26 de mayo de 2026

Adultos que fantasmean: una incompetencia silenciosa

🤙​Posteo 500 del blog de "Management Estratégico"🤙​

En teoría, ser adulto implica cierta madurez: pagar impuestos, elegir un servicio de salud y responder mensajes incómodos con educación. En la práctica, sin embargo, los adultos del siglo XXI hemos desarrollado una habilidad propia del ecosistema adolescente: fantasmear (no diremos "ghostear" aquí).

Y, tristemente, señores ejecutivos, el fantasmeo empresarial existe y es cada vez más frecuente.

No hablo de ignorar al "match" del viernes a la noche. Son clientes, proveedores y colegas que un día están hiperentusiastas, te dicen "¡lo vemos, avancemos, mandame la propuesta urgente!" y al día siguiente… desaparecen en la niebla digital.
El creciente fenómeno de los adultos espectrales

El fantasmeo laboral tiene una particularidad fascinante: quienes lo practican suelen ser personas que en redes publican reflexiones profundas sobre empatía, escucha activa, propósito y otras neovirtudes humanas.

Hasta que reciben un mensaje donde se les pide una definición. Entonces... poof... se convierten en un fenómeno paranormal.

El fantasma laboral puede adquirir varias formas:
  • Un cliente que te pidió una propuesta de 20 páginas que nunca abrió.
  • Un proveedor que prometió enviar la factura "en 5 minutos".
  • Un colega que necesitaba algo "urgente", pero ahora no responde ni al 911.

Causas de la epidemia fantasmagórica

Si uno analiza el fantasmeo empresarial con rigurosidad, descubre que no es un fenómeno sobrenatural, sino una combinación de psicología básica, cultura laboral de supervivencia y habilidades sociales caducadas.

1°: el pánico al mensaje incómodo.
Al parecer, muchos profesionales pueden liderar equipos de 50 personas, manejar presupuestos millonarios y dar charlas sobre resiliencia… pero se bloquean frente a un simple "¿confirmamos?". El cerebro se les pone en modo avión.

2°: la fantasía del tiempo elástico.
Existe una creencia mística de que mañana será un día con 72 horas, menos reuniones y un nivel de claridad mental nunca visto. Lamentablemente mañana es igual que hoy y, mientras tanto, el mensaje queda flotando en penumbras.

3°: la ley del mínimo malestar.
Muchos adultos prefieren desaparecer antes que decir una frase tan sencilla como "no lo vamos a realizar". Buscando evitar incomodidad, generan muchísima más. Una especie de boomerang vincular de bajo vuelo.

4°: la cultura del todo urgente.
Cuando todo es urgente, nada realmente lo es. Y en medio del caos permanente, algunos optan por priorizar el no priorizar. Sale carísima la supuesta solución rápida del silencio. 

5°: falta de profesionalismo.
No siempre hay una explicación psicológica o cultural. A veces es simplemente desorganización, desinterés o mala educación. 

No hay en el fantasmeo un acto de maldad pura, sino una mezcla de evasión, autoengaño y esa infantil costumbre de creer que si no respondo la realidad se resuelve sola. 

Los costos invisibles del silencio

El fantasmeo además de irritar también cuesta dinero, tiempo y energía emocional.
  1. Desgasta relaciones. En un mundo donde muchos hablan de "networking" y "reputación", desaparecer es como entregarse un certificado de inconsistencia profesional, donde la relación previa ya no será la misma.
  2. Genera ineficiencia. La ausencia de definiciones frena o enmaraña proyectos, decisiones y oportunidades.
  3. Crea un clima tóxico. La incertidumbre constante genera ansiedad, el "¿Seré yo?" en versión corporativa y esa suspicacia enrarece la cultura. 
Lo más irónico es que comunicar un "no seguimos", "no me interesa" o "no es prioridad ahora" apenas requiere 10 segundos. Y con esa microinversión se evitan horas de especulación, llamados, mails reenviados y teorías conspirativas.


La solución simple, pero que muchos aún evaden

No hace falta un curso de liderazgo transformacional, basta con tres hábitos básicos:
  1. Responder aunque sea para decir que no. El "no" profesional es más respetuoso que el silencio.
  2. Poner plazos realistas. Evita decir "te respondo mañana" cuando sabés que no será así, solo estás propagando el fantasma.
  3. Cerrar puertas con amabilidad. No hay nada más valioso para la reputación que ser claro, directo y cortés.

Hacia una cultura profesional menos fantasma

El fenómeno de fantasmear organizacionalmente excede a una simple anécdota de intercambio digital. Es un comportamiento casi epidémico que impacta directo en la eficiencia, la confianza y la calidad de las relaciones laborales. Ni rapidez, ni colaboración ni transparencia, sólo silencio haciendo de barrera.

Responder, incluso para declinar una propuesta o postergar una decisión, es parte de la responsabilidad profesional básica. La claridad, aun la del "no", fortalece la consideración y reduce la fricción innecesaria.

Quienes promuevan una comunicación directa y respetuosa evitarán la improductividad del fantasmeo, y también potenciarán la madurez cultural. En un mercado lleno de personas ocupadas, quien comunica con precisión y gentileza destaca automáticamente. Necesitamos adultos en la sala. 

La profesionalidad no se mide por la cantidad de herramientas utilizadas, sino por la calidad de nuestros comportamientos cotidianos. Se puede ser profesional sin saber usar IAG avanzada ni hablar de OKRs en reuniones. Simplemente no fantasmeando en tus relaciones.


- Mariano Morresi

44 comentarios:

  1. Felicitaciones, por menos fantasmas y más notas!!!

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  2. Muy gustó la publicación, es una buena lectura de una realidad de nuestros tiempos.
    Felicitaciones!

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  3. Gracias a ambos, a ver si nos sirve para hacerlo visible, explicarlo e intentar resolverlo.

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  4. Me quede reflexionando en la sencillez del acto de responder concretamente y no hacer crecer el vacio fantasmal.

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  5. Germán P.26/5/26 19:19

    Esta bueno el punto. Y creo que se suma también la perspectiva conductual que la sociedad está adquiriendo en el uso de las redes sociales. Fantasmeamos despersonalizando todo y llevando la dinámica a reacciones inmediatas o no existe relación.
    Algo así como que una conversación solo existe en el momento en el que se genera dejando al compromiso de cualquier tipo por debajo en prioridad de lo inmediato.

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  6. Enrique Molina26/5/26 19:38

    Un buen punto a analizar sobre una práctica del ausentismo, lamentablemente extendida en nuestro medio. Como todos, tuve varias de esas ingratas experiencias y, en mi caso, casi siempre luego de presentar el plan de trabajo, lineamientos del proyecto e, indefectiblemente, un presupuesto. Gracias por plantear y compartir el tema. Saludos.

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  7. Gracias María Delia, Germán y Enrique por comentar. Sencillez, sostenerse en lugar de "toco y me voy", no ser ingrato, concretar la respuesta, ser más personales, comprometerse con las puertas que abrimos. Buenas ideas que alimentan lo que sugiere la nota.

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  8. Excelente Mariano. Vengo notando ese efecto objeto de tu artículo con cada vez más frecuencia. Así que lo considero muy oportuno, incluso el profundo análisis sobre el fenómeno.

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    1. Gracias Pablo. He estado apreciando lo mismo y eso me motivó a explorarlo y plantear algunas ideas iniciales. Creo que hay más para decir y para buscar cómo resolverlo.

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  9. Federico G.27/5/26 13:29

    Hay clientes que no les gusta recibir un "no", hasta se lo toman personal y siguen insistiendo hasta un nivel de acoso.

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    1. Eso no lo había escuchado, o al menos no como motivo para fantasmear, creo que es el caso de algún desequilibrado y no la razón para borrarse. Todos los días se descubren locuras nuevas, gracias por contarlo, nos endurece la piel.

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  10. PABLO NIELSEN27/5/26 13:49

    Interesante y lamentablemente, en muchos casos, certero. Entiendo que todo se resume a ser educado, directo y diligente. Lo demas es perdida de tiempo y energia para todos.
    Saludos y buena semana!!

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  11. Buen día! Muchas gracias Mariano.
    La verdad está que muy original el artículo porque siempre uno considera que el fantasmeo puede entenderse como la irresponsabilidad en una relación meramente afectiva. Sin embargo, abrís el juego para hacernos notar que la irresponsabilidad tambíen está presente en la totalidad los vínculos, e inclusive en el que nos compete: el ámbito profesional. Que tema cuando esto pasa en las relaciones laborales, en donde se supone que todos somos adultos responsables para hablar claramente, con respeto y sin vueltas. Creo que la clave es ser transparentes y consecuentes con lo que decimos al inicio de una charla, cuando buscamos alcanzar acuerdos, teniendo la empatía de no generar expectativas que luego podamos defraudar.
    Que mejor que ponernos en el lugar del otro y aunque nos cueste decir un no sé, un no puedo o un no quiero, por el motivo que sea, que podamos hacerlo a tiempo para no romper la confianza brindada. Me sirvió mucho el recordatorio y me resuena lo que siempre se dice; "Hay que ser impecables con las palabras". Me sirve para el aquí y ahora, pero me llevo el aprendizaje para todos mis vínculos. Muchas gracias!

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  12. Gracias Pablo y Jorge por comentar. La síntesis es clara, pero el tema se acentúa más por diversas razones. Suponemos la adultez pero hay algo cultural que está transformando su significado. "No sé, no puedo, no quiero" a tiempo, puede ser muy constructivo en los vínculos y reputación. Hay mucha energía desperdiciada y sobrepromesas que nos dañan.

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  13. José Luis G.27/5/26 19:54

    Leí el artículo, me gustó y entiendo que es algo que, lamentablemente, vivo muy a menudo. Ahora bien, dado que el germen de tales actitudes puede tener orígenes diversos, la pregunta es: ¿cómo cambiar eso?

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    1. Gracias José Luis. Desde lo personal, porque creo que todos nos estamos metiendo en este bucle, planteo algunas soluciones sencillas. Desde la organizacional creo que hay que promover y exigir el hábito de respuesta. Desde lo interactivo creo que hay demandar la contestación más enfáticamente, incluso con algún esquema de pasos diferentes (no más de 3 chances)

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  14. Muy claro y es un todo, capacitación, ejecución y resolución, una vez que se aprende se aplica.
    Saludos

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    1. Gracias, así tendría que ser, pero deberemos seguir insistiendo.

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  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  16. Me hizo recordar una anécdota del mecánico que arreglaba el Peugeot 206 SW que supe tener.

    Yo no fio -me dice- a nadie -insiste con absoluta seguridad.
    Lo comprobé cuando tuve que poner todo junto.
    Efectivamente no fiaba, no daba a pagar en veces. Adelantado si. Pero a futuro nada.
    Simplemente era duro ahí porque si fiaba, perdía ese cliente.
    Y el dinero.
    Tenía su estadística que no la recuerdo. No me da para llamarlo.
    Eso es marco.

    Como la potencia del disenso vive en el objetivo común, voy a disentir, porque lo otro está garantizado. Ahí va:
    A veces, algunas y no tengo la estadística acá tampoco, se busca no tener marco, la estrategia de la ambigüedad, no es infantil, no hay ingenuidad, son actos de escalada pura:

    Ejemplo de piso 1 y 2:
    Llamas a reunión y no va un actor clave, si, el que te estás imaginando! "decision-ghosting"

    Llamás a reunión y no va el que tiene que colaborar el la decisión, que lo involucra. Manda a otro. "involving-ghosting"

    Ejemplo de piso 3:
    Vamos a otra empresa.
    -Ya pedí un taxi, vamos en ése - me dice.
    -Ok, a las 3 en la guardia? - propongo.
    -Si, a las 3. - Confirma seguro.
    A las 3 en punto pregunto al guardia (que opera como el de la serie):
    -Y Javier?
    -Se fue en su auto hace 10 minutos.
    Lo dejo ahí.

    Como se menciona en el post, hay un costo, lo paga el fantasmeado, el que decide, el que repite el pedido de respuesta (¿con copia al director?), el que si estuvo en la reunión, el que viajó (el fin de semana) a ver qué le pasaba al cliente, todavía se escuchaba el eco de un ¡a la vuelta me contás!

    No creo en las brujas pero.......

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    1. Gracias Martín por las historias! Y por engancharte con este tema con esta alternativa, que haya un fantasmeo estratégico. No descreo del mismo e incluso funciona como una táctica de negociación y como un perfil de liderazgo. Sí ahora estas actitudes se ven tan amplia y burdamente que descreo que sean estratégicas y permitan sacar alguna ventaja. Esta devolución me da ideas para ampliar el tema y plantear este marco no-ingenuo del silencio y la neblina como estrategia de interrelación.

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    2. Gracias a vos Mariano por tremendos aportes que nos hacen pensar y crecer.
      Felicitaciones por los 500 posts!
      Y como diria Queen:
      "Another one bites the dust"

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    3. Gracias por la felicitación! Y esperemos que no mordamos mucho polvo, mientras seguimos intentando desarrollarnos y pensar un poco.

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  17. ¡¡¡¡Que sea por otros 500!!!!!

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  18. Eliana D.29/5/26 08:34

    Hermanos de las relaciones comerciales tóxicas...

    Si te quedás, nada. Si amenazás con irte, algo. Y si te fuiste, te llaman hasta recuperarte y te traen la luna.

    Para volver al círculo.

    Ya suena utopico, salvar a la comunicacion!

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    1. A ver si sirve Eliana, en esta casi utopía de luchar con fantasmas y con el arma de la comunicación. Gracias!

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    2. Eliana D.29/5/26 13:12

      Y creo que también es una invitación a mirar nuestras propias prácticas. Cuando algo se vuelve tan invisible que parece natural, nombrarlo suele despertar un "a mí también me lo hicieron". Pero en esto de cazar fantasmas hay un ejercicio más desafiante: reconocer cuándo nosotros también los encarnamos.

      Porque, a veces, el fantasma es uno mismo (yo diría es mi TDAH 😅). No necesariamente por mala intención, sino porque reproducimos formas, hábitos y creencias que heredamos o aprendimos. Cosas que se volvieron tan naturales que dejamos de verlas.

      Tal vez el verdadero trabajo no sea solo identificar los fantasmas que habitan las organizaciones, sino preguntarnos cuáles viven en nuestras propias prácticas y qué estamos dispuestos a cambiar cuando finalmente los vemos.

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    3. Así es Eliana, haberme empezado a descubrir en esas prácticas me terminó de impulsar a escribir sobre ello, y el paso siguiente es determinar cómo cazar estos fantasmas...

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  19. ¡Comparto! Estas semanas son estilo Pac-Man por acá! 🥹🫣

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    1. Cazando a los fantasmitas, especialmente en semanas neblinosas... Gracias Diego!

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  20. Felicitaciones Mariano por el Bloc N° 500. Me hizo reflexionar y me vino mas ejemplos . El término ghosting (fantasmeae), originalmente acuñado en las relaciones personales, ha mutado con fuerza hacia el ecosistema organizacional. Tradicionalmente lo veíamos en los procesos de selección (candidatos que desaparecen o empresas que no dan feedback), pero tu enfoque apunta a un problema mucho más profundo, crónico y dañino: el fantaseo de adultos que ya forman parte de la organización.

    Esta "incompetencia silenciosa" se manifiesta en el colaborador, mando medio o directivo que está físicamente (o contractualmente en el entorno virtual), pero cuya responsabilidad, compromiso y rendición de cuentas han desaparecido. Exitos como siempre !!

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    1. Gracias Gladys por comentar y por darle un marco. Van esfumándose cosas que creíamos dadas (responsabilidad, compromiso, rendición de cuentas, comunicación, feedback) lo cual refuerza la idea de "fantasmeo".

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  21. Excelente reflexión, nunca se dice que no y ahí está nuestro problema, es el entusiasmo intantaneo que choca con el tiempo y su elaboración que nos lleva a no llegar a ningún objetivo. Hay que concentrarse solo en unos pocos objetivos pero en esta época de crisis y de muchos temas para sostener estructura o empresas nos lleva a priorizar lo urgente y dejar lo importante saludos Mariano

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  22. Leticia B.30/5/26 12:08

    Me ha pasado y la verdad es bastante decepcionante.
    En ese primer contacto todo parece fluir: hay entusiasmo, interés, urgencia por avanzar y la sensación de que algo importante está por comenzar.
    Y, de repente y sin un motivo aparente, llega el silencio.
    La comunicación y el respeto deberían ser una regla inquebrantable pero todo esto de los contactos virtuales están cambiando la forma de relacionarnos y habrá que adaptarse a ello? Persónalmente me resisto.

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    1. Debería, pero está cambiando. Más que resistirnos, yo diría de ver cómo nos adaptamos, ya sea a la medida en que nosotros somos parte o respondemos a los neo-fantasmas para traerlos a la luz. Son nuevas habilidades que buscan resolver las inhabilidades, aún con dolor personal por cómo eran las cosas.
      Gracias Leticia!

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  23. Más responsabilidad afectiva en el entorno empresarial! Es así , simple.
    Responder con honestidad, pedir un nuevo plazo si se necesita..
    Seamos como profesionales como nos gusta que sean con nosotros.
    Aix

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  24. Jhonny B.30/5/26 12:40

    Me alegra saber que ya tiene nombre... la causa central: "responsabilidad profesional básica"

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  25. Gracias anónimo, Aixa y Jhonny. Cuidar el no y enfocar los síes. Trasladar la responsabilidad afectiva también a los entornos de trabajo, comportándose bajo la regla de oro. Y volver a las bases de la responsabilidad profesional. No parecen cosas tan difíciles o excelsas, pero estamos fallando y por eso proliferan los fantasmas. A mirarnos dentro y mostrarle a los otros nuestra retroalimentación negativo, para que todos mejoremos y crezcamos.

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  26. Rocío P.31/5/26 10:44

    Buen dia ⁨Mariano!
    Qué buen tema, tan cotidiano, al leer detenidamente pienso, entonces es un comportamiento regional? O universal de esta generación de Ejecutivos? El "excelente, después lo vemos"

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  27. Maria Celia Douglas31/5/26 12:16

    Felicitaciones Mariano, cada escrito muy valioso disparador a la reflexión e intercambio!
    Será que nos estamos olvidando voluntaria o involuntariamente de un otro?
    Estamos naturalizando la falta de compromiso? Y asi deteriorando imagen pública, confiabilidad, coherencia?
    Las relaciones se vuelven mas "politicas"?
    Será la nueva crisis relacional en un mundo atravesado por el conocimiento y la tecnología?
    Un sin fin de preguntas se me vienen a la mente, muchas gracias

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  28. Gracias Rocío y María Celia. Debemos fijarnos alrededor y en nosotros mismos si no estamos fantasmeando mucho más que antes, creo que es universal, naturalizado y creciente. Posiblemente las posibilidades tecnológicas faciliten la deshumanización. Aparecen bastantes preguntas y nos tendremos que poner a intentar respuestas, este artículo busca ser una...

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  29. Aníbal Alfredo Rodríguez Melgarejo31/5/26 16:54

    Cómo es adentro es afuera. Imagino lo mismo ocurriendo con la familia de uno y con uno mismo.

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    1. Creo que es así, leyendo los comentarios lo están haciendo notar. Nos estamos volviendo más fantasmagórico. Gracias Aníbal!

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