quieren hacer "Patrimonio inmaterial de la humanidad" a las señoras que charlan al fresco. 


Le digo que me parece una idea magnífica, pero que en vez de inscribir a las señoras en la lista de la Unesco, deberían incluir sus sillas. 

Sé que suena a una boutade, pero no lo es. Desde hace tiempo, tengo la sensación (quizás porque me hago mayor) de que nos están quitando los espacios para conversar. Este mismo verano, al visitar uno de esos pueblos pintorescos de la España Vacía, me di de bruces con una calle que estaba llena de señoras, conversando, tan placidamente, en sus sillas de tela. Ante la llegada de mi coche, no tuvieron más remedio que levantarse, apartar sus sillas y dejarme pasar. Al acelerar, levanté la mano en señal de disculpa, pero no solo por hacerlas levantas, sino por escamotearles algún chisme sobre el alcalde o un recuerdo de cuando iban al baile. 

Cada vez es más difícil encontrar un buen lugar para conversar, los bares están llenos de altavoces, los bancos brillan por su ausencia y las plazas se han convertido en una especie de mini centro comercial. 

Y es curioso, porque el acto de hablar sigue siendo la primera actividad de ocio del ser humano. Por mucho que inventemos redes sociales o inteligencias artificiales con las que charlar, la conversación humana sigue por delante de todo. 

Ayer, al subirme el autobús que me lleva a casa, me senté junto a un adolescente que hablaba por teléfono. Intentaba buscar un día de la semana para quedar con su novia. Por lo que entendí, ambos vivían en pueblos diferentes, así que calculaban cuál de los días podrían verse más horas. Quizás ese tiempo buscado fuera por algo más que una buena conversación, pero, aun así, la necesidad de socializar, el acto de estar cerca de otra persona, sigue interesando a esa generación llena de pantallas y estímulos. 

Por eso, si la Unesco tiene a bien leer esta columna, propongo que coloquen unas sillas donde les dé la gana (a poder ser, un sitio fresquito), porque necesitamos lugares para conversar. 

Todos. 

Desde las señoras de pueblo a los jóvenes enamorados, pasando por los escritores miopes. Si el poeta decía que para él la patria era la infancia, para mí, la patria es una silla de tela y una buena conversación.


Soy Jorge Corrales, escritor, y esto es una #ColumnaAlVacio. Me harías un favor si lo retuiteas.

15 de octubre de 2010

Un tweet ignorado ayer se me perdió

Los que empezamos hace poco a interactuar a través de estas herramientas maravillosas que son las redes sociales, todavía no sabemos bien cómo funcionan y su comprensión tiene la dificultad propia de los nuevos paradigmas. Pero este llamado “2.0” no tiene un objetivo específico, porque el mismo es la creación de y en la red, la multiplicación de los nodos nos debe llevar a generar valor para nosotros y/o para la misma red.

Hoy salió en Página 12, un artículo que cuenta que la mayoría de los tuits (70%) se pierden en el camino, no tienen repercusión entre los participantes de la red. Parece ser que, de cada 10 tuits que mandás sólo 3 tiene algún tipo de reacción: a) te pueden retuitear (RT), b) te pueden contestar (@fcerutti), c) te pueden mandan un mensaje directo (DM) o d) pueden cliquear en tu link, y en este caso es posible que no te enteres. El 23% te responderá una vez, pero si esperas que te manden dos respuestas este porcentaje bajará a 10,7%. Únicamente un 6% retuiteará tu mensaje (RT @fcerutti). Como verán la tasa de mortandad en esta red es muy alta.

Por último se le agrega otro dato estadístico, este rendimiento social del mensaje en Twitter ocurre en un 92% durante la primera hora, y más allá de ese tiempo tus tuits van desvaneciéndose en los confines del espacio.

Las cinco “C” de la Estrategia para entornos 2.0


En una encuesta que hicimos el año pasado a través de la red social LinkedIn pedimos que definieran con cinco palabras a la Estrategia en el Paradigma 2.0. Recibimos más de 60 respuestas, las que una vez analizadas las agrupamos en estos cinco conceptos: Conversación, Comunicación, Compartir, Colaboración, y Comunidad. 

Volviendo a nuestros Tuits, insertos lógicamente en una red social, para ser efectivos, para que creen valor para la propia red, deberían mantener estas condiciones típicas de este paradigma:
  • Conversar en un accionar recursivo donde el “ida y vuelta” se transforme en una charla como si lo hicieras en un living u oficina.
  • Comunicar permanentemente, agregando y chequeando información novedosa, útil para tomar decisiones y aprender.
  • Compartir información, conocimientos y recursos propios y de otros miembros de la red para desarrollar vínculos.
  • Colaborar con tus seguidores y con aquellos a los que seguís para resolver situaciones emergentes y generar proyectos conjuntos.
  • Crear Comunidad, a través de conversar, comunicar, compartir y colaborar, en el tiempo y formando relaciones de largo plazo, mutuamente valiosas y expansivas. 

Si lográs ir haciendo todas estas cosas es más posible que tus tuits no se pierdan y necesites menos salir a buscarlos, porque alguien te estará retroalimentando para empezar a crear realidades.

¿Qué te parece? ¿Nos encontramos en las redes para seguir conversándolo?

  • Dejá tu comentario abajo del artículo.


Fernando Cerutti